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Después de tocar fondo, Michael Phelps se encuentra a sí mismo

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Después de un tratamiento de rehabilitación, el nadador ya no se obsesiona con la suma de su récord total de medallas olímpicas. Aunque luchará por el oro en Río de Janeiro, su travesía más importante ahora es personal.

El guía, entusiasmado, llevó a su huésped de cuarto en cuarto del edificio tipo cuartel, señalando detalles como el árbol de las emociones y haciendo pequeños resúmenes de la gente con la que se encontraban. Parecía conocer a todo el mundo, y todo el mundo contestaba a sus saludos con algún comentario que suscitaba la poderosa risa del guía.

El recorrido terminó en un cuarto de televisión donde el invitado y el guía vieron un partido de los Cardenales de Arizona mientras disfrutaban de unos pasabocas. Durante años el guía, Michael Phelps, y su invitado, Bob Bowman, habían visto partidos de la NFL juntos, pero desde una suite en el M&T Bank Stadium, la casa de los Cuervos de Baltimore, resguardados de las peticiones de autógrafos y de selfis, pero rodeados de “amigos” que alimentaban la fama de Phelps. El viaje de Bowman, su entrenador desde hace tiempo, para ver a Phelps en Meadows, un centro de tratamiento en Wickenburg, Arizona, en el otoño de 2014 fue una revelación: conocer a un hombre despojado de la armadura que lo convirtió en una máquina atlética.

A Bowman le costó trabajo asociar al nadador que usaba audífonos antes del clavado para abstraerse del mundo exterior, esa persona que estaba tan absorta en sí misma que no se sabía los nombres de sus compañeros de equipo en los juegos olímpicos de 2004 y 2008, con la persona parada frente a él ofreciendo pequeñas biografías de los personajes que pasaban.

Decía cosas como: “Ese tipo de allá, es dueño de su propia compañía”, dijo Bowman. “Tenía una pequeña historia sobre todos. Nunca lo había visto así. Lo miré como diciendo: ‘¿Quién eres?’”.

Esta es una de las preguntas que Phelps, de 30 años, quería responder en su rehabilitación, y de algún modo la sigue contestando mientras busca llegar a sus quintos juegos olímpicos consecutivos.

El camino de Phelps para convertirse en el atleta más condecorado en la historia olímpica ha sido traicionero y tan solitario como la inmersión de un buzo en aguas profundas. Los años en los que debió desarrollar su personalidad estuvieron dedicados a desarrollar su talento para nadar.

Parecía un camino bien elegido cuando ganó ocho medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008. Los años que siguieron trajeron más gloria olímpica pero también arrestos por posesión de marihuana y varias relaciones fallidas. A finales del 2014 parecía claro que el camino que Phelps había elegido conducía al fracaso.

En las olimpiadas de Pekín en 2008, Michael Phelps ganó ocho medallas. Credit Chang W. Lee/The New York Times . No tenía ni idea de qué hacer con el resto de su vida”, dijo Bowman. “Me hizo sentir fatal. Recuerdo que un día le dije: ‘Michael, tienes todo el dinero que cualquier persona de tu edad pueda querer o necesitar; tienes una profunda influencia en el mundo exterior; tienes tiempo libre – y a pesar de eso eres la persona más infeliz que conozco. ¿Qué pasa?’”

Phelps ha pasado el último año y medio en terapia en el centro de rehabilitación Meadows y también en el agua, que empezó siendo su santuario, después de convirtió en una vitrina y ahora es su mejor plataforma. Su mensaje: La vulnerabilidad es una fortaleza.

Una placa en el edificio en el que está la piscina del Centro de Entrenamiento Olímpico de los Estados Unidos aquí en Colorado Springs, en el que Phelps ha pasado varias semanas de la primavera, lo anuncia como el atleta olímpico más exitoso al poseer 14 medallas, como si su historia terminara en las olimpiadas de 2008. Sin embargo, ganó otras seis medallas, incluidas 4 de oro en los Juegos de 2012 en Londres, pero de alguna manera su historia –por lo menos la que vale la pena– terminó en Pekín.

Pero esta vez el viaje es más personal. Dijo también que quería retirarse de la natación sin remordimientos tras su mal entrenamiento y peor comportamiento antes y después de la experiencia olímpica de 2012. “Esta vez se trata de dar lo mejor que puedo”, dijo. “No quiero vivir el resto de mi vida con arrepentimientos”.

El camino a Río de Janeiro empezó con una estancia de seis semanas en el centro de tratamiento que está a una hora de donde estuvo entrenando el último año bajo la batuta de Bowman, quien fue nombrado entrenador de natación de la Universidad de Arizona en 2015. Bowman no quería que Phelps entrara a Meadows después de su segundo arresto por posesión de drogas, ocurrido en septiembre de 2014 (el primero fue cuando tenía 19 años). “Yo pensé que iría a algún lugar en Malibú a sentarse en la playa durante seis semanas y regresar igual que se había ido”.

Después, lo vio interactuar con sus compañeros pacientes en la cuarta semana de estancia y descubrió al joven cariñoso y amable que recordaba antes de que se convirtiera en una máquina de alto rendimiento.

En la cafetería del Olympic Training Center el pasado abril, Bowman se emocionó cuando dijo: “Nunca pensé que pudiera cambiar”, y añadió: “Ha escondido todo lo que lo hace humano durante 12 años. La rehabilitación lo hizo abrirse”.

Tocando fondo

El punto más bajo de Phelps llegó hace dos años, el último lunes de septiembre. En su camino de regreso desde el Horseshoe Casino de Baltimore, tras una noche de tragos y jugar póker, Phelps llamó a su novia, Nicole Johnson. Después de una separación de dos años, se habían reconciliado recientemente gracias a una llamada de Phelps en la que dejó al descubierto su alma.

Eran más de la una de la mañana en la costa este y Johnson, que estaba en la costa oeste, le preguntó a Phelps si estaba seguro de estar en condiciones de manejar hasta casa. Había pasado el principio del fin de semana con ella en California en una boda y había regresado a Baltimore menos de 24 horas antes.

Ella dijo que estaba preocupada por la fatiga tras un fin de semana frenético que, combinado con su largo viaje, podían agravar los efectos del alcohol en su sistema.

Unos minutos después, recibió un mensaje de texto de Phelps, quien estaba detenido en un semáforo. “Hay una patrulla detrás de mí”, dijo. Pasó una hora hasta su siguiente comunicación, desde la cárcel.

Su Range Rover había sido captada por la policía circulando a 84 millas por hora en una zona de 45, zigzagueando. De acuerdo con un reporte en el Baltimore Sun, no pasó dos pruebas de sobriedad y una prueba de alcoholemia marcó su nivel de alcohol en la sangre en 0.14, 0.06 puntos más que el límite permitido.

Las siguientes 72 horas, Phelps se encerró en su casa y se negó a ver o hablar con nadie. En un momento le mandó un mensaje de texto a su agente, Peter Carlisle, quien dijo que le escribió: “Ya no quiero estar vivo”.

La máquina estaba irremediablemente dañada.

Tomó el consejo de su círculo más cercano y se fue a Meadows. “Tenía mucho miedo al entrar”, dijo Phelps. “No estaba listo para ser vulnerable. Después de un par de días me dije a mí mismo: la pared se derrumbó. Entremos ahí y veamos qué está pasando”.

Michael Phelps en en Centro de Entrenamiento Olímpico. “Esta vez se trata de dar lo mejor que puedo”, dijo. “No quiero vivir el resto de mi vida con arrepentimientos”. dice. Credit Benjamin Rasmussen para The New York Times

Un descubrimiento

En su segunda semana de rehabilitación el círculo de hombres al que él pertenecía le otorgó el bastón saguaro, un símbolo de poder que circula cada semana entre los pacientes a los que se les atribuyen cualidades de liderazgo.

Phelps dijo que estaba más orgulloso de eso que de cualquiera de sus medallas olímpicas.

Empezó a leer a leer algunos libros y a veces incluso leía en voz alta en sus sesiones de grupo, y ello se ha convertido en un hábito. Un día, casualmente le dijo a Bowman que estaba leyendo El hombre en busca de sentido, de Víktor E. Frankl, un sobreviviente del holocausto que se convirtió en psiquiatra. Bowman se sorprendió pues dijo que sólo había visto a Phelps leer revistas. Mientras las eliminatorias para los juegos olímpicos se acercaban, Phelps pidió El poder de la mente subconsciente, de Joseph Murphy, y Vivir la vida con sentido, de Rick Warren.

Parafraseando a Warren ¿para qué demonios está Phelps en esta tierra? Para empezar, dijo, para ser el alma gemela de Johnson y ser padre de su hijo. ¿Para tener más medallas olímpicas que nadie? Contestó que eso ya no era la razón principal de su vida.

En su segunda semana de tratamiento, Phelps descubrió un segundo aire. Un día durante la comida era el parlanchín energético de siempre. Después de hacer ejercicio durante un par de horas para liberar su energía, se vio a sí mismo: “Tenía miedo de mostrar quién era”, dijo, “así que me inventé todos esos personajes”.

Phelps dijo: “Dios mío, ¿pensarán todas estas personas que soy insoportable? ¿No quieren estar alrededor de mí? Después pensé: ¿Qué me importa? ¿Si hablo demasiado, si me río demasiado fuerte o si soy hiperactivo a veces o soy un verdadero dolor de cabeza, qué es lo que verdaderamente importa? “Entonces descubrí que no valía la pena tratar de ser alguien que no soy. Esto es lo que soy”.

FUENTE: http://www.nytimes.com/es/2016/07/03/despues-de-tocar-fondo-michael-phelps-se-encuentra-a-si-mismo/?smid=fb-espanol&smtyp=pay&smvar=cspan

 

Hallan el carné de reportero de la Guerra Civil de Antoine de Saint-Exupéry en el Archivo de Salamanca

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El permiso le consignó como «escribano y aviador» en 1937 cuando vino a escribir sobre el asedio a Madrid para «Paris-Soir»

El nombre y la firma están en regla: Antoine de Saint Exupéry. Edad, 36 años. La dirección de su domicilio de París tiene añadido entre paréntesis elFlorida de Madrid, el famoso hotel de los corresponsales en la plaza de Callao, en el que el autor de «El Principito» pasó muy pocas noches, junto a Enrst Hemingway y Martha Gellhorn, Robert Capa y Gerda Taro aquel abril de 1937. Vino para cubrir el asedio de Franco a la capital, para contar aquel Madrid duro como un yunque bajo las bombas incesantes y encontrar, como dejó escrito en sus emocionantes crónicas en «Paris-Soir», un sentido a la vida de los hombres.

La foto del carné
La foto del carné

Hay un detalle muy curioso que contiene este carné buscado por los especialistas y que fue encontrado en el Archivo de Salamanca por el investigador Policarpo Sánchez: la Secretaría de Propaganda de la Junta de Defensa de Madrid, que acreditaba a los reporteros de guerra, consigna a Saint-Exupéry como «escribano y aviador», sin duda una traducción deficiente del «écrivain et aviateur» que el autor debió indicar al funcionario al cargo.

Así apareció

Esta pequeña cartulina amarilla, de 9 por 12 centímetros, con la foto perfectamente conservada y adherida en el reverso, estaba perdida. Nadie la había visto desde que se creó el Archivo de Salamanca porque no se había guardado donde debía: la caja 1870 de la Sección Político Social. Allí, en esa caja, hay 502 fichas de reporteros, aunque el registro de fotógrafos habla de 716.

Policarpo Sánchez se lo encontró en otro lugar, y casi por sorpresa. Este investigador, que durante los últimos años ha tenido un gran perfil público como presidente de la asociación Salvar el Archivo de Salamanca, estaba buscando información sobre el cine en la guerra civil por diferentes legajos.

Robert Capa en la foto de su carné
Robert Capa en la foto de su carné

«El fondo documental se creó con el fin de controlar a la población, no responde a una ordenación archivística», recuerda el investigador. Eran papeles requisados con listas de militantes y todo tipo de documentos producidos por el Gobierno de la República. Según nos cuenta Sánchez, revisó muchas cajas que pudieran tener relación con su investigación sobre el cine. Allí estaba la 1870 de la Sección Político Social, con los carnés de Capa, Taro, Alberti y muchos otros periodistas. «Vi esa caja cerrada hace años, tal y como estaba desde 1939, con cuerdas de esparto y tapas rojas. Ahora ya está bien colocado todo, con los carnés en orden alfabético», comenta. El investigador recuerda la emoción con la que manejó aquellos documentos.

Pero faltaba lo mejor, porque allí no había ni una huella de Saint-Exupéry. Su carné perdido ha sido buscado durante décadas. «Fue dos o tres años después cuando encontré el documento. Estaba repasando otras cajas, por si tenían material de mi interés, cualquier cosa sobre fotografía, cuando lo vi. No me lo podía creer», relata Sánchez. El carné estaba en el lugar exacto en el que ha estado desde la Guerra Civil, en una caja equivocada de la sección Político Social de Madrid con el número 2361, en un legajo –el 2976– que contiene documentos del Frente Popular de Madridejos, Toledo.

Ahora todos podrán verlo

¿Por qué acabó en ese lugar? «No lo sé –responde el investigador– pero es magnífico que, a partir de ahora, gracias a la existencia del Archivo, cualquiera puede consultarlo, con un D.N.I., porque es patrimonio del pueblo español, como todos los documentos relacionados con la guerra, que nos hablan de los hechos tal y como fueron y que han permitido otorgar derechos y pensiones a personas igual que impiden que la historia se cuente sin ellos. Quienes tienen interés en inventar otra historia preferirían ver el archivo disuelto», asevera.

Uno de los datos que confirma este importante hallazgo del carné es queSaint-Exupéry sí pasó por el hotel Florida, de la plaza de Callao. El mítico establecimiento, en el que convivían las estrellas del periodismo del momento, estaba muy cerca de Telefónica, desde donde todos transmitían sus crónicas de guerra a todo el mundo. Hemingway, Capa, Gellhorn, Dos Passos y toda la troupe se sentían cómodos, casi a salvo de los obuses, que caían cerca del hotel a veces, y bien servidos por Cristóbal, el conserje.

Iban y venían del frente y comentaban el curso de la guerra. Vivían una vida acelerada de largas noches en vela, amores más o menos furtivos y mucho alcohol. En sus horas libres recorrían los bares de la Gran Vía: el Miami (con buena música de jazz), el café Molineros, el Aquarium y, sobre todo,Chicote, el favorito de Hemingway, donde una estadounidense que trabajaba en la oficina de prensa llegó a hacer un streaptease, tal y como relata Amanda Vaill en «Hotel Florida» (Turner).

A Saint-Exupéry no le gustaba nada ese ambiente y por ello pasó muy pocas noches con ellos. Pero estuvo el tiempo suficiente para quedar inmortalizado en bata de seda azul, la madrugada del 22 de abril, cuando dos obuses impactaron contra los muros del hotel y los huéspedes se reunieron en el vestíbulo, al que acudieron tal y como estaban. El autor de «El Principito» repartía pomelos a las señoras que bajaban la escalera, mientras el resto calmaba los nervios como podía.

En Rolls a las trincheras

En «Aviones de papel» (Stella Maris), la más completa biografía de Saint-Exupéry en Español, Montse Morata cuenta que el escritor llegó pilotando el avión privado de «Paris-Soir» hasta Valencia, el 11 de abril de 1937. El 16 le extienden el carné en Madrid y volvió a marcharse a Francia el 27 de abril.

Ivens y Ferno grabaron el muerto por un obús a escasos metros del hotel Florida
Ivens y Ferno grabaron el muerto por un obús a escasos metros del hotel Florida

Había sido contratado por 80.000 francos (una gran suma entonces) para escribir diez reportajes sobre la guerra. Sólo envió 3, y varios meses después. Pero Saint-Exupéry quería sobre todo convivir con los combatientes y comprender la naturaleza de una guerra que lo cambiaría todo y ya intuía que se extendería a Europa. Gracias a Henri Jeanson, otro periodista francés que vivía en el Hotel Florida y que conocía a Durruti, pudo salir del hotel y se fue a vivir unos días a las trincheras de Carabanchel en el Rolls que los anarquistas utilizaban para llevar periodistas al frente.

Su experiencia en aquellas trincheras le marcó profundamente. Quería conocer al hombre que combate, busca verdades sobre la naturaleza de la guerra, no buscaba definir bandos ni entrevistar a generales. «Una verdad no es lo que se puede demostrar: es lo que hace que el mundo sea más sencillo», escribió.

Le impresionó ver cómo conversaban los enemigos de una trinchera a otra y lo contó en una de sus crónicas: «¡Antonio!, ¿Por qué ideal luchas?». «¡…España! ¿Y tú?» «¡El pan de nuestros hermanos! …¡Buenas noches, amigo!». Con ese carné de prensa pudo asistir a esos momentos y narrárselo a los lectores del vespertino de mayor tirada de Francia.

El hombre que ha de morir

Y todavía hay más. Le intrigaba el escenario en el que pasó aquellas horas, aquellos días tan intensos, la trinchera en la que todo sucedía, incluso el silencio y el miedo. Pensaba mucho en cómo algunos hombres encajaban la certidumbre de la muerte: porque allí conoció al Sargento R, la víspera de un ataque al que nadie otorgaba posibilidad de éxito, pero que finalmente se cancelaría. Saint-Exupéry le observa con detalle y le interroga sobre el camino de vuelta desde el último tabique contiguo con la muerte. Habló mucho de él en sus crónicas y también es un personaje que saldrá en «Tierra de Hombres». «Sargento, ¿por qué has venido?» Le cuenta su historia de contable en Barcelona, de cómo a su alrededor se alistan y caen y él siente la llamada al frente, como muchos otros: «»¿Nos vamos? ¡Vámonos!» Y os habéis ido».

Saint Exuperý había estado en España en 1936, en Cataluña. Allí había podido definir, o dibujar con sus palabras, una frontera invisible de una guerra civil, el odio que dividía el corazón de los hombres. Hombres detenidos en la calle, obligados a caminar al paredón con las manos en algo, como las de un ahogado. Pero en su segundo viaje, en 1937, en el Madrid castigado por las bombas, ve las ventanas reventadas del barrio de Argüelles como cuencas vacías que miran a la Europa amenazada por Hitler. «En Europa hay 20 millones de hombres cuyas vidas no tienen sentido. Desde el fondo de los barrios obreros claman por despertar», afirma. Pero también denuncia las ideologías, su manera de dividir entre bandos y de impedir a los hombres comprender lo universal que representan («él es de izquierda porque ama a las masas y yo porque no las amo. Amo a la especie», según escribe en el cuaderno que lleva en los bolsillos interiores).

El brazalete que llevaba cuando murió y fue rescatado de los restos de su avión
El brazalete que llevaba cuando murió y fue rescatado de los restos de su avión

Y también se horroriza por los instintos salvajes de la guerra, la rapacidad y el gusto por la sangre, pero para ser justo ensalza la fraternidad ante el peligo, el sacrificio, que es lo que más le sorprende del hombre de la guerra, de aquella guerra y de todas las que ya se asomaban al horizonte europeo, el hombre que ha aceptado la muerte.

Un puñado de carnés en un archivo permiten evocar aquella realidad. El propio Saint-Exupéry llegaría a alistarse como piloto de reconocimiento durante la II Guerra Mundial, algo que también a él, aceptado el riesgo de morir, le costaría su propia vida en julio de 1944.

FUENTE: http://www.abc.es/cultura/libros/abci-hallan-carne-reportero-guerra-civil-antoine-saint-exupery-archivo-salamanca-201607030251_noticia.html

Trump: el daño está hecho

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 Vas calenturas sociales como las que produce Donald Trump son tan de la historia de Estados Unidos como los pronunciamientos en la historia de España o México.

Vayan por muestra las cuatro olas de great awakenings desde el siglo XVIII hasta la década de 1960, el personalismo –del congreso y del presidente—durante el intento de impeachment de Andrew Johnson en 1868, el movimiento populista de la década de 1890 –igualitarista, sí, pero también racista y nativista—, Father Coughlin, poderosísima voz (y en la radio) antisemita, reaccionaria y nativista durante los años del New Deal  o las candidaturas de gobernadores orgullosamente racistas en el sur en la década de 1960 (George Wallace en Alabama, por ejemplo). Tampoco son novedad los pecadillos del tipejo de marras, Mr. “Trumpa” (“harta trampa pa’ venir de una sola trompa”). Ayer el viudo Thomas Jefferson tuvo hijos –esclavos, nunca los liberó– con su esclava, la media hermana de su añorada esposa, y el país como si nada. Pero en otros momentos, pecados mucho menores casi le cuestan la presidencia a Bill Clinton, y hoy Mr. Trumpa puede cazar top models y hablar del culo de cualquiera, incluyendo el de su hija, y no parece costarle un voto. “Locos” o vulgares, de derecha o de izquierda, ha habido para dar y regalar: Nixon y sus cochinadas (los tapes grabados en la casa blanca revelan un machito, vulgar, corrupto, autoritario, así cual Mr. Trumpa), o muchos aún creen que James Carter fue un místico iluminado que nunca debió haber llegado al poder. Lo único novedoso del iluminado que nos toca vivir es el momento, no el personaje. Y por eso el daño está hecho.

Es indispensable vencerlo, claro. Pero aún venciéndolo, queda por verse si la cultura política norteamericana podrá volver a meter al armario a un tipo de argumentos, un estilo de vulgaridad, una forma abierta de anti-cosmopolitismo, anti-inteligencia y racismo que desde el triunfo de la enmiendas constitucionales de derechos civiles, durante la administración de Lyndon B. Johnson, habían sido impresentables en la arena pública. Mr. Trumpa apela a gente, a sentimientos, que siempre han estado ahí y seguirán estando, pero sacarlos a pasear ahora es un daño que puede traer un efecto dominó irrefrenable. Ahora no, por favor. No ahora que el más importante acuerdo, la mayor promesa de convivencia pacífica y segura que occidente había logrado en toda su historia, “Europa”, se suicida, no ahora que suenan tambores de viejos y nuevos imperios, naciones, razas, religiones por doquier, cuando el terrorismo puede cualquier día hacer temblar a París, Sao Paulo o Nueva York, cuando no está claro si entramos o salimos de la mayor crisis económica desde 1929. Ahora sacar de la lámpara al “genio” del resentimiento blanco nacionalista es convertir en virus invencibles los bicharracos que siempre han existido en la cultura política estadounidense –conceptos y expresiones como great o greatest o strong o, en mexicano, “nos la pelan”, “nada de mariconadas politically correct, la pura y llana neta del planeta”, y todo ello acompañado del peligrosísimo again, rezago de mitos y vanaglorias imperiales. ¿Será posible volver a meter en la lámpara a este genio del nacionalismo blanco y revanchista?  

Una de dos: o Mr. Trumpa será recordado como el renacer del nacionalismo blanco que transformará a la nación y al imperio de león con piel de oveja, a oveja con piel de león en celo; o Mr. Trumpa pasará a la historia como el último suspiro de un proyecto de nacionalismo racial, identitario y moribundo que daba patadas antes de expirar. Pero, ¿cuál será la lección inmediata para los republicanos? Nunca más por la ruta de estos revanchismos que sólo han dividido al partido; o, por el contrario, la lección será: hay que darle cuerda al reloj del racismo y nativismo que todavía marca los tiempos que vamos viviendo. No lo sabremos pronto. Dependerá mucho de la durísima campaña que se avecina. Y en el camino, algo inesperado –otro atentado terrorista de gran escala, otro escándalo de los Clinton (que de haber, hay), un atentado de algún desquiciado pro o contra Mr. Trumpa o Madame Clinton– puede determinar si Mr. Trumpa pasa a ser solo parte del anecdotario nacional –el loco de turno, el del pelo amarradito como queso Oaxaca– o si al contrario pasa a la historia como el símbolo del renacer de un nacionalismo que creíamos ya impresentable.  

El partido Republicano no ha sabido parar a tiempo a Mr. Trumpa, a pesar de que los ha insultado a todos. El racismo contra mexicanos o musulmanes, bueno, eso, para muchos, va y pasa, pero ¿ser pito suelto entre sus clientelas evangelistas, burlarse de mujeres importantes y de héroes de guerra como el senador McCain? Son muchos y buenos los análisis económicos y culturales que explican el por qué una clase de blancos pobres encuentra en Mr. Trumpa la voz que pronuncia lo que ellos han querido decir desde la década de 1960. Political incorrectnesss, un popular genero de vida, pasó a ser vanguardia política en la era del desprestigio del imperio, de la crisis económica más importante desde 1929, de las migraciones, del final desmantelamiento del New Deal, del colapso de las clases políticas tradicionales, en una era en que es presidente un negro y el país está apunto de dejar de ser estadísticamente blanco.  

Desde Nixon, el partido republicano echó andar una maquinaria electoral, eficiente pero de grandes riesgos sociales, movilizando los resentimientos de las bases pobres blancas, todo para contrarrestar el apoyo de las minorías al partido Demócrata. Hoy no pueden parar la maquinaria. Los republicanos saben ambas cosas: que tienen un candidato perdedor y que su posible victoria sería una gran derrota. Lo saben pero su odio a Obama (un negro) y a Clinton (una mujer y esposa de Bill) los debilita. La inteligencia conservadora hace tiempo que se desmarcó de Mr. Trumpa, pero ellos no tienen que ganar elecciones. Nadie en el partido Republicano puede pararle la boca a Mr. Trumpa, no sin arriesgar el futuro del partido. Pero dejarlo seguir es también aventurero, tanto si gana como si pierde. La esperanza de unos es que, si gana, la complejidad de la “chamba” (president of the United States) lo controle; y si pierde, queden buenas ruinas para levantar un nuevo partido Republicano. Pero cualquier movimiento es muy riesgoso.  Habrá que observar con lupa a quién elige Mr. Trumpa como candidato a la vicepresidencia, no solo por lo que la selección pueda decir al electorado (ahí estará el futuro del partido Republicano), sino porque no es descabellado que ese personaje acabe siendo el presidente.  

Lo de Mr. Trumpa es la expresión estadounidense de una crisis política y económica global, crisis de sueños de movilidad social, de proyectos políticos locales, de nociones de liderazgo mundial, de décadas de buenismo identitario, de muchos miedos sin el añejo miedo real de la guerra.  Europa no canta muy bien estas rancheras. Tanto que, sin haber sido el presidente que prometió, muy pronto Obama será como el emperador austriaco Francisco José: la añoranza de muchos en Europa o Estados Unidos. Las promesas revolucionarias de mediados del siglo XX acabaron como acabaron –ahí Cuba y ahí el Ortega de la Nicaragua de hoy–.  Brasil y México se sumen en el desprestigio de la clase política y la corrupción, pero con toda su gravedad me parecen más capaces, no de redistribución y bienestar, sino de pasar la ola y llegar a acuerdos peligrosos y feos, como siempre han sido. Estados Unidos y la Unión Europea parecen menos capaces. 

Estados Unidos saldrá de esta crisis, pero el futuro es peligrosísimo; estamos ante la posibilidad de que el modelo de educación nacional sea Trump University, de que la retórica de la “esfera pública” sea la guerra étnica abierta en el formato del “Sálvame Deluxe” español, de que la política migratoria sea el ejército o la marina o dios sabe quién deteniendo y deportando once millones de personas en Estados Unidos y de que los símbolos del liderazgo mundial de Estados Unidos sean un enorme muro entre México y Estados Unidos y cosas como la apropiación estadounidense del petróleo de todo el Medio Oriente. Aunque nada de eso pase, ya es decible y defendible. Por otra parte, quizá la Unión Europea no sobreviva esta crisis. Y está será la marca para los historiadores de que occidente fracasó. Creemos que la violencia y la guerra son escenarios posibles en México o Brasil, pero no en el corazón de Europa o en Estados Unidos. Yo no sé por qué estamos tan seguros si se preparan los escenarios que, la historia dice, acaban en violencia  y guerra.

La campaña presidencial que se avecina dejará al país dividido y enfrentado. Lo mejor que puede pasar es la derrota final de un tipo de nacionalismo blanco, pero eso también será una tragedia porque las demandes de representación y distribución de ese nacionalismo no son idiotas o injustas. Derrotado, ese nacionalismo puede pasar por un periodo de lo que se llamó después de la guerra civil estadounidense Radical Reconstruction: hacer de su derrota el recuerdo de que o se amoldan y se convencen o no entran en el juego. Radical Reconstruction, la idea de desagregar el sur derrotado, de llevar hasta las últimas consecuencia la igualdad entre negros y blancos, con apoyo militar, fracasó en 1876-77, se pospuso hasta 1965. La Radical Reconstruction que se nos avecina es asunto muy peligroso pero también necesario, y no sé si Hillary Clinton esté por la labor. Todo depende de si gana y cómo. Si se puede acabar con ese nacionalismo, tendrá que morir la posibilidad de un Estados Unidos “great again”, habrá que reconocer la debilidad mundial del imperio, su imposibilidad de romper el vínculo con México y, a largo plazo, habrá que asumir un pasado, presente y futuro en común con el país que ya no es vecino sino consustancial. Todo lo cual es muy difícil, pero lo otro también: éste puede ser el principio de re-normalización de algo que era impresentable después de, digamos, 1970. Y si se vuelve posible, el Estados Unidos que hoy está muriendo puede renacer. 

Reagan era el muñeco de un nacionalismo cristiano, imperial e ideológicamente pesetero, como hacía tiempo no había, pera era controlado por asesores astutos y pragmáticos. Mr. Trumpa es un maniquí incontrolable de un nacionalismo impresentable y peligroso. Le quedan pocas barbaridades por decir y muchas por hacer. Después de todo, decir barbaridades le da la mejor publicidad del mundo y gratis. Lo más triste es que al final, si algo pone un hasta aquí a Mr. Trumpa, no serán ni los seguidores del senador Sanders ni Bill Maher ni los profesores universitarios como yo; ni siquiera Paul Ryan, el republicano de más rango que no sabe cómo desdecirse de su apoyo a Mr. Trumpa, sino los bosses de Texas, Arizona, California o Illinois, hartos de que Mr. Trumpa les alebreste a sus mexicanos sin los cuales ni son bosses ni hay negocio posible. Pero el daño está hecho.  

Mauricio Tenorio es historiador, Samuel N. Harper Professor of History, The University of Chicago; profesor asociado CIDE, México. Su último libro es Maldita lengua (Madrid: La Huerta Grande, 2016).

FUENTE: http://redaccion.nexos.com.mx/?p=7753

Notas sobre la prudencia

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Es probable que la prisa se haya convertido en la disculpa más frívola de lo que podemos entender como modernidad.

Son nuestros tiempos, no los anteriores, los que se escudan en la velocidad de lo que otro día fue una exigencia que obligó a entender qué hacer para descubrir mundos. Ir a la luna, inventar lo inventable o, solucionar los problemas que, aunque nos duela en la vocación del autoflagelo, no fueron menos que los que vivimos los presentes.

La prisa del nuevo milenio ha permitido la inconsciencia sobre la responsabilidad que implican veintiún siglos. Quizá en el XI, antes de iniciar las cruzadas, tampoco existió la noción de lo que representaba ese lugar en el calendario, pero la historia no nos regaló en la prisa la disculpa de la Edad Media. Hoy, sus efectos pueden estar remplazando a las supersticiones del primer año común.

Algo ha ocurrido en el mundo, no solo es en México. Quizá nuestra relación con la prisa sea un resultado más del fracaso de nuestros logros. Hablar de la contemporaneidad sin hacerlo de la tecnología es ocioso. No son pocos los textos que han descrito los efectos negativos a partir de nuestra cercanía con dichos avances. Se encuentran aproximaciones desde Nicholas Carr a Umberto Eco. Ya el italiano mencionó, antes de morir, a las legiones que hacen naciones en el universo de las redes pero la peligrosa vacuidad a la que se refería también se ve fuera de lo digital: en gobiernos, en administradores sociales, en autoridades religiosas y la población en general. Da la impresión de que en nuestro evidente desarrollo hemos perdido las nociones de la prudencia.

Me cuesta señalar responsabilidades, no sé si las múltiples formas de expresar casi cualquier cosa o si esas cosas, al hallar las posibilidades de expresarse sin responsabilidad que hiciera de contrapeso, alimentaron una faceta de la vanidad que dio nacimiento a un nuevo barrio, creciendo cual pueblo y tomando las dimensiones de una ciudad pujante. Es el barrio A bote pronto, donde es urgente decir algo antes que otro haga lo propio, y en el que se construye el palacio de la imprudencia y adornan los balcones de la imbecilidad. Basta una tragedia para encontrarse con las deducciones más espontáneas, dictámenes inmediatos que emiten los concluyentes, entusiastas pobladores de esa nueva capital de la opinión, capaces de terminar una frase antes de empezarla e incapaces de entender que si se dispara una arma, saldrá de su cañón una bala.

Haciendo gala de imprudencia y honor al apelativo local, una matanza es juzgada como atentado terrorista, perpetrado por un musulmán, un arribista o un conspirador. Un “lo que sea” antes que esperar unos minutos con los que se pueda confirmar lo ocurrido a manos de un criminal. En A bote pronto, un avión que ha caído al mar se desplomó por un ataque de los fundamentalistas de la irracionalidad. Tal vez un disparo de misil de una nación enemiga, o de un grupo desquiciado. “¡Un pasajero con chaleco bomba!”, se murmuró en las calles del barrio A bote pronto, donde lo último que se piensa es que la aerolínea propietaria de aquella nave —tras sufrir los embates económicos de años de una guerra civil en el país de origen—, cuenta con poco presupuesto para mantener sus aviones y no es difícil que se vengan abajo a causa de un estornudo. En A bote pronto,población con millones de habitantes, los concluyentes adivinaron sus juicios sin el menor conocimiento o duda, esa que permite el saber y es sustento para una virtud que es poco amiga de la popularidad. ¿Quién quiere ser el último en dar la primicia de unas conclusiones que suenan certeras aunque no lo sean? ¿Quién quiere ejercer el valor de la prudencia?

Hubo un tiempo en que la prudencia, junto a la valentía, la templanza y la justicia, formaron las grandes virtudes cardinales. Sin la primera, las tres últimas fácilmente se transformaban en locura y arrebato. La prudencia sin las otras simplemente no valía ni servía de nada. Pero a la prudencia la hemos olvidado, hecho de lado en el momento en que la palabra dejó de ser sujeto de responsabilidad. Digamos y hagamos lo que se nos antoje. Si no es lo que afirmamos, podremos ofrecer una disculpa o, confiar en que no pasa nada. Pero la desgracia del barrio es producto de su desarrollo. Si tan solo la imprudencia se hubiera quedado en las declaraciones de la plaza a la que sus habitantes acudían para saciar el chismorreo, solo se pagarían las cuotas de la sandez. La imprudencia, como materia de exportación y primera calidad, llegó a las acciones, a la vida pública y a la muerte de la gente.

Si bien esta idea de prisa con la que corren nuestros días está en todos lados —basta ver el caso Inglés, que con su salida de Europa muestra el costo de la imprudencia sobre la política—, México es buen ejemplo para referirse al cúmulo de errores que encuentran en la prisa su razón de ser. Si la prisa solo se asomara a nuestras redes sociales, nuevas tiranas de los absolutos que desprenden verdades y seguridades, me preocuparía poco. En las últimas décadas, políticos y gobernantes variopintos han esgrimido soluciones con la celeridad de un velocista olímpico. Decisiones que debían hacerse con la objetividad del saber se tomaron con la subjetividad de la opinión: Chiapas se resuelve en no sé cuantos minutos; al narco se le elimina con el ejército; para compensar la ausencia de políticas culturales hacemos una secretaría; la contaminación en el aire se resuelve con una estampita; a Oaxaca la liberamos a punta de ocurrencias.

El gobierno de A bote pronto, ni siquiera se fijó en que sin prudencia es imposible gobernar. Muchos periodistas del barrio pasaron por alto la prudencia al anunciar los hechos que aún no sucedían. Uno que otro analista estudió el rumor esparcido por la adivina de la esquina hasta convertirlo en ciencia y la sociedad gustó del aplauso a la ocurrencia. Todos, con su habitual poco cuidado y previsión, hicieron y dijeron barbaridad y media. Facilitaron el caos y la histeria.

Camus, un antiguo habitante de un mundo vecino de A bote pronto, había pedido mesura frente al caos y la irracionalidad. Rechazaba el impulso de la rebeldía para darse el tiempo de pensar. Algo después, Octavio Paz, poeta de ese barrio al que, desde sus años a los nuestros se le implora cautela, escribió y habló sobre la mesura pero la localidad del escritor olvidó de qué se trataba la prudencia: una virtud preocupada de las consecuencias y que permitía deliberar sobre lo bueno y lo malo de una acción específica.

Los políticos de A bote pronto se confundieron y creyeron que la prudencia era cobardía. Sus gobernados asumieron que el tiempo exigía una respuesta sin contener pregunta. Y la virtud de la prudencia se alejó de la moral. En el barrio, la gente se agarró de lo que los hacía ser quienes eran, sus valores y creencias, así, unos confiaron en la macana y los demás en la fe. Sacaron sus instintos.

La prudencia es cálculo pero depende del deber. Del conocimiento y de la anticipación, de la conciencia sobre la consecuencia y la responsabilidad. Si el juglar del barrio avisa en su perorata que una turba enfurecida ha arrojado una bomba atómica cuando en realidad cargaban una molotov, será irresponsable no asumir que su palabra pueda ser creída por unos miles que, de forma natural, responderán a la amenaza. Si la autoridad considera que es apropiado aporrear a la turba sin darse cuenta de las consecuencias de sus órdenes, la imprudencia no habrá reparado en el posible error y en el costo de los daños. Esta virtud poco atendida debe ver la realidad en pos del futuro, haciéndose contraria al entusiasmo y ocupando el lugar del instinto.

En A bote pronto no se cree que la prudencia es el conocimiento que en otros pueblos ha sido útil para enfrentar los riesgos, para saber cuáles tomar y cómo responder a la incertidumbre. Ay, pobre barrio: la sabiduría sin prudencia no es sabiduría y la prudencia sin sabiduría solo es habilidad. La falta de prudencia, aproxima el derrumbe del barrio. Tal vez sea tiempo de que, como los padres prudentes cuidan a sus hijos, el Estado se dé cuenta de que la prudencia es imprescindible para proteger a sus ciudadanos. Paciencia, cautela, previsión de riesgos y una vista adelante. Desechar la necedad de siempre tener razón para esperar la criba con que se puede probar qué es cierto.

Toda acción política demanda prudencia. Aquí, en este barrio, todo mundo se defiende achacando responsabilidades sin saber en qué es distinta la responsabilidad a la culpa.

Quizá el problema de A bote pronto es que se sintió adulto, incluso cumplió años y tuvo canas, pero seguía actuando como niño. Los países tienen edades, se decía en mi casa. El popular barrio es un adolescente que se ocupa de las intenciones, no del desenlace de sus actos y lo que provocan. En la facilidad de lo imprudente, alimentó al prejuicio porque, el juicio es la conjunción de la opinión y el conocimiento. Las fiestas del pueblo vienen con la gratificación rápida, la sensación de victoria que impulsa a sus alegres concluyentes. Preocuparse por el futuro es de adultos. La prudencia mide el momento adecuado. Espera para saber cuándo actuar y no quedar como un tarado. La virtud que tanto está haciendo falta es de duración y no de instantes. Saber qué conviene según la situación. Depende, pues, del entendimiento nada torpe del entorno y de los objetivos a largo plazo. Solo que la prisa en A bote pronto es vasta, nada se mira con distancia y cualquier asomo de prudencia se pone al servicio de los fines, en lugar de ser un medio para llegar a ellos.

Maruan Soto Antaki
Ha publicado: Casa Damasco, La carta del verdugo, Reserva del vacío, Clandestino y Pensar Medio Oriente.

 

FUENTE: http://www.nexos.com.mx/?p=28864

¿Te duele la rodilla? Causas y remedios

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Gracias a la articulación de la rodilla podemos subir escaleras, andar, correr…

Posiblemente no exista un movimiento más básico que el de esta parte del cuerpo, de ahí que sea habitual padecer de vez en cuando algún dolor, alguna molestia. Inflamación, desgaste… las causas pueden ser varias. Te las explicamos y te ofrecemos sencillos consejos.

Padecer dolor en alguna de las dos rodillas puede suceder a cualquier edad. Una contusión, un problema en un ligamento o un principio de artritis pueden ser las causas más comunes. Lo que sí sabemos sin duda es que el dolor, puede llegar a ser paralizante y a afectar a nuestra calidad de vida. Prevenir su aparición mediante una vida activa y una correcta alimentación es imprescindible. Pero una vez aparece el dolor, podemos atenuar su incidencia mediante unos sencillos consejos. Veámoslo.

¿A qué se debe el dolor de rodilla?

Hemos de tener en cuenta que la rodilla es la articulación más grande del cuerpo.  Con ella realizamos casi todos los movimientos del día, y para que disponga de esa flexibilidad, disponemos de unas complejas estructuras que siempre deben estar en buen estado: huesos, cartílagos, ligamentos, músculos y tendones. Analicemos pues a qué se puede deber el dolor en esta parte del cuerpo.

¿El dolor aparece tras un mal movimiento?

En ocasiones podemos dar un mal giro en la rodilla, un golpe o un movimiento en el cual, de pronto, sentimos un fuerte tirón, como un latigazo. Si has dado un giro inesperado es posible que tengas una lesión de menisco. El dolor en la rodilla aparece de forma difusa, y es a partir de las 24 horas cuando aparece en toda su intensidad.

Podemos también padecer alguna lesión por ligamentos. Si sientes dolor y no puedes poner la pierna en el suelo, es posible que tengas una lesión en alguno de los dos ligamentos que están dentro de la articulación de la rodilla, y que tardan mucho en cicatrizar.

La tendinitis y la bursitis de rodilla también es algo común en este tipo de lesiones, tras un mal movimiento o un golpe.Se produce por una inflamación de la bursa, que es un pequeño saco lleno de líquido que actúa como una almohadilla entre un hueso y los músculos o los tendones.

¿Aparece el dolor de rodilla sin que sepas cómo?

Artrosis: se debe a un desgaste del cartílago articular, los huesos se rozan entre sí y aparece el dolor en las tareas más sencillas, como por ejemplo, subir escaleras. El dolor en la rodilla afectada es muy intenso por las noches. Lamentablemente no existe cura para la artrosis, lo único que podemos hacer es paliar su incidencia mediante fármacos o remedios naturales

Artritis reumatoide: se trata de una enfermedad que afecta las articulaciones. Nos provoca cansancio, malestar, dolor e incluso fiebre.Pude a aparecer de pronto y luego desaparecer, y lo positivo de esta realidad es que puede tratarse a lo largo del tiempo. La medicación, e incluso la sustitución del propio cartílago de la rodilla, puede restaurar su funcionamiento.Pero será siempre nuestro médico quien nos de la mejor solución de acuerdo a nuestro caso.

Remedios para paliar el dolor de rodilla

Aceites vegetales

El aceite de oliva  es un buen recurso para aliviar el dolor. Posee propiedades antiinflamatorias y además, logra estimular la circulación. Podemos aplicar un masaje suave dos veces al día mediante dos cucharadas de aceite de oliva, más tarde aplícate unas gasas alrededor de la rodilla.Bolsa de hielo.

Es un modo efectivo de rebajar la inflamación y aliviar el dolor. Basta con coger una bolsa de cubitos de hielo y aplicarlo 20 minutos en la rodilla (nunca más o nos haremos daño en la piel).

Remedio con harina de trigo y cúrcuma.

Podemos hacer una pasta antiinflamatoria a base de leche, harina de trigo, aceite de ricino y polvo de cúrcuma. Puedes coger medio vaso de agua caliente, poner tres cucharadas de harina de trigo, una cucharada de aceite y un pellizco de cúrcuma. Intenta que la mezcla quede consistente y pastosa para poder aplicarla sobre la rodilla, cuando esté tibia. Este remedio te ofrecerá un gran alivio.

Antiinflamatorios naturales.

Existen alimentos que nos van a permitir reducir las inflamaciones de nuestra rodilla. Si sigues una dieta variada donde incluyas estos complementos, encontrarás mucha ayuda. Es necesario que tu nutrición tenga un buen aporte de Omega 3 (presente en salmón, arenque, sardinas…), semillas de chía, la linaza, el brócoli, arándanos, bayas de Goji, la cúrcuma, la piña, el té verde…Otras recomendaciones para la salud de tus rodillas

  1. Evita coger mucho peso, nuestras rodillas se resienten en caso de obesidad.
  2. La natación es un tipo de deporte muy adecuado para dar resistencia a nuestras rodillas.
  3. Si sufres de artrosis de rodilla, evita realizar ejercicios muy pesados, tales como salir a correr o ir mucho tiempo en bicicleta. En las fases agudas de dolor, es mejor mantener reposo.
  4. Los medicamentos antiinflamatorios suelen tener muchos efectos secundarios, en caso de que debas recurrir a los fármacos, siempre será mejor un  paracetamol.

 

FUENTE: http://www.itg-salud.com/articulo.php?id=21839&utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

Mejora un mal día

Todas las mujeres han pasado por un mal día, mismo que empieza con levantarse del lado equivocado de la cama. La distracción por el pensamiento de que todo puede salir mal provoca que se puedan cometer algunos errores que pueden entorpecer, todavía más.

Sea cual sea la situación que te llevó a caer en el abismo de 24 horas de pesadillas, lo mejor es darle la vuelta tan pronto sea posible. El portal The Muse enlista algunos consejos que ayudarán a superar el bache.

1. Identificar el problema real

La aplicación de etiquetas emocionales, como “me siento tonta” o “nada va conforme a lo planeado” pueden salirse de control y liberar más sentimientos negativos.
Algunos estudios revelan que cuando la mente está sobrecargada, los sentimientos se transforman en palabras que ponen frenos a una respuesta racional. Lo mejor es tomar calma y pensar bien cuál es el error que se está haciendo y mejorar el comportamiento.

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2. Evitar la obsesión

Con el mal día, la capacidad para tomar buenas decisiones se ve secuestrada por lo que se debe salir pronto de la fustración; puedes elegir un momento para emanar algún sentimiento de enojo o tristeza pero regresar fuerte después de algunos minutos.

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3. Encontrar conexión

Todas tienen a esa persona que sin importar lo que diga o haga siempre sacan una sonrisa. Si es posible, es ideal salir a almorzar, enviarle un correo electrónico o hablar mediante redes sociales. La búsqueda de empatía tienen un efecto reconfortante y ayuda a sentirse aceptadas.

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4. Cadena de favores

Realizar acciones que ayuden a los demás es un ganar-ganar, incluso si la intención principal es levantar el estado de ánimo propio. Acciones simples, como donar a la caridad o ayudar a una persona mayor a atravesar la calle detendrá el pensamiento sobre sí misma.

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5. No te compadezcas

El autocuidado es muy agradable después de un día ajetreado y aunque comprar unos zapatos elegantes o comer dulces al por mayor suene reconfortante no es lo ideal. A la larga llegará la factura con los cargos y la culpa puede hacerte sentir peor. En lugar de buscar una cura material cuando te sientes horrible, haz lo mejor para tranquilizar los sentimientos e implementar un cambio.

 

FUENTE: http://mundoejecutivo.com.mx/mujer-ejecutiva/2016/06/18/mejora-mal-dia

Cristiano, a un paso de la cumbre que le falta

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El genio luso conduce a Portugal a su segunda final de una Eurocopa tras un duelo sin chicha con una Gales limitada a la aportación de Bale

En una semifinal sin una gota de fútbol, se bastó Cristiano Ronaldo para acercarse a la gran cumbre internacional que le falta tanto a él como a Portugal. Un cabezazo atronador de CR y un churro de disparo suyo rebañado por Nani, todo en tres minutos, fue suficiente para despedir con honores a esta Gales de chistera, protagonista inopinado de un campeonato que no olvidará. Frente a los lusos, no les superó el juego, porque no hubo, sino un par de parpadeos de Cristiano. En su caso, el encomiable empeño de Bale no fue suficiente. Portugal tiene mejor envoltorio para CR, que con su gol igualó a Platini, al que le puso morros en alguna pasarela del Balón de Oro, como máximo anotador de las Eurocopas. Ya sin Platini como jerarca de la UEFA y con la Champions en la mochila, la final del domingo en París le puede entronizar de nuevo. Un paso más y habrá conducido a Portugal donde nadie lo consiguió. No son retos que obvie CR.

Portugal

Hasta que Cristiano sacó el látigo, con muy poco cesto, bastante resistió Gales. Con algo más, casi nada hizo Portugal. Un partido decepcionante, peñazo, ulceroso para ser una semifinal de una Eurocopa. Los dos equipos fueron con el freno, muy timoratos, parsimoniosos con la pelota y sin ella. Tres arranques de Bale y un cabezazo de Cristiano muy forzado fueron los únicos avisos en las áreas en todo el primer acto. Las dos estuvieron desiertas, sin colonizadores porque casi todo se desarrolló en el medio campo y de forma insulsa. No hubo quien pusiera chispa, todo muy medido. Se llama canguelo, pero parecía más propio de Gales, en un pedestal tan inesperado, que de los portugueses. Quizá los de Fernando Santos quisieron fiarlo todo a partir del minuto 90, que es como mejor les iba. Pero irrumpió su capitán y Portugal por fin ganó un partido antes del tercer tiempo o los penaltis, lo que no había conseguido en los seis anteriores, los cinco disputados en Francia más la semifinal que perdió con España en Ucrania-Polonia 2012.

Nadie vale por 11

Fue un partido decepcionante, peñazo, ulceroso para ser una semifinal de una Eurocopa

Portugal tuvo que renunciar a Pepe, lesionado y relevado por Bruno Alves, y a William Carvalho, al que tomó el testigo Danilo, que Galesadelantó al cotizado André Gomes y al sutil Moutinho. Pese al impulso de Renato, Portugal no tuvo cuerpo, fue un equipo demasiado contenido, sin soltura. Mientras, Gales notó con creces la baja de Ramsey, su hilo conductor junto a Bale. A los galeses, meritoriamente cosidos con alfileres, no les sobra nada de nada. Y Ramsey es para ellos todo un ilustrado. Por unas causas u otras, nadie quiso llevar el peso del partido, ni la indefinida Portugal ni la limitada Gales. Como resultado, un encuentro con olor a habitación cerrada hasta que Cristiano sacó el martillo.

La guadaña de Cristiano fue cuestión de tres minutos, recién estrenado el segundo tramo. Joao Mario sacó en corto un córner para Raphael y el centro del lateral zurdo lo cabeceó el astro como solo cabecean los astros. Suspendido en el aire como un trapecista y con Chester de alguacil, esperó la llegada del balón y fulminó a Hennessey, el portero galés. Fue un remate estruendoso, como si este hombre tuviera una puntera en la frente. Descomunal. Aún aturdidos los de Chris Coleman, Cristiano metió gas y cerca del perímetro del área cargó la pierna derecha. Le salió un disparo pifiado, como si hubiera golpeado a alguna topera, pero Nani, pillo en el punto de penalti, metió la uña y desvió la trayectoria del balón, alojado en la red.

Gráfico de las cifras del partido

Los dos tantos pusieron el punto final a la memorable aventura de Gales. Lo suyo ha sido un milagro, por mucho que le abandere Bale, extraordinario futbolista, pero nadie vale por once. Esta Eurocopa ha servido a los galeses para poner el fútbol en su propio mapa. Será interesante ver su evolución. Para Portugal supone llamar al paraíso por segunda vez en la historia. No ha sido una selección redonda, ni mucho menos, pero con la puntualidad de Cristiano y Nani se ha apañado con muchas angustias. Le queda el remate. O sea, un último Cristianazo el domingo. Esta vez, en la gran final no le espera Grecia en Lisboa, sino Francia o Alemania en París.

FUENTE: http://deportes.elpais.com/deportes/2016/07/06/actualidad/1467839239_218908.html

Un multitudinario chupinazo da inicio a San Fermín 2016

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«¡Pamplonesas, pamploneses, Gora San Fermín!»,

Un multitudinario chupinazo ha dado inicio a San Fermín 2016 con miles de personas abarrotando la plaza del Ayuntamiento de Pamplona. «¡Pamplonesas, pamploneses, Gora San Fermín!», ha exclamado Jesús Ilundain Zaragüeta, El Tuli, encargado este año del lanzamiento del cohete que da inicio a nueve días de fiesta.

Como es tradicional miles de personas han llenado la plaza del Ayuntamiento de Pamplona en cuyo balcón este año no se ha visto la ikurriña, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Navarra encontrara «fraude de ley» en su colocación durante el chupinazo de 2015.

Operarios del Ayuntamiento de Pamplona han montado en el balcón de la segunda planta de la Casa Consistorial un quinto mástil junto a los que a diario soportan las banderas de la ciudad, Navarra, España y la UE, que ha permanecido vacío durante el chupinazo por acuerdo expreso de los grupos que sustentan al equipo de Gobierno y se ha retirado tras la celebración del acto.

Con esta decisión, el Ayuntamiento de Pamplona, según recoge Efe, quiere reconocer y poner en valor la pluralidad cultural de la ciudad y la riqueza de la convivencia de las diferentes identidades que en ella habitan. Mientras, los concejales de EH Bildu han sostenido una ikurriña en otro de los balcones de la Casa Consitorial y un piso más arriba una pancarta daba la bienvenida a los refugiados.

Por primera vez el alcalde ha delegado la elección de quien tira el chupinazo y la persona que ha dado el inicio oficial a las fiestas ha sido elegida por votación popular entre seis candidaturas. El Tuli, de 85 años, participa activamente en muchas de las actividades de San Fermín durante todo el año y es la persona que inició la tradición de cantar a San Fermín cada mañana.

Más de 400 actos, el 67% musicales

El programa oficial de las fiestas mantiene las principales citas invariables desde hace décadas. Este año habrá 410 actos, con contenidos para todos los gustos, edades y franjas horarias, de los que el 67% son musicales, el 22% están destinados a público infantil y familiar y un 6% están vinculados al mundo taurino.

El conjunto de gastos de programación cultural suma 1,95 millones de euros, con los que se cubren solo algunos de los numerosos actos a los que se puede asistir gratuitamente, ya que otros muchos son organizados por colectivos populares, peñas y grupos que se unen a la tarea de sumar en una fiesta popular y abierta.

Esto la hace atractiva para visitantes de todo el mundo, aún más desde que el reconocido escritor estadounidense Ernest Hemingway escribiera hace 90 años sobre los sanfermines en su novela «Fiesta».

Dispositivo de seguridad con más de 3.000 agentes

Sin embargo, su masificación también provoca el aumento de atenciones sanitarias y de denuncias por pequeños delitos como hurtos, lo que obliga a establecer dispositivos específicos de seguridad, en el que este año participarán un total de 3.450 policías de los diferentes cuerpos que operan en Navarra y Pamplona.

El dispositivo sanitario es también reseñable, ya que contempla además de la previsión de unas necesidades asistenciales que se multiplican por la masiva asistencia, un cuidado protocolo de emergencias alrededor del encierro, un evento de riesgo por el cruce de toros bravos y corredores y en el que la masificación ayuda a multiplicar caídas y golpes ajenos a las cornadas.

Una encuesta realizada por el Ayuntamiento de Pamplona el pasado año en los ocho días de encierros permite calcular que en 2015 fueron 16.629 las personas que participaron en estas carreras, con solo un 10% de mozos locales, frente a los 17.126 corredores calculados en 2014, que a su vez eran menos que el año anterior.

A sus otros protagonistas, los toros de las diferentes ganaderías participantes este año, ya se les puede ver desde hace días en los corrales del Gas, desde donde cada noche harán el «encierrillo» para trasladarlos a los corrales de Santo Domingo desde donde partirán cada mañana en carrera hasta la plaza de toros, en el evento más internacionalmente conocido de los sanfermines.

Repercusión internacional

Para dar cuenta de él y de las peculiaridades más y menos conocidas de una fiesta que sorprende en cada rincón de la ciudad del 6 al 14 de julio, este año se han acreditado más de 400 periodistas pertenecientes a 115 medios de comunicación de una docena de países.

El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, hace días que hizo público el tradicional bando municipal con las advertencias, normas y disposiciones relativas a los diferentes actos festivos, una misiva en la que este año destaca la cláusula que invita a la ciudadanía a «adoptar una actitud activa» frente a las agresiones machistas.

En cualquier caso, Asiron «confía en el sentido cívico de los pamploneses, pamplonesas y visitantes, y en su colaboración para el buen desarrollo de las fiestas de San Fermín», que desea se disfruten «con sentido de responsabilidad».

El pamplonés Jesús Ilundain Zaragüeta conocido como El Tuli lanzará el chupinazo anunciador de San Fermín 2016El pamplonés Jesús Ilundain Zaragüeta, ‘El Tuli’, lanzará el chupinazo anunciador de San Fermín 2016

FUENTE: http://www.rtve.es/noticias/20160706/multitudinario-chupinazo-da-inicio-san-fermin-2016/1367220.shtml

Cinco consejos para no ser espiado desde el celular personal

Con la llegada de los celulares inteligentes se abrió un abanico de posibilidades a la hora de realizar espionaje.

A partir de la instalación de aplicaciones espías se puede fácilmente acceder a escuchas telefónicas (prenden el micrófono aunque el teléfono esté apagado), rastrear los movimientos de una persona, leer sus emails, ver su galería de fotos y acceder a toda la información personal que allí se encuentra alojada.

«Con la excusa de que se sirven para controlar/ayudar a nuestros hijos o empleados, en general, el software espía para celulares se vende como servicio, mediante pago mensual y básicamente lo que ofrece es una aplicación para descargar e instalar en el teléfono y un panel de control on-line para gestionar a esa aplicación» comenta Javier Ferrero, Director de Druidics, consultora especializada en seguridad informática.

Una vez instalada la aplicación, esta permanecerá oculta en el teléfono y de ahí en más todo el control se realizará de forma remota mediante el panel de control del sitio donde se contrató el servicio. Algo a tener en cuenta es que para que la aplicación pueda ser instalada es necesario contar con acceso físico al teléfono de la víctima.

Otro riesgo son los virus informáticos como en las PC`s, se presentan como aplicaciones aparentemente inofensivas y atractivas para el usuario. Al instalarse, estos pueden generar numerosos daños, desde la infección e inutilización de otras aplicaciones o del propio teléfono, el secuestro (bloqueo) del teléfono junto con una solicitud de pago para recuperarlo, hasta la suscripción a canales de pago para obtener un beneficio económico.

¿QUÉ HACER PARA MINIMIZAR ESTOS RIESGOS?

– Bloquear nuestro teléfono mediante un PIN o una contraseña

– Instalar un software antivirus, existen versiones gratuitas de casi todas las compañías.

– No permitir la instalación de aplicaciones de fuentes desconocidas.

– Mantener el sistema operativo y los aplicativos del celular actualizados.

– No dejar nuestro teléfono desbloqueado lejos de nuestro alcance.

Por último, para extremar las medidas de seguridad, lo mejor es usar el teléfono en redes wifi conocidas y no a las que -con nombres tentadores como FreeWiFi o ShoppingWiFi- engañan al usuario para que se conecte y sin que pueda notar que está siendo víctima de diferentes ataques.

FUENTE: https://es-us.noticias.yahoo.com/consejos-ser-espiado-celular-personal-130506618.html?nhp=1

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