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Holligans azotan Marsella – ¿qué lleva a los aficionados deportivos a convertirse en fanáticos irracionales y violentos?

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Por tercer día consecutivo en el histórico puerto antiguo de Marsella, la policía antidisturbios dispersó a hinchas ingleses luego de que hicieran desmanes y se enfrentaran con sus similares rusos, antes y después del juego entre Inglaterra y Rusia de la Eurocopa 2016.

En su más reciente balance, autoridades reportaron al menos 35 lesionados, así como un aficionado inglés quien murió en el hospital tras recibir «golpes con barra de hierro, al parecer en la cabeza».

Estos incidentes ponen de nuevo la cuestión sobre la mesa: ¿qué lleva a los aficionados deportivos a convertirse en fanáticos irracionales y violentos?

Sin duda, no es lo mismo un aficionado que un fanático. Conoce la diferencia:

¿Por qué surge es el fanatismo deportivo?

El fanatismo es la pasión exacerbada e irracional hacia algo, sin que el fanático o el grupo de fanáticos toleren su cuestionamiento o estudio del mismo.
Existen varios tipos de fanatismo y se producen debido a la afinidad con una persona, religión, ideología o pasatiempo, entre otros tópicos.

Por algunos, el fanatismo es considerado un principio lógico de la ignorancia. En casos en los cuales el fanatismo rebasa la irracionalidad, puede llegar a grados peligrosos, como agredir, matar o encarcelar, puede incluir como síntomas el deseo incondicional de imponer una creencia razonable para el fanático o para un grupo de fanáticos.

Naturaleza y causas del fanatismo:

La palabra «fanático» viene del sustantivo fanum o phanum, que significa templo; en efecto, fanático originalmente quería decir «perteneciente al templo» o «persona asidua al templo»; luego, llegó a significar «protector del templo». Después, adquirió el sentido de intemperancia desmedida en la defensa de la religión.

Así pues, la noción de fanatismo se relaciona en un principio con la religión, pero el término abarca en realidad un campo semántico mayor.
Siguiendo a la profesora Adela Cortina, un fanático es «aquel tipo de persona que inmuniza sus convicciones (…) frente a la crítica racional» (CORTINA, A. La ética de la sociedad civil. Madrid: Anaya 1994, pg. 84).

Desde un punto de vista psicológico, lo propio del fanatismo es el ansia de seguridad total de quienes, en el fondo, se sienten existencialmente inseguros.

En este sentido lo interpretan algunos psicólogos. Por ejemplo, para Adler, el fanatismo es una compensación de un sentimiento de inferioridad que niega la razón al otro.

Siguiendo esta línea psicologicista, Freud, en “El malestar de la cultura”, afirma que el hombre se encuentra escindido entre dos tendencias contrarias: el ansia de felicidad y el ansia de seguridad.

Nuestra conciencia de individuos es la causa de que nos sintamos solitarios, así como la corporalidad es la fuente de males como las enfermedades. Por eso, para buscar la felicidad puede imponerse la exigencia de abolir ambas facetas.

La conciencia de la individualidad se suprime mediante la atenuación de la conciencia del yo, por una parte, y mediante la acentuación del sentimiento de pertenencia a lo otro. Para lo primero sirven el alcohol y otras drogas, el éxtasis sexual, etc. Para lo segundo se procede a la adhesión incondicional a sectas y facciones totalitarias políticas o religiosas, la entrega a un líder o a un amante posesivo.

La conciencia corporal se disminuye mediante la reducción de las vivencias corporales y la desvalorización del mundo en donde la vida corporal se desarrolla.

Ser fanático es otorgar a algo o a alguien un poder sobre nuestra voluntad. Es algo así como convertirnos en esclavos voluntarios. Hacer conciencia de nuestras frustraciones, carencias e inconformidades, nos ayudará a no dejar que nos convierta en animales que reaccionan en manada sin conciencia crítica.

 

Cuando el corazón no llora, llora el cuerpo

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  • Cuando el corazón no llora, llora el cuerpo

    Existe una conexión entre las enfermedades y las emociones. Las emociones no surgen de la nada, sino que están relacionadas con nuestro modo de interpretar lo que nos sucede y estas reacciones pueden dar lugar a síntomas fisiológicos. Del mismo modo que las enfermedades físicas influyen en nuestro estado de ánimo y nos provocan temor, miedo o preocupación, muchos problemas psicológicos que tienen su reflejo en cómo sentimos nuestro cuerpo.

    Cuando la relación mente cuerpo ve alterada su armonía, debido a emociones displacenteras, sentimientos negativos, baja autoestima y situaciones de estrés, aparecen las enfermedades psicosomáticas. Son consideradas dolencias físicas cuya aparición y curso puede relacionarse con factores psicológicos. Al hablar de síntomas psicosomáticos nos referimos a las dolencias físicas para las que no se tiene la posibilidad de practicar un diagnóstico médico.

    “Todas nuestras emociones se inscriben al nivel del cuerpo”

    -Boris Cyrulnik-

    Proyección de las emociones en el cuerpo

    Existen diferentes modalidades en las formas de manifestación de trastornos o alteraciones orgánicas que tienen su correlato con factores de orden psicológico:

     Digestivas: colon irritable o síndrome de intestino irritable. Se vincula con la ira, el enfado, y la agresividad.

Corazón y sistema cardiovascular: relacionado con la euforia, histeria, excitación, hipersensibilidad y nerviosismo.

Respiratorias: en la depresión ante el factor sorpresa se corta la respiración, la emoción sofoca y los estados de angustia ahoga.

Endocrinas: se ven alterados por desequilibrios emocionales como la ansiedad, la duda, el escepticismo y los celos.

Genitourinarias: vinculados al miedo, la falta de autoestima, la timidez y la desesperanza.

Dermatológicas o cutáneas: guardan relación con las dificultades para comunicarse cuando uno quiere imponer su palabra, el exceso de autoridad y el dominio sobre los demás.

“La cuestión no es que enfermedad tiene una persona, sino quien es, la persona que tiene la enfermedad”

-William Osler-

Nuestro cuerpo grita cuando las emociones callan

Ante una misma dolencia o enfermedad su manifestación física se desarrolla de una u otra manera, dependiendo del estado de ánimo con el que la afrontemos.En enfermedades como el cáncer o la fibromialgia está demostrado que el aprender a gestionar las emociones y encontrar cierto equilibrio emocional ayuda a la recuperación del paciente.

Cuando las emociones no se expresan se produce un déficit en la mentalización de las emociones, las sensaciones corporales aparecen escasa o nulamente asociadas a estados mentales.

Un concepto muy importante relacionado con la incapacidad de expresar emociones es laalexitimia. Describe un grupo de síntomas observados en personas con enfermedades psicomáticas y manifiesta una dificultad en identificar y describir emociones, así como una vida de fantasía interna empobrecida.

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Las diferentes causas de la alexitimia incluyen rasgos hereditarios, genéticos, neuronales, lesiones cerebrales, o traumas. Las personas con alexitimia son a menudo descritas por los demás, incluyendo a sus seres queridos, como frías y distantes. Carecen de habilidades empáticas y tienen grandes dificultades para comprender y responder con eficacia a los sentimientos de otras personas.

La represión emocional

Se ha planteado la existencia de un fenómeno de represión emocional en la alexitimia. La represión serviría para mantener experiencias dolorosas o desagradables fuera de la conciencia. Los individuos la utilizan como una estrategia defensiva y tendrían, por lo tanto, menos acceso a recuerdos emocionales, especialmente a aquellos acontecimientos negativos o desagradables.

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El bloqueo emocional es la respuesta dada por muchas personas a un padecimiento vivido como amenazador o grave, reflejado en la dificultad para reconocer y regular las emociones propias, con objeto de autoprotegerse contra el sufrimiento. Aunque lejos de  proteger, este estilo emocional tiene graves consecuencias clínicas y sociales. Lo que la boca calla el cuerpo grita.

La mayoría de las enfermedades las ocasionamos nosotros mismos mediante emociones no liberadas

 

Vía: lamenteesmaravillosa

FUENTE: http://rincondeltibet.com/blog/p-cuando-el-corazon-no-llora-llora-el-cuerpo-15425

Dolce & Gabbana dicen «no» a las adopciones gay

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La pareja homosexual más famosa de la moda italiana hace una defensa apasionada de la familia tradicional

«¿La familia tradicional? Una moda que no pasa». Palabra de la pareja gay más famosa de la moda italiana, Dolce & Gabbana. Ambos hacen una defensa apasionada de la familia tradicional: «Nosotros, pareja gay, decimos no a las adopciones gay. Basta hijos de la química y úteros en alquiler. Los hijos deben tener un padre y una madre». Uno, Domenico Dolce (Palermo, 1958) tiene la cabeza afeitada como un monje budista; el otro, Stefano Gabbana (Milán, 1962) es alto y delgado, como un penitente. La pareja de estilistas ha concedido una larga entrevista al semanario «Panorama» en la que rompen moldes y cuentan que gran parte de su éxito lo deben a quien los ha crecido, a la familia. Dos historias de dos personajes self-made man: A siete años, Dolce cosía pantalones en la sastrería de su padre en un pueblo perdido de la provincia de Palermo, Polizzi Generosa. Gabbana limpiaba suelos y baños en Milán, ayudando a la madre, que era portera.

«La familia no es una moda pasajera. pasajera. En ella hay un sentido de pertenencia sobrenatural», explica Stefano Gabbana. Le hace eco Domenico Dolce: «No hemos inventado nosotros la familia. La ha convertido en un icono la Sagrada familia. Y no es cuestión de religión o estado social, no hay vuelta de hoja: tú naces y hay un padre y una madre. O al menos debería ser así. Por eso no me convencen los que yo llamo hijos de la química, niños sintéticos. Úteros en alquiler, semen elegido de un catálogo. Y luego vete a explicar a estos niños quién es la madre. Procrear debe ser un acto de amor. Hoy ni siquiera los psiquiatras están listos para afrontar los efectos de estas experimentaciones», concluye Dolce.

Frente a quienes defienden diversos modelos de familia, Stefano Gabbana, hace una observación basada en la cotidianidad que vive como estilista: «Es como en el Gattopardo (la novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa), todo debe cambiar para que todo siga igual. Todo ha quedado y sigue igual: las familias de entonces y las de hoy, las jóvenes modelos son con sus hijos exactamente como lo fueron sus madres, con los mismos miedos y las mismas angustias».

A la pregunta de si hubieran deseado ser padres, Gabbana responde que «sí, lo haría de inmediato», mientras Dolce explica sus límites: «Soy gay, no puedo tener un hijo. Creo que no se puede tener todo en la vida. Es también bello privarse de algo. La vida tiene un recorrido natural, hay cosas que no se deben modificar. Una de ellas es la familia».

FUENTE: http://www.abc.es/estilo/gente/20150313/abci-dolce-gabanna-adopcion-201503121934.html

Los abuelos jóvenes

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El papel de los abuelos jóvenes en la familia. Al decir “jóvenes”, no me refiero solo a la edad. Se puede ser abuelo “joven” con 80 años. No hablo de los que verdaderamente no lo son, pues necesitan de ayuda casi total, es decir, de los verdaderamente viejos, decrépitos, podríamos decir un poco cruelmente.

Se sigue siendo joven mientras uno piensa que no va cumpliendo años sino “acumulando primaveras o experiencia”; mientras se es capaz de dar más de sí, de prestar ayuda a los demás miembros de su familia. Cuando se es capaz de dar y de recibir.

Se es joven cuando a uno le sabe mal que por imperativo de la ley le hayan jubilado de su profesión, cuando él se considera aún con facultades sobradas para ejercerla, quizás con mayor experiencia y eficacia que en años anteriores.

Se sigue siendo joven cuando, una vez jubilado de su trabajo, no se queda uno de brazos cruzado, sentado ante el televisor casi todo el día y se le considera por la mujer como un “armario en el pasillo”, con el que tropieza continuamente, sino que se dedica a ayudarla, si tiene la dicha de que aún viva, así como a sus hijos y nietos, e incluso a amigos. Cuando se enrola en algún trabajo de tipo social, o caritativo, o cultural. Cuando tiene aficiones y las atiende (deportivas, culturales, religiosas, etc.). Hay muchísimas de ellas.

Es de sobra conocido el “gancho” que tienen los abuelos para sus nietos. Estos intuyen en ellos un eslabón hacia la historia, atisban que tienen experiencia y son objeto de sus preguntas: ¿qué, por qué, cuándo, dónde? Trataremos ahora de ver cuál es el papel que un abuelo joven puede representar en su familia y en la sociedad.

Los A.J. son el enlace de los miembros de la familia, el aglutinante entre ellos y la relación con el pasado. Esas comidas en familia son de una importancia enorme. Tenemos que aprender a ser A.J. continuamente, hasta que una grave enfermedad nos lo impida. El secreto de su éxito es la disponibilidad constante, nacida del cariño, hacia los demás. El abuelo no se jubila nunca como tal abuelo (hasta que lo jubilan, claro). Además, vivir con los niños y jóvenes, rejuvenece a la persona mayor.

Se plantean a veces algunas preguntas o dudas: ¿deben los A.J. EDUCAR a sus nietos? O más bien ¿deben DISFRUTAR de ellos, sin maleducarlos? A esta pregunta lo correcto es contestar que a los abuelos no nos corresponde la acción educativa, sino la acción cultural. La primera corresponde por naturaleza a los padres, pero los abuelos, con su labor cultural, pueden contribuir a la mejor educación de los nietos. En efecto, los abuelos tienen una larga experiencia, si no en técnicas o ciencias modernas, sí en el vivir humano: en distinguir el bien del mal en cada caso, en conocer las causas de muchas malas consecuencias o desastres.

LABOR CULTURAL

No consistirá solamente en dar conocimientos de todo tipo: historia, geografía, arte, deporte, etc. sino en transmitir la herencia cultural de la familia: las tradiciones, las sanas costumbres de los antepasados y entre ellas, nuestra tradición familiar.  Si una familia no tiene tradición familiar (cosa rara pero posible), corresponderá a los A.J. iniciar esas herencias y transmitirlas a sus nietos, porque esa transmisión se hace de dos en dos generaciones: Cuando alguien, tratando temas profundos, cita a un familiar, dice: “Como decía mi abuelo…”

Para tratar de culturizar a los nietos es lo primero el amor, el cariño y la voluntad. En cuanto a la CULTURA, hay que decir que no es preciso sean los abuelos gente intelectual, de muchas lecturas y conocimientos de ciencia o Humanidades. Hay gente que apenas ha leído o incluso analfabeta, que tiene un sentido común enorme; que se admiran ante la naturaleza y la aprecian y sacan sus conclusiones, e inculcan el amor a ella en sus descendientes. Conocen lo importante y lo saben distinguir de lo superfluo. Saben encontrar el verdadero sabor de la vida humana. Saben atender y servir a los demás. Son corteses y amables. Resuelven los problemas de la vida diaria. (Ver (1) al final).

Los A.J. deben admirar lo que hacen bien sus nietos y alabarlos, estimularlos. (No dejo de recordar los estímulos de mis abuelos y sobre todo de mi madre, a mis incipientes garabatos en el suelo, gracias a los cuales yo he adquirido cierto sentido del arte que ha servido para varias ocasiones). Gracias a mis antepasados conozco historias y anécdotas muy antiguas, quizás alguna se remonten a la Edad Media. Y gracias a la transmisión cultural de mis padres, sus nietos (o sea, mis hijos, y antes que ello, yo) han adquirido muchas aficiones sobre la naturaleza.

La FE

Rezamos como nos enseñaron de pequeños, al acostarnos, al levantarnos, al bendecir la mesa, etc. etc. Seguimos esas devociones tradicionales a los Santos representados por sus imágenes, debiendo distinguir siempre entre el Santo, la Virgen, y sus imágenes materiales. La tradición de la Religión es fundamental. Estamos convencidos todos de lo importante que es el hecho de que se crea en un Dios Creador, en unos Mandamientos  dados por El, que se basan en el Amor y que gracias a su observación la gente puede vivir en paz y armonía, en respeto, solidaridad y todos esos valores que es muy difícil se den en ambientes donde no se crea en lo sobrenatural. El tratar de crear una moral o ética, desprendida de Dios y dependiente de las ideas cambiantes de los hombres, mudables, es llevar a la sociedad a un tobogán descendiente en lo moral. Lo vemos a diario.

Como ejemplo de ACCION CULTURAL de los A.J. con sus nietos se pueden citar, pues:

  • Contarles historias verdaderas familiares o no familiares, así como cuentos antiguos o biografías de gente importante.
  • Ver álbumes de fotografías familiares o películas, si se tienen.
  • Contar viajes hechos con sus padres (es decir, nuestros hijos).
  • Llevarles a ver algunos museos interesantes (aparte de los de la pintura, los de prehistoria, historia de la moneda, colecciones de conchas, insectos, soldaditos de plomo, museo del ejército). (a todos ellos los he llevado yo).
  • Ponerles alguna película antigua de ésas que ya no se hacen ahora, con muchos valores (Ben Hur, Los 10 mandamientos, El sargento york, hay muchísimas).
  • Dar catequesis de manera ex profesa o circunstancialmente, es decir, aprovechar cualquier ocasión para darles ejemplo con nuestra acción, conducta, y nuestra palabra.

COLABORAR CON SUS PADRES

La Condición esencial es el mutuo respeto entre los A.J. y los padres de los nietos (es decir, nuestros hijos y sus cónyuges: yernos o nueras). Los hijos respetarán nuestra casa, nuestras costumbres y hasta lo que ellos llaman nuestras manías…Nosotros, los A.J. respetaremos la nueva familia, sus costumbres y procuraremos no inmiscuirnos en sus rutinas, aunque a veces nos choquen. Cada actuación nuestra debe tender a reforzar la autoridad de los padres, jamás contradecirles (al menos, delante de los niños. Otra cosa sería si viéramos en ellos algo inadmisible, contraproducente, en cuyo caso usaríamos toda nuestra habilidad, diplomacia, cariño, para tratar de convencerles de cambiar algo en lo que no estamos razonablemente de acuerdo).

Para todo lo dicho, y aunque sea con esfuerzo:

  • No interferir si los padres están sancionando una falta cometida por el pequeño.
  • Preguntar al nieto, cuando pide que se le compre algo, si sus padres estarán de acuerdo con esa compra.
  • Dar la razón a los padres si el nieto nos viene con alguna queja contra ellos. Es muy importante que los niños se den cuenta de que hay una coherencia en la conducta de los mayores.
  • Evitar las competiciones a ver quién quiere más a los niños.
  • Distinguir entre un cariño necesario y un mimo innecesario., nocivo.

Claro que los padres tienen también unas obligaciones con respecto a los abuelos, pero aquí no vamos a tratar de ello mucho, pues nosotros somos los abuelos…Pero podríamos hablar un momento también, no sólo de las obligaciones nuestras, sino de nuestros derechos. Y entre ellos, el de que los padres inculquen en sus hijos el cariño y respeto hacia los abuelos. No debe escucharse en los padres la frase despectiva: ¡Déjanos, abuelo, que esto no es cosa tuya! De esta forma algún día, si corrigiéramos justamente a un nieto, éste podría salir con que: ¡Déjate de historias, que esto no es cosa tuya! Esto es romper esa coherencia de que hablaba antes.

Tenemos el derecho de que los padres inculquen en sus hijos, no ya la obligación de visitar a los abuelos, sino de hacerlo con alegría, como un premio. Claro que de ello dependerá mucho el cómo los tratamos. Pues también hay algunos abuelos a quienes no les gustan los críos, y éstos lo notan enseguida.

El asunto de la RELIGIÓN

No es raro, sino muy frecuente, el caso de abuelos que tienen mucha fe y son cristianos practicantes, y sus hijos no lo son tanto. ¿Qué hacer entonces? Cabe distinguir dos casos:

  • La actitud de los padres es sólo de cierto abandono respecto a las prácticas religiosas. No se oponen a ellas pero por rutinas adquiridas, se han enfriado mucho y no rezan, al menos visiblemente; no van a Misa los domingos; no les importa que los niños tampoco vayan, etc. Son gran mayoría (80%) los padres que piden para sus hijos educación religiosa en las escuelas, porque saben que es una garantía de que a los niños se les enseñen cosas buenas, pero no piensan que los padres deben dar ejemplo en casa y si no les ve practicar, ellos tampoco lo harán.

La escuela no lo hace todo. En este supuesto, los A.J. creyentes y conscientes deben ir ganando terreno siempre con gran tacto, diplomacia y cariño. Dando ejemplo de conducta, lo primero, y dando algún consejo que otro, lo segundo. Sin jamás echar en cara de forma brusca, exigente, “fundamentalista” podríamos decir, a los padres su descuido, ni delante ni detrás de los niños. Sólo ganar terreno con “mano izquierda”. (Esto creo que es una expresión de origen taurino: el “pase natural” se hace con dicha mano, llevando en la diestra el estoque, escondido)

  • Otra situación: la de padres que no están de acuerdo con la enseñanza religiosa, que son ateos prácticamente o agnósticos, que se oponen al adoctrinamiento de sus hijos. Incluso los hay que se niegan a bautizarlos. Algunos opinan que cuando tengan mayoría de edad, ya elegirán ellos lo que más les convenga. Se oponen a la catequesis, al anuncio del Evangelio, pero no a los múltiples anuncios de la publicidad en la Tele, que enseñan cómo hay que vestir, qué es lo que hay que comer y beber, qué colonia usar, donde ir a veranear, cómo hay que “ligar” (que de todo se ve en los films).

En este supuesto B, las cosas son más difíciles que en el A. ¿Qué pueden hacer los A.J.? No es fácil decirlo; pero lo es el indicar lo que no se debe hacer:

-No se puede hacer nada que deteriore la imagen y la autoridad de los padres en la familia.

– No se puede decir a los nietos que sus padres lo están haciendo mal, ni criticarlos. Esto causa grave daño a los hijos.

Por lo tanto, hay que usar otras armas, porque no se deben quedar los A.J. totalmente callados y pasivos. Lo primero es, como siempre, REZAR mucho. Después, DAR BUEN EJEMPLO, de forma que tanto padres como nietos perciban que los abuelos son consecuentes con sus ideas religiosas; que no se “comen a nadie” (como no sea a besos). Alguna indirecta suave, siempre con buen humor y alegría. Y siempre con gran paciencia y esperanza. Lo que no hay que usar jamás para convencer a alguien es la violencia, los malos modos, incluso los sobornos económicos. Cuando uno se convierte lo hace en uso de su libertad y por propia convicción. Claro que antes ha debido ocurrir algo especial, que bien pudiera ser el buen ejemplo de unos A.J. católicos y de ejemplar conducta.

(Hay un precioso librito  titulado “10 ateos cambian de autobús”, en la que diez personajes famosos  relatan sus conversiones, siempre motivadas por algo.)

EDUCACIÓN PERMANENTE

Supone que los padres no deben cesar nunca en su labor educadora, usando en cada edad de los hijos los métodos apropiados a dicha edad. Ello nos lleva a la conclusión de que los A.J. deberían también educar, en la forma apropiada, a sus hijos CASADOS para que a su vez eduquen éstos a los suyos. No es fácil que un hijo ya casado admita consejos de sus padres.

Generalmente se hace más caso al abuelo de uno que al padre, por aquello de la libertad, de la independencia, de la autonomía que llevamos todos dentro, y sobre todo en la juventud. Pero es lógico que si un abuelo detectó algún fallo propio cuando era “padre principiante”, intente decírselo a su hijo. Pero la verdad es que la EXPERIENCIA es algo que no se puede enseñar; la adquiere uno por sí mismo.

En esta labor de educar (llamémoslo así) a los hijos casados, hay que ir con mucho tacto. Puede servir, por ejemplo:

  • Sacar a relucir y conversar en tertulias sobre temas educativos.
  • Sugerir o facilitar algún libro o revista o artículo interesante sobre ese tema.
  • Alabar alguna actitud educativa, detectar un progreso en el nieto.
  • Informar sobre algún cursillo de orientación familiar. Los CAMPOS DE ACTUACIÓN en los que se puede mejorar a los nietos son varios.
  • En el DOMINIO DEL TIEMPO. Enseñar a no perderlo. Dedicarlo a cosas que valen la pena. No solo estudiar y hacer los deberes, sino cuando es el tiempo de ello, a jugar en cosas que valen la pena. Claro que en este terreno el abuelo, por muy joven que se sienta, tiene las de perder en cuanto se trate de sacar a los nietos de las maquinitas, del ordenador a toda hora, del manejo del móvil y de los SMS, del Internet, etc. Algunos abuelos quizás logren que sus nietos, según la edad que tengan, lo pasen bien con ellos jugando a las cartas, al dominó, al ajedrez o a las damas, a la Oca o al parchís. Algunos niños pequeños, a pesar de que están ya muy puestos en el manejo de los nuevos artilugios electrónicos, descubren a veces el encanto de jugar unas partidas con los abuelos a aquellos juegos de sobremesa que son casi eternos.
  • En la GENEROSIDAD, muy necesaria en la vida, por tanto, en el amar o querer a los familiares y a los amigos. Ser desprendidos.
  • En el SUFRIR. Saber ceder ante un hermanito, ante un mandato de los padres, sacrificarse en el estudio.
  • En la HUMILDAD, LA SERENIDAD Y LA ALEGRÍA. Todas ellas, virtudes humanas muy importantes en la vida social y en la mejora del carácter de cada uno. Y ya hemos hablado antes de su LABOR CULTURAL y en el campo de FORMACION RELIGIOSA.
  • La HERENCIA de los abuelos, en bienes materiales, si los tienen, no es tan importante como la herencia espiritual que dejan en vida con sus buenos consejos y su paciente y amorosa labor.
  • Una cosa muy importante es LA CASA DE LOS ABUELOS. Ha de ser, como lo es generalmente, un lugar acogedor donde los hijos y los nietos van muy contentos a recibir, no sólo la comida, sino esa labor cultural a que hemos aludido antes.

Nos podemos preguntar si los hijos casados aceptan bien o mal o regular esas tareas del A.J. Lo que sí es cierto es que los A.J. son muy utilizados hoy día por los padres que trabajan ambos, como “canguros”. Los abuelos son los que llevan y traen a los niños del colegio. Se quedan con ellos si los padres no están en casa. Les dan comidas, meriendas o cenas. Esto lo pueden hacer los A.J. mientras lo sean. Es decir, unos 20 o 25 años; desde que empiezan a ser abuelos, que puede ser hacia los 50 años y pico, hasta que los achaques físicos se lo impiden, lo que variará según el grado de salud de cada uno. Naturalmente los A.J. que sirven para canguro y conducen a los niños de casa al colegio o al revés, creo tienen ganado el derecho también de conducirles algo en esos temas tan importantes que hemos visto.

Es donde se puede hablar de temas varios de la vida: los momentos históricos vividos en familia, más importantes o divertidos.

Donde se miran las fotos antiguas y se ven las películas que no se ven en otras partes.

Donde los A.J. pueden transmitir a sus nietos conocimientos especiales cuando los tiene: por ejemplo, tocar algún instrumento musical, o pintar y dibujar, o coleccionar minerales o bichos (ahora no se puede coleccionar bichos) o leer poesías o cuentos antiguos.

La casa de los abuelos es un lugar de encuentro de generaciones, un coctel de civilizaciones. Donde se celebran las fiestas familiares y es el lugar donde se conocen y se tratan los primos entre sí; los cuñados, nueras y yernos, entre sí, porque en otros lugares no se suelen encontrar. La casa de los A.J. ha de ser un OASIS de amor, cultura y alegría. (Al menos, mientras se pueda).

El abuelo jubilado no debe dedicarse sólo a su sillón, a su Tele, a su librito de lectura, a sus paseítos al sol en invierno, etc. Hay que estar activos siempre, lo que no quiere decir corriendo de un lado a otro, sino ocupados en varias cosas, de forma que se pueda alternar unas con otras para no aburrirse o cansarse. Es cosa de tener imaginación, aficiones, ocupaciones varias. Y una de ellas será tratar a sus nietos en la forma que antes hemos visto. El caso es no pensar sóo en sí mismo, sino estar siempre disponible para los demás: ayudar, colaborar, salir de sí mismo. Es una gran receta para estar contentos.

SITUACIONES DOLOROSAS

Se pueden presentar de varios tipos: enfermedades, disgustos por separaciones, por sucesos económicos, etc. etc. En todos estos casos, el dolor y la tristeza pueden ser superados gracias a la unión de la familia, y ahí tienen un papel muy importante los A.J. Muchas veces no podrán hacer nada en concreto, pero su labor será callada. Saber estar sin estar: como un buen árbitro de futbol. No hacerse notar pero “arbitrar”, o sea, controlar, mediar, vigilar porque para eso tienen a su favor:

          Naturalmente, para que los A.J. puedan hacer todo lo dicho, se requiere unas condiciones y un entrenamiento. Lo importante es que quieran a sus nietos, y a ser posible, que les gusten los niños. Hay algunos que dicen. “Nosotros los queremos mucho, pero cada uno en su casa. Las visitas, cortitas, son muy pesados, nos cansan enseguida”. Con unos abuelos así, por muy jóvenes que sean, no se puede conseguir mucho.

Haber vivido más y haber atravesado horas amargas muchas veces les da una visión distinta de las cosas, una fuerza serena que permite apuntalar con firmeza y orientar al que está sufriendo, caminar con él con sosiego y paciencia.

Los A.J., ante los numerosos casos de desgracia que se pueden dar en la familia, quizás no serán una cura milagrosa, pero sí pueden transmitir vivencias, experiencias, una visión distinta que ayude a sus hijos y a sus nietos.

Para ir terminando, y aunque no me hace ninguna gracia tratar este punto, no hay más remedio que hablar un poco de algo que suele ocurrir: la VIUDEZ.

No me refiero al caso de que alguno de nuestros hijos casados se quede viudo, pues este caso lo englobo en el capítulo anterior de las situaciones dolorosas de la familia. Sino a que uno de los dos abuelos se quede viudo. Según la edad que se tenga, puede darse el caso de que el abuelo o la abuela sientan la necesidad (¿conveniencia?) de contraer segundas nupcias, en cuyo caso, todo cuanto hemos tratado hasta aquí debería seguir en vigor, y si el nuevo abuelo (¿abuelastro?) es persona consciente, deberá aunar sus esfuerzas con el cónyuge y “tirar del carro” con él, de ese carro tan meritorio como gratificante que es querer a los descendientes. No rehusará continuar actuaciones que antes compartía con su cónyuge para mejorar a la familia y a la sociedad en general.

No se debe caer nunca en la melancolía o en la tristeza que, como sabemos, es “aliada del enemigo”.  Debe mantendrá en lo posible el trato con los amigos. No se deberá aislar nunca. En la familia y en los amigos es donde se encuentran el consuelo y la energía.

Si no quiere contraer nuevas nupcias, por las razones que sean, entonces el superviviente ha de CONTINUAR con sus obligaciones de A.J. Recorrer el mismo camino, antes con compañía, ahora él o ella en solitario; pero teniendo en cuenta que nunca estará solo (y quizás ahora menos aún) pues con él se volcarán los hijos y los nietos, agradecidos.

El DOLOR es una vivencia personal de quien lo padece, pero el dolor compartido es medio dolor.

Rezar por el ausente, eso siempre.

Pensar en él con agradecimiento por los años vividos en maravillosa compañía.

No quemar las naves, mantener su independencia con buen criterio.

Mantener siempre su casa abierta para los hijos, nietos y amigos, (como si no pasara nada), porque pasar, sí ha pasado algo, pero… me remito a lo dicho antes.

CITA BÍBLICA: Del libro del Antiguo Testamento, titulado el “Eclesiástico”, traducido del hebreo al griego por un escritor desconocido, hacia el año 136 antes de Cristo, quien dice lo escribió su ABUELO, que se llamaba Josúa (Jesús), hijo de Sirac, y es un libro parecido al de los “Proverbios”, con muchas máximas muy interesantes. En el capítulo 44, dice, entre otras cosas:

“Hagamos el elogio de los hombres de bien, de nuestros antepasados…sus bienes perduran en su descendencia; su heredad pasa de hijos a nietos. Sus hijos siguen fieles a la alianza y también sus nietos. Su recuerdo dura por siempre. Su fama vive por generaciones, el pueblo canta su sabiduría, la asamblea pregona su alabanza”.

Cerrando círculos: "Nunca vuelve quien se fue, aunque regrese”

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     Nunca vuelve quien se fue, aunque regrese

 

El silencio no es vacío, a veces la mejor manera de comunicarse es callando. En la vida hay momentos que incluso por sobrevivencia es necesario poner punto final a los puntos suspensivos, enfrentar nuestros demonios aunque éstos nos pidan un infierno más grande. Principio y fin se entremezclan en la nostalgia que produce la ilusión; imagen sugerida por los sentidos, esperanza que carece de fundamento en la realidad. Se intentó, lo intentamos, simplemente no coincidimos.

Nunca pudiste comprender que la libertad es el amor y el respeto en todas sus vertientes, que yo elijo los amaneceres, los comienzos y también los finales. Me inclino por lo bonito y estar con quien me hace sentir bien. Que he decidido volar aun con las alas rotas, contra el viento, contra la maldad, contra la traición y la intriga, pero siempre volar. Que mi fuerza se basa en la honestidad y transparencia, en no pretender, en aceptarme y continuar la lucha. Que he soltado lo que me pesa, despedirme de los ‘te quiero’ fallidos, de las puertas cerradas y los amores condicionados. Entendí que para amar debo comenzar por amarme. Que en el amor el lastimar no tiene cabida. Que soy como soy y no necesito que me cambien, que el único que conoce mi verdad, esencia y dolor soy yo, no tengo que probar mi valía, sé lo que tengo; soy especial y único por el simple hecho de estar vivo y poderme dar. Quien me ame me aceptará sin condiciones y nuestro amor se traducirá en convertirnos ambos en mejores personas de lo que éramos antes de conocernos. El amor debe sumar, jamás restar.

He aprendido a no preocuparme por quien decidió irse, dejar de mirar al pasado, sanar las heridas, dejar de juzgarme, dejar de mentirme, dejar de fingir. Le he perdido el miedo a la vida, alejándome de los interesados, la soberbia y la mentira, de la envidia y la melancolía, del odio y las pesadillas, de la habladuría. He decidido seguir caminando aun sin caminos, perdonarme primero para poder perdonar a otros, no caer en la tentación de la crítica falsa y destructiva. Mi prioridad es creer, sonreír, ser yo, siempre auténtico, soñador, poeta y transparente. Bailo mi canción y no la que me tocan, me pongo el Sol al hombro y aprovecho para admirar el cielo azul. Mi prioridad es amarme, respetarme, aceptarme, reconstruirme si es necesario, empezar de nuevo si es preciso, perderme cuando sea oportuno para después encontrarme. Creo en ayudar, ser sincero, congruente, ser oídos y brazos para otros. Yo elijo vivir, elijo la vida, elijo ser feliz. Conozco mi viejo refrán, mi manantial, mi barco y me red, la fe que perdí, mi camino gris, mi sueños de ayer, mis paisajes.

Estoy convencido de que la risa vendrá mañana para los que lloran la noche, pues me consta que al llegar el anochecer siempre salen las estrellas. Se dice que el amor duele, pero eso no es cierto. La soledad duele, el rechazo duele, la traición duele, la decepción duele, perder a alguien duele, la envidia duele, a veces incluso la verdad duele. Se confunden esas cosas con el amor, pero la realidad es que el amor verdadero es la única cosa en este mundo que cubre todo el dolor y hace sentir a alguien maravilloso y único otra vez. No, el amor no duele. Pero el amor no se encuentra, no se regala, no se busca o se compra, el amor se construye y por ello la importancia de los cimientos, del respeto, la confianza y la empatía.

Cada quien escribe su historia y es el arquitecto de su propio destino, nadie tiene la culpa de dónde estamos y cómo estamos, sólo nosotros mismos. La madurez de la vida implica actuar en consecuencia y hacernos responsables de nuestras decisiones, de nuestro modo de vida. Dejar ya de echar culpas y aceptar que has actuado como en su momento creíste que más convenía; al final uno cosecha lo que siembra. Estás en donde te mereces estar, cada quien decide el lugar que le corresponde.

Creo en la magia y estoy destinado a encontrarla, me siento afortunado porque sé irme cuando llega la hora y no me quedo estirando manos, alargando brazos, regalando vidas, empeñando sueños y mendigando amor. No me conformo con migajas, pues busco un universo. El amor debe ser entrega y respeto ante todo, siendo capaz de anhelar un amor nuevo porque he logrado, escribiendo, expirar el espíritu de los viejos. Vengo de un lugar donde mis heridas se han secado al sol, donde mis lágrimas han bailado bajo la lluvia, he bajado tantas veces al infierno que conozco el camino al cielo con los ojos cerrados, reinventando mi vida cada día, partiendo de cero, con todos los miedos del mundo y con la mirada limpia. Reconozco también que mi frustración se convirtió en indiferencia al despertar demonios por el dolor de amarte tanto, cuando tu volatilidad de nuevo conspira en tu contra. Forjar es arduo y difícil, la destrucción puede ser casi inmediata.

Efectivamente, me dueles y nada me consuela, extrañaré tus risas y tus luces brillantes, rescato lo rescatable, pero entiendo que los cierres de los ciclos siempre vienen acompañados de una fuerte sacudida. No es el fin del mundo. Es el inicio de uno nuevo. Ya no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón. Se ha cerrado el círculo.

FUENTE: http://www.revistaelbuho.com/articolo.php

Veo a México ganando la Copa América: Pável Pardo

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El excapitán del Tri asegura que ésta selección tiene la mentalidad requerida para obtener el título continental; el jueves México enfrenta a Jamaica en el Rose Bowl de Pasadena.

Cuando triunfaba con el Stuttgart de la Liga Alemana, Pável Pardo decidió que esa era su gran oportunidad de poner el nombre de México en todo lo alto. Y vaya que lo hizo.

Tras convertirse en jugador estelar de la Bundesliga, una de las revistas más importantes de Alemania contactó al mediocampista mexicano para que fuera la figura de su portada.

Los editores de la publicación querían que Pardo saliera en la fotografía utilizando un típico sobrero mexicano de paja con pico levantado.

El requerimiento de la revista fue rechazado por el jugador que llevó al campeonato al Stuttgart en la temporada 2006-07.

No lo hice porque ese sombrero es un estereotipo que existe en el mundo para decir que los mexicanos somos flojos e indisciplinados y por eso no acepté”, comentó Pardo, quien participa en una gira promocional que hace para la cervecería Coors.

“Cuando ganamos el campeonato con el Stuttgart, estábamos celebrando el título dando una vuelta olímpica al estadio y entonces alguien me aventó un sombrero como el que querían que me pusiera para la portada de la revista. Esa vez sí me puse el sombrero porque ahora sí podía decir: ‘esto somos los mexicanos, somos gente preparada, gente que nos gusta esforzarnos y ese mensaje llegó a toda Europa con la foto que me tomaron en ese momento’”, explicó.

Con esa mentalidad, Pardo llegó a trascender a nivel internacional y es esa misma mentalidad la que el excapitán del Tri cree puede llevar a México a ganar la Copa América Centenario.

“El grupo que conforma la actual selección está lleno de jugadores que juegan y que han triunfado en Europa. Saben lo que es luchar en los mejores torneos del mundo, como la Champions o la Europa League. Esa es la gran diferencia de esta selección a la de generaciones pasadas’, opinó.

Pardo se vistió 148 ocasiones con el uniforme de la selección mexicana, lo que lo convierte en el segundo jugador en la historia del Tri con más apariciones internacionales.

Esa experiencia es la que le otorga a Pardo la autoridad necesaria para expresar que México debe tomar el reto de ir a buscar el título de la Copa América Centenario.

“Creo que México tiene todo para llegar a la final de la Copa América. Si los jugadores entienden la magnitud de la oportunidad que se les está presentando y aceptan el reto de trascender, México estará en la final”, afirmó.

Yo veo a México ganando esta Copa América”, dijo el exinternacional mexicano quien, como sucedió en Stuttgart hace nueve años, espera ver una lluvia de sombreros mexicanos cuando concluya el partido de la final.

 

FUENTE: http://www.laopinion.com/2016/06/09/veo-a-mexico-ganando-la-copa-america-pavel-pardo/

Abuso sexual infantil

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Como prevenir, evitar, descubrir, corregir y solucionar

Una de las plagas que más daño causan en la familia y en la sociedad es el abuso sexual infantil, que cada día es más común. Esta situación puede ser debida a muchos factores: falta de formación de los padres, falta de rigor en el control y educación de los hijos, libertinaje, pornografía, publicidad malsana en los medios de comunicación, etc.

Abusadores infantiles:

¿Quiénes son?

Estadísticamente está demostrado que la mayoría de los abusadores son parientes, amigos o personas muy relacionadas con los niños. Suelen ser personas enfermas o mentalmente desequilibrados, que aprovechan el poco o ningún cuidado que los padres tienen con sus hijos para abusar de ellos. La ignorancia de los problemas que atañen a los hijos o la excesiva confianza de los padres en las personas de su entorno, propician que los abusadores tengan muchas facilidades para cumplir sus malsanos objetivos.

¿Dónde actúan?

Los abusadores están siempre al acecho de cualquier oportunidad y actúan tan pronto como ven un resquicio en la dejadez de las obligaciones de los padres. Principalmente, actúan dentro de las familias donde les han dado la confianza de acercamiento a los niños, en las organizaciones donde hay niños y, más difícilmente, en la calle, engañando a los niños para llevarlos a sitios donde nadie pueda ver sus fechorías.

¿Cómo actúan?

Los abusadores hacen todo lo posible para ganarse la confianza de los niños con regalos y promesas. También se ganan la confianza de los padres de sus futuras víctimas, fingiendo una bondad y cariño hacia los niños que les aleje de cualquier posible sospecha. Dedican una gran cantidad de tiempo a acechar a la que consideran su posible presa. En cuanto los padres tienen el menor descuido, caen encima como los depredadores que son. Saben que no pueden materializar sus criminales instintos si previamente no han conseguido la confianza de su presa y la de sus guardianes. Esas son sus técnicas de acoso y abuso, que tantas veces la policía y los educadores han podido constatar.

Principales áreas donde se debe poner énfasis:

  • Formación y educación de los padres

La formación de los padres es la piedra angular para que no sucedan estas cosas. Deben formarse profundamente a través de libros, consultas a profesionales, escuchar a los religiosos, maestros, policías, asistir a conferencias y estudios, etc. Ser conscientes de las obligaciones familiares de educación y prevención que voluntariamente han asumido para con sus hijos o personas a su cargo. Hay muchos libros buenos en las bibliotecas públicas que enseñan todos los conceptos que los padres deben aprende para poder educar y proteger a sus hijos para evitar que ocurran los abusos sexuales y otros peligros.

  • Enseñar a los hijos la santidad del cuerpo.

Los padres deben, con mucho cariño y conocimiento, pero de forma muy clara y contundente, abrir los ojos de sus hijos. Informarles de la santidad del cuerpo de cada persona, y el por qué es algo de su propiedad privada que en ningún momento puede ser utilizada por nadie. Hacer hincapié, según la edad, en la pureza y castidad que deben mantener con su cuerpo, para que esas enseñanzas, traducidas en acciones concretas, vayan creando costumbre, después hábitos y se conviertan en virtud al ir pasando los años.

  • Enseñar a los hijos sobre la intimidad del cuerpo.

Enseñarles que éste no debe ser exhibido desnudo, ni medio desnudo, ni en el entorno familiar y menos públicamente. Pero los padres y principalmente las madres, deben dar ejemplo con su modestia con los escotes, minifaldas, ropas muy ceñidas, etc., También en las posturas y actitudes. Si estos conceptos de imagen se enseñan a los hijos desde pequeños, además de irles formando en las virtudes y valores humanos, se va creando una muralla externa ante los ojos de los depredadores. El que evita la ocasión evita al abusador.

  • Explicarles claramente cuáles son las pretensiones malignas de los depredadores sexuales y los fines que persiguen.
  • Hacerles distinguir las principales señales que los depredadores sexuales suelen mostrar para acercarse a ellos.
  • Fomentar la confianza de los hijos en los padres, para que les cuenten todas las situaciones que se salgan de la normalidad.
  • Dedicar tiempo a los hijos, para irles sonsacando las cosas que a los hijos les parezca difíciles de contar, pero que estén bajo cualquier hilo de sospecha de los padres
  • Precauciones para proteger a los hijos. Como está demostrado que la mayoría de los abusos, los producen las personas allegadas a las víctimas, los padres deben estar continuamente vigilantes con los familiares, las visitas de personas mayores.
  • Preguntar a los profesionales cuáles son las principales características de los depredadores sexuales para tenerlas muy presentes cuando se acerque alguna persona con esas características.
  • No descartar a nadie como posible sospechoso de abuso sexual, pues siempre sucede que los depredadores son lobos con piel de oveja que aprovechan la amistad con los padres o su ignorancia, para meterse dentro de la familia. Algunas veces, los padres abren la puerta de su casa a personas que tienen los estereotipos de los abusadores. Es como dejar el gallinero al cuidado de los zorros.
  • Poner condiciones no negociables a los parientes y amigos que convivan en la casa, la visiten o se relacionen con los hijos. Las normas deben ser muy claras y contundentes. A la menor sospecha de actuaciones o acercamientos sospechosos, cortarlos fulminantemente. Los gestos, miradas, acercamientos, regalos, posturas, etc., pueden ser señales de que hay que tener más precaución. Si hay pruebas, avisar a la policía para que actúe inmediatamente.
  • El abusador siempre se muestra simpático al lado del niño; su capacidad de atracción le permite ganarse su confianza sin necesidad de usar la fuerza. Con los adultos, el abusador se siente incómodo. Procura rodearse de niños a través del trabajo y el tiempo libre.
  • El Internet es uno de los graves factores de riesgo para los jóvenes. Los abusadores se sienten cómodos detrás del anonimato y la privacidad que da esta herramienta.
  • Comportamiento de los hijos. Los padres tienen que estar muy atentos a la forma como se comportan los hijos, así como vigilar las conversaciones con las personas mayores, las posturas, vestidos, insinuaciones, intentos de verse en la soledad de la casa, propuestas de salidas de paseos, a los cines, etc. Continuamente deben recordar a los hijos las enseñanzas que previamente les han dado para que no bajen la guardia.
  • Los padres deben estar pendientes de las posibles insinuaciones o provocaciones que los hijos puedan realizar sin querer a los posibles abusadores, así como de los tipos de juegos que propongan, aunque a primera vista puedan resultar inofensivos. Las situaciones futuras deben ser previstas por los padres con mucha anticipación.

Medidas cuando han ocurrido los hechos:

Lo primero es conseguir que los hijos se abran y confíen en los padres para que cuenten los hechos y la situación real. En función de los hechos, los padres deberán recurrir a las distintas organizaciones que tiene experiencia profesional en estos casos. Puede ser la policía, la Iglesia, la escuela, los expertos en el cuidado de la salud física y mental. En el Internet y en todas las ciudades hay listados de esas organizaciones en las que los padres recibirán consejos y soluciones. En ese momento es cuando más cerca deben estar los padres y los hijos, pues es cuando más se necesitan mutuamente. Entonces aflorará la educación recibida, la mutua confianza y los principios morales y sociales inculcados.

 

Fuente: blog.micumbre.com/

El Bullying también lo fomentan los padres con su mal ejemplo

El Bullying, sin querer o queriendo, puede empezar a fomentarse desde la tranquilidad del hogar, con esos comentarios mordaces, despectivos, injuriosos, etc. que los padres hacen delante de los hijos, sobre las personas que son diferentes a su grupo étnico, social o intelectual.

Esos comentarios suelen fomentar en los hijos la xenofobia, el racismo, la intolerancia, el abuso de fuerza, la discriminación, la aporofobia (miedo a la pobreza), la burla por el físico o imagen, etc., de eso, solamente hay un pequeño paso para desencadenar el chispazo del crimen del bullying.

Critican o consienten que los hijos hablen despectiva o negativamente, sobre diferencias en los sistemas de educación entre escuelas públicas, colegios privados y homeschooling, lo que crea un sentido de rechazo a los no iguales, que algunas veces termina fomentando el bullying.

Los padres no deben hablar con total naturalidad delante de sus hijos, sobre las cosas que nos les gustan de otros, o de situaciones contrarias a sus intereses económicos, sociales o educacionales, demonizando a todos los que no son iguales.

14 Ocasiones en las que los padres pueden sembrar la semilla del bullying:

  1. Cuando critican a las víctimas del bullying al decir “Algo habrán hecho”. “No saben ni defenderse”
  2. Cuando critican a los que son pacíficos y no quieren meterse en peleas, animando a los promotores del bullying: “Son unos cobardes, dejan que todo el mundo haga lo que quiera, no imponen su autoridad”.
  3. Cuando critican a todo lo que sea inclusión, flexibilidad, generosidad, comprensión, caridad, respeto, etc.
  4. Cuando critican aseverando que todos hacen todo mal, y nosotros lo hacemos todo bien.
  5. Cuando critican con expresiones faciales o lenguaje corporal, indicando el disgusto de estar con alguien, que no les cae bien.
  6. Cuando critican continuadamente a los políticos elegidos democráticamente, aunque los que critican, no hayan ejercido el derecho al voto.
  7. Cuando critican a los profesores que castigan a los responsables que ejercieron el Bullying.
  8. Cuando critican los videos comprados o los programa de TV, que no contengan explícitamente acciones violentas, contra las personas más débiles o indefensas.
  9. Cuando critican despiadadamente a otros familiares o amigos comunes, en relación con sus gastos o ingresos, situación económica, problemas familiares, etc.
  10. Cuando critican de forma hiriente o ridiculizadora, los artículos de opinión, noticias o personas en los medios de comunicación, etc.
  11. Cuando critican perversamente, atentando contra la autoestima y dignidad de otras personas, en frases como: “No valen para nada”. “Por mucho que se esfuercen no lo van a conseguir”. “No vale la pena, ni que lo intenten”. “No son capaces”. “Por su culpa, nosotros estamos así”.
  12. Cuando critican negativamente todo lo que sucede, expresando intolerancia hacia lo diferente o ignorado.
  13. Cuando critican sobre colectivos diferentes a ellos, por su Fe, raza, etnia, color, situación económica, cultural, salud, presencia, etc.
  14. Cuando critican sobre todo lo que se oye o ve en la televisión, en determinados programas, sin ejercer el derecho de cambiar el canal.

Algunos padres no quieren o no saben darse cuenta, que ellos tienen que ser para sus hijos los modelos de virtudes, y que tienen que educarlos con sus conocimientos y prácticas de las virtudes y valores humanos. Deben examinar sus propias conductas y lo que se les enseña, considerando cómo afectan a los más pequeños, los comentarios violentos que realizan incluso dentro del hogar.

Los padres deben comprender que sus comentarios, hechos o actitudes despectivas o agresivas, tienen consecuencias directas sobre el comportamiento de los hijos. Tienen que darse cuenta que están enseñando a sus hijos a abusar, fomentando o consintiendo, que sus hijos en la escuela o en la calle hagan bullying.

El efecto desolador que produce, el hacer comentarios tras comentarios de otras personas diferentes, se quejan, dan opiniones sobre todo y sobre todos. Lanzan condena tras condena contra otras personas, que son distintas a ellos. Incluso sugieren que si tuvieran el poder, actuarían de manera violenta con otras personas diferentes.

En el mismo hogar empieza la siembra de la semilla del odio, pues cuando los hijos llegan a tener poder, en grupo o en solitario, contra otra persona diferente, se le viene el recuerdo de las injurias que sus padres han dicho, sobre determinadas personas. Casi siempre indefensas o en minoría.

FUENTE:  https://blog.micumbre.com/2015/06/21/10-banderas-rojas-sobre-el-bullying-15-preguntas-y-respuestas/

La historia de las jubiladas que tomaban café y terminaron dando de comer a 20.000 personas

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No eran cocineras profesionales, pero se les partía el corazón de ver que había niños que se dormían en clase por no haber cenado ni desayunado. Y montaron su propio comedor social.

Las doce protagonistas de esta historia han rechazado una vida cómoda, llena de viajes y actividades organizadas para personas jubiladas, para convertirse en las ‘chicas de oro’ de una cocina social en Zamora.

No, no son cocineras profesionales, sino simplemente amas de casa, madres de familia que entendían que un plato caliente no sólo alimenta el cuerpo sino que puede ser una declaración de amor, o de acogida o de acompañamiento.

No son unas heroínas, sino doce mujeres normales, que pensaban disfrutar de una jubilación tranquila después de una vida de trabajo, pero dos años después han puesto patas arriba el barrio de San José de Zamora con un comedor social que no sólo alimenta a gente que está necesitada o en el paro, sino que les visten con ropa de segunda mano.

La historia de estas Doce de la lenteja, o de la alubia, o de los tupper, nos pareció que era algo realmente positivo en medio de la vorágine de noticias tristes o agresivas que nos llueven a diario.

Tamara García Yuste, habló con ellas y reconstruyó los hechos. Raquel, de 75 años, le contó que todo surgió cuando las doce quedaban a tomar café y una comentó que había niños que se quedaban dormidos en clase, porque no habían desayunado ni cenado.

Gracias a la iniciativa que pusieron en marcha en abril de 2014, estas doce mujeres han conseguido servir diariamente más de veinte mil platos calientes a las familias necesitadas de su barrio.

La vida les ha cambiado a la doce. Porque cada día meten varias horas para poder dar de comer a tanta gente. Y han cambiado el barrio de San José, en el que han  generado una corriente de solidaridad que nadie podía imaginar unos años antes. Cocinan todo tipo de platos, desde verduras al vapor o carne a la plancha hasta guisos castellanoleoneses.

Como cuenta Raquel a Tamara seguirán preparando comidas hasta que el cuerpo aguante. Aunque hayan perdido parte de la tranquilidad que disfrutaban. Pero, por los menos, nadie en el barrio de San José volverá a decir que los niños se duermen en clase porque no han cenado  o desayunado.

Y todo empezó por el café que tomaban todas las tardes.

“Éramos un grupo de amigas jubiladas que íbamos a tomar café todas las tardes. Un día nos enteramos de que había niños que se quedaban dormidos en clase, porque no habían desayunado ni cenado. Por eso, pensamos que teníamos que crear un proyecto para ayudar a las familias con hijos de nuestro barrio que estaban en paro”, explica a Actuall, una de las doce, Raquel Cañaver, de 75 años.

Del dicho al hecho. Las doce jubiladas contactaron con la asociación vecinal de San José Obrero de Zamora que les prestó un local en el que instalaron una cocina con electrodomésticos de segunda mano.

¿De dónde salió el dinero?, del bolsillo de las propias jubiladas y de diferentes donaciones.

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“Como no teníamos un comedor grande, decidimos que las comidas se llevarían en un tupper y así también podrían compartir este momento en familia y sin sentirse como si recibieran limosna”, detalla Cañaver, que añade: “Ninguna de nosotras había cocinado antes, pero no podíamos quedarnos quietas mientras la gente de nuestro barrio no podía comer algo caliente”.

“La cocina social alberga  a gente de toda la ciudad. Vienen también estudiantes sin recursos” cuenta una de las jubiladas.

Aunque esta cocina social nació para ayudar a las familias del barrio zamorano de San José Obrero, “en estos momentos alberga a gente de toda la ciudad e incluso de pueblos cercanos. Vienen también estudiantes sin recursos”, relata otra de las jubiladas.

En estos dos años han pasado de servir comida para llevar tres días a la semana a hacerlo cuatro. “Cada día venían más de 200 personas. Por ello, tuvimos que aumentar la entrega de comidas a un día más, porque la situación se nos iba de las manos. Además, yo recordaba lo mal que lo había pasado durante la posguerra y no podía quedarme de brazos cruzados”, cuenta otra de las doce.

“Aguantaré hasta que el cuerpo resista.”

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Sirven una media diaria de sesenta menús para llevar, que constan de primer plato, segundo y postre. “Cocinamos todo tipo de platos desde verduras al vapor, carne a la plancha hasta guisos castellanoleonesés. A las familias les encanta todo lo que hacemos, aunque su plato preferido son las lentejas y las alubias”, se ríe Raquel. E incluso durante la época de Navidad, “la gente del barrio pudo disfrutar de los roscones, turrones y dulces navideños”, agrega.

Asimismo, las personas necesitadas reciben periódicamente leche, galletas, cacao y productos no perecederos para que puedan hacerse las cenas en sus casas, es lo que ellas llaman “la despensa”.

Pero no sólo de pan vive el hombre. Por eso la gente que acude a las doce jubiladas, también pueden beneficiarse de prendas de vestir de segunda mano.

Fuente: actuall.com