InicioDesarrolloFamilia¿Cuál es el legado que hemos recibido de nuestros padres? Un comercial...

¿Cuál es el legado que hemos recibido de nuestros padres? Un comercial conmovedor

En esta oportunidad el video que nos trae Dove nos muestra de forma elocuente la poderosa influencia que pueden tener los padres sobre sus hijos. No estamos hablando solamente de la educación que los padres buscan activamente impregnar en sus hijos, sino del tipo de influencia que se da de forma desapercibida y que nos resulta completamente inconsciente.

En el video, se les pregunta a distintas mamás qué parte de sus cuerpos no les gustan. Un tema que podría parecer un tanto trivial. Sin embargo, la primera escena nos muestra a una madre preocupada por lo que su hija ha heredado de ella, por el legado inmaterial que como mamá le ha transmitido. A medida que avanza el video, se entiende mejor la preocupación de la mamá pues vemos que las hijas tienen que responder la misma pregunta. Y, para sorpresa de los adultos, las hijas resultan coincidir en sus complejos…

Es conmovedor ver la respuesta de las madres. Naturalmente se sienten responsables por haber transferido a sus hijas estas cosas negativas. No pueden explicárselo, pues día a día hacen un esfuerzo consciente de fortalecerlas y darles un buen ejemplo… ellas honestamente hacen lo que creen es mejor para sus hijas, ¿suena familiar?

Ya en el antiguo testamento se reconoce la influencia que un buen padre puede tener: «Si un padre llega a morir es como si no hubiera muerto, porque deja tras sí a un hombre que se le parece. Cuando vivía, se regocijaba al verlo, al morir no se siente apenado» (Si 30, 4-5). Así, la biblia ya nos deja entrever que nuestro legado a futuras generaciones no es solo la educación o los bienes, sino que abarca todos los aspectos de la vida, tomando una dimensión mucho más integral: deja tras sí a un hombre que se le parece.

Hasta ahora hemos hablado desde la perspectiva de las madres, pero ¿qué sucede del otro lado? ¿Cómo se ven estos hechos desde el punto de vista del hijo? La madurez que nos llega a través de la experiencia y de nuestro camino en la fe, nos permite entender con mayor facilidad y misericordia, que nuestros padres no fueron, son, ni serán perfectos. Creo que todos, desde nuestras distintas realidades, sabemos que se cometieron errores a través de los años. Debemos estar conscientes sin embargo que, al igual que las madres en el video, nuestros padres también hicieron lo que hasta ese momento sabían. Hicieron lo que les parecía mejor y nos dieron todo hasta lo que sus fuerzas, experiencia y sabiduría les daban.

El Catecismo de la Iglesia Católica (CIC 2215) pone en perspectiva los esfuerzos de nuestros padres y nos lo explica así:

«El respeto a los padres (piedad filial) está hecho de gratitud para quienes, mediante el don de la vida, su amor y su trabajo, han traído sus hijos al mundo y les han ayudado a crecer en estatura, en sabiduría y en gracia. “Con todo tu corazón honra a tu padre, y no olvides los dolores de tu madre. Recuerda que por ellos has nacido, ¿cómo les pagarás lo que contigo han hecho?» (Si 7, 27-28).

Es cierto que tal vez en el camino nosotros hayamos cogido complejos, malos hábitos o actitudes negativas que nuestros padres, sin proponérselo, nos han transmitido. La buena noticia es que hoy estamos en la capacidad de decidir si queremos continuar con eso o no. El primer paso será reconciliarnos con nuestros padres y con nosotros mismos (y ¡qué mejor que cuaresma para hacerlo!). Lo siguiente será tener la certeza que, de la mano de nuestro Señor y de su amor, todo cambio es posible: «De modo que si alguno está en Cristo, son nueva creación; lo antiguo ha pasado; he aquí que todo es hecho nuevo» (2 Cor 5, 17).

Y es que esta es una de las marcas de Dios. Él, como verdadero Padre Bueno, también y sin que nos demos cuenta, va a imprimir su influencia sobre nosotros. Va a transferir su legado, su estilo; y gradualmente el mundo sabrá que ciertamente somos hijos de Dios. Personalmente, creo que es de esto que se trata la vida cristiana: dejarnos educar por Él, recibir desde su ternura, esa influencia que es capaz de transformar el mundo…

Para terminar, comparto con ustedes un pasaje sacado de uno de los libros de sabiduría de la biblia y, que me parece, explica mejor y nos recuerda de forma resumida la responsabilidad que tenemos como hijos:

«Hijo, cuida de tu padre en su vejez y, mientras viva, no le causes tristeza. Si se debilita su espíritu, perdónale y no lo desprecies, tú que estás en plena juventud. Pues la caridad con el padre no será olvidada, te servirá como reparación de tus pecados. Cuando estés sufriendo, Dios se acordará de ti; y como el calor derrite el hielo, se disolverán tus pecados. Como quien injuria a Dios, es el que abandona a su padre, y maldito del Señor quien ofende a su madre» (Si 3, 12-16).

Te dejamos una galería de fotos que te puede ayudar a comprender de lo que estamos hablando. Para votar por la que más te gusta usa los botones de la izquierda.

RELATED ARTICLES

Síguenos en redes

48,314FansMe gusta
16,038SeguidoresSeguir

No te lo pierdas