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Frida Kahlo vuelve a casa y México celebra su cumple 110 aniversario

 06/07/2017 

ROBERTO SERRA – IGUANA PRESS VIA GETTY IMAGES

Frida Kahlo regresa a casa, y lo hará el día de su cumpleaños número 110, cuando tras un largo y exitoso recorrido por el mundo, la obra de la célebre pintora mexicana será exhibida nuevamente en México.

El jueves 6 se inaugura la muestra «Me pinto a mí misma», en el Museo Dolores Olmedo, localizado en el sur de la capital mexicana.

La exhibición, que reúne 36 obras, incluidos retratos, autorretratos, dibujos y fotografías, plasma minuciosamente el proceso que vivió Kahlo (1907-1954) para convertirse en un referente en el mundo del arte a través de la expresión de su mundo interior.

«Pensamos que en esta ocasión debíamos presentar (la obra de Kahlo) con una museografía y un discurso distinto, así que tomamos una frase que ella dijo: ‘me pinto a mí misma porque soy lo que mejor conozco’«, declaró el martes a la AFP Josefina García, directora de Colecciones del Museo Dolores Olmedo.

«Consideramos que era un buen propósito mostrarle a la gente cómo ella, a lo largo de su vida, fue construyendo esta imagen, no sólo como persona y personaje sino también cómo fue desarrollando su obra plástica», agregó García, quien también es curadora de la muestra.

Esta exhibición se presentará durante tres meses luego de que algunas de las piezas que la conforman fueron exhibidas en el Museo de Fabergé de San Petersburgo (Rusia), el Centro de Artes de Seúl, y el Museo Dalí, en Florida, Estados Unidos.

Kahlo «ha traspasado las fronteras y su obra se pelea las exposiciones con artistas de la talla de Salvador Dalí, Pablo Picasso o Vincent van Gogh, que son exposiciones muy exitosas, y que, en el caso del arte mexicano, solamente (la de Kahlo) se ha podido comparar con muestras de arte prehispánico», dijo en rueda de prensa Carlos Phillips Olmedo, director del museo.

El directivo destacó que elMuseo Dolores Olmedo ya trabaja con diferentes instituciones en Italia, Rusia, Japón, China, Australia, Singapur y Uruguay, que han solicitado llevar la obra de Kahlo, siendo el Museo de Cultura de Milán la primera sede que reciba la muestra en el primer trimestre de 2018.

Dos de las piezas más destacadas son un dibujo que la pintora obsequió a la actriz mexicana Dolores del Río, el reverso del óleo «Retrato de la Niña Virginia», que luego le permitió trazar en 1929 el boceto de «Autorretrato con aeroplano».

Esta última pieza, también conocida como «Tiempo vuela», alcanzó en mayo de 2000 el récord de la obra latinoamericana subastada a mayor precio por Sotheby’s tras superar los cinco millones de dólares.

 

Sería una tontería sacar a EU del TLCAN: Joseph Stiglitz, Nobel de Economía

Sería una tontería sacar a EU del TLCAN: Joseph Stiglitz

«Sería extraordinariamente tonto» que gobierno de Trump acabe con el tratado, dijo el Nobel de Economía.

 19/06/2017 
Notimex

EDGARD GARRIDO / REUTERS
El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz durante el World Congress of the Institute of Economic Affairs (IEA) en la Ciudad de Mexico.

El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, dijo que «sería extraordinariamente tonto» que la administración del presidente Donald Trump abandone o ponga en riesgo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

En breve entrevista durante el foro organizado por el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) y London School of Economics and Political Science (LSE), dijo que entre México y Estados Unidos hay una integración económica natural que en muchas formas es consecuencia del TLCAN.

Consideró que ambos países tienen una interdependencia extraordinaria, por lo cual «sería extraordinariamente tonto de la administración de Trump salirse o poner en peligro al TLCAN».

Trump quería terminar con el TLCAN… hasta que vio este mapa

Lo que debería hacer (la administración estadounidense) es fortalecer la integración de Norteamérica y no debilitarla, recomendó el también catedrático de la Universidad de Columbia.

Stiglitz aclaró que ahora está menos preocupado por el TLCAN, ya que la política en Estados Unidos ha trabajado en forma positiva al respecto, y ahora ya no se escucha la «retórica fea» que había durante el proceso electoral de Estados Unidos de finales del año pasado.

«Ahora muchos sectores de Estados Unidos se han empezado a dar cuenta lo importante que es nuestra asociación con México y, por lo tanto, ahora es más saludable la relación», añadió el especialista.

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El presidente estadounidense cambió de opinión sobre sacar a Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

WASHINGTON POST

Hace unas semanas, el presidente estadounidense Donald Trump estaba decidido a terminar con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero algo lo hizo cambiar de opinión: un mapa.

«Estaba listo para terminarlo», dijo Trump en una entrevista con el Washington Post a finales de abril en la Oficina Oval de la Casa Blanca. «Estaba emocionado de terminarlo. Lo iba a hacer».

El problema en ese momento era que el equipo de Trump, como en muchas otras decisiones importantes, estaba profundamente dividido, según el reportaje publicado por el diario estadounidense Washington Post.

Las noticias de que Trump terminaría con el TLCAN viajaron rápido desde Ottawa, Canadá, hasta la Ciudad de México, donde el peso comenzó a depreciarse luego de que portales estadounidenses revelaron que un alto funcionario de la Casa Blanca dijo que Trump preparaba un decreto para retirarse del tratado comercial.

BEN BREWER / REUTERS

Mientras tanto los secretarios de Comercio, Wilbur Ross, y Agricultura, Sonny Perdue, trataban de convencer al presidente de no firmar ningún documento sobre para sacar a EU del TLCAN.

El secretario de Agricultura incluso llevó a la Oficina Oval un mapa de Estados Unidos que ilustraba los estados en los que impactaría el fin del TLCAN, especialmente por pérdidas en agroindustria y el sector manufacturero.

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El mapa también resaltaba que muchas de esas afectaciones impactarían a los estados y condados que votaron por Trump y lo ayudaron a ganar la presidencia, según el reportaje del Washington Post.

Aunque la Casa Blanca se rehusó a entregarle el mapa al Washington Post, el diario estadounidense hizo su propia versión que puedes consultar aquí.

«Mostraba que tengo una base fuerte de agricultores, lo cual es bueno», dijo Trump. «A ellos les gusta Trump, y a él le gustan ellos también y voy a ayudarlos».

Ese día por la noche, Trump -que llevaba más de dos años criticando el TLCAN y amenazando con terminar «el peor tratado de la historia- se echó para atrás al decir que las conversaciones con los presidente de México y Canadá lo habían hecho reconsiderar.

Muere José Luis Cuevas, el pintor que incitó a toda una generación con sus grandes trazos

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Con su manifestó La cortina de nopal, Cuevas criticó a la Escuela Mexicana de Pintura y del nacionalismo que ejercían los intelectuales de la época como Diego Rivera.

Por animalpolitico

A la edad de 83 años, el pintor, escultor y escritor mexicano José Luis Cuevas murió este lunes 3 de junio, en la Ciudad de México.

José Luis Cuevas nació el 26 de febrero de 1934 en la CDMX, en los altos de la fábrica de lápices y papeles “El lápiz del águila”, administrada por su abuelo paterno, Adalberto Cuevas. El inmueble se ubica en las inmediaciones del centro de la ciudad, revela la biografía del artista publicada en su página de internet.Desde los seis años de edad, Cuevas “comenzó a mostrar talento artístico”,  cuando se autorretrata como “niño obrero” para el concurso de dibujo infantil promovido por la Secretaría de Educación Pública (SEP), ganando el primer lugar.  A partir de entonces es llamado “el güerito pintor”.

Entre los 10 y 12 años, ingresó como alumno irregular a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, pero una fiebre reumática lo obligó a abandonar sus estudios y a guardar cama durante dos años, tiempo en el que cultivó la lectura y el dibujo. Posteriormente estudió artes gráficas en la Institución de Enseñanza Universitaria en la Cdmx.

A los 16 años de edad, trabajó en el periódico The News, donde ilustró las entrevistas de la periodista estadounidense Anita Brenner.

En 1951, con 17 años de edad, Cuevas escribió un manifiesto titulado: La cortina de Nopal, publicado por primera vez en el suplemento cultural de Novedades “México en la Cultura”, donde en su propias palabras atacó “con virulencia el arte folklórico, superficial y ramplón” de esa época.

“Fue un artículo anticonformista, en contra de la llamada Escuela Mexicana de Pintura y del nacionalismo feroz que ejercían los intelectuales de la época. El título de La cortina de nopal se popularizó pronto e incluso fue usado con cierra frecuencia en publicaciones norteamericanas cuando querían referirse al nacionalismo latinoamericano”, escribió el propio Cuevas en febrero de 1988.

El manifestó iniciaba de la siguiente manera: “No pretendo ningún liderato juvenil ni trato de reclutar rebeldes con que atacar el infecto bastión de Bellas Artes. Me conformo con decir lo que siento que es, sin lugar a dudas, el mismo sentir de otros individuos de mi generación, tanto en el arte como en diferentes actividades intelectuales. Si mis declaraciones pueden ahora, o más tarde, servir de algo a los nuevos creadores, me sentiré satisfecho de haber cumplido con un deber”.

Su manifestó provocó el enojo de los pintores consagrados de la época, como Diego Rivera, quien en un libro de Selden Rodman titulado Mexican Journal, lo critica fuertemente.

“Rivera aseguraba que mi prestigio era efímero y mis golpes en nada dañaban al poderoso y pétreo muralismo, que por cierto, ya había caído en un academismo monolítico y aburrido. Tuve a Tamayo como ejemplo para mi actitud rebelde, aunque él no fuera polemista, aunque no se expresara verbalmente y prefiriera vivir un autoexilio silencioso en Nueva York o en París. Pero el hecho de ser un opositor, a través de su obra, de la Escuela Mexicana de Pintura, me llevaba a admirarlo y a tornarlo corno bandera. Creo que es necesario repetirlo: el primer opositor teórico que tuvo el arte”, escribió Cuevas.

En 1953, Cuevas presentó su primera exposición individual en la Galería Prisse, uniéndose además a un grupo de jóvenes artistas, entre los que estaban Alberto Gironella, Enrique Echeverría, Pedro Coronel, Manuel Felguérez y Francisco Icaza. “Este grupo se declaró contra el muralismo oficial que ocupaba todo el panorama artístico mexicano”.

En 1957, viajó a Filadelfia, para ilustrar a Franz Kafka por encargo de la Editorial Falcon Prest. El libro se tituló The World of Kafka and Cuevas.  

En 1965, el periódico New York Times lo llamó el Mexican boy wonder y cinco años más tarde, en 1970, Carlos Monsiváis, en su libro Días de guardar, escribió sobre su amigo lo siguiente: “Allí están los grandes trazos de Cuevas, desafiando, incitando. La gente aguarda algo especial, música o discurso, la diversión que se prolongue. Cuevas permanece un instante más. Desaparece”.

En 1967, Cuevas le adjudica el nombre de Zona Rosa, a esta visitada zona de la colonia Juárez de la Cdmx, donde dibuja un “Mural Efímero”, con el que se mofa de los afanes continuistas del muralismo.

En 1985, Cuevas inició la publicación de la columna periodística “Cuevario”, en el periódico El Universal.

Un perfil del artista publicado por la SEP, indica que la obra de Cuevas se ha mostrado en exposiciones individuales en museos de todo el mundo incluyendo: University of Texas, Austin; San Francisco Museum of Art, California; Museo de Arte Moderno, México; Museo de Arte Contemporáneo, Caracas, Venezuela; Phoenix Art Museum, Arizona y Musee d’Art Moderne, Paris, entre otros.

También participó en exposiciones colectivas en museos como el Musee de la Napoule, Francia; el Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York, entre otros. Asimismo, su obra forma parte de las colecciones de importantes museos del todo el mundo, entre los que destacan el Art Museum of the Americas, Washington D.C.; Fine Arts Museums of San Francisco y el Smithsonian American Art Museum, Washington D.C., entre otros.

Sus obras más características son retratos dibujados de criaturas desfiguradas y de la miseria en el mundo contemporáneo.

Como escritor publicó los siguientes libros: Cuevas por Cuevas, Ediciones Era, México, D.F., 1965; Cuevario, Editorial Grijalbo, México, D.F, 1973 y Gato Macho, libro autobiográfico, 1994.

A lo largo de trayectoria, Cuevas fue merecedor de importantes menciones y premios, como el Primer Premio Internacional de Dibujo en la V Bienal de Sao Paulo (1959); el primer Premio Internacional de Grabado en la I Trienal de Nueva Delhi (1968); recibió la orden de Caballero de las Artes y de las letras de la República Francesa (1991) e ingresó al Sistema Nacional de Creadores como Creador Emérito (1993), entre otros muchos reconocimientos que diversos países y organismos le brindaron a lo largo de su trayectoria.

 

Fuente: animalpolitico.com

4 tipos de cristianos según el Papa Francisco

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Jesús es el “camino justo” de la vida cristiana y es importante verificar constantemente si lo estamos siguiendo con coherencia o si la experiencia de la fe se ha perdido o bloqueado en el camino.

Por Modesto Lule Zavala

La vida de la fe “es un camino” y a lo largo del recorrido se encuentran distintos tipos de cristianos”.

El papa Francisco ha precisado 4 tipos de cristianos:

  1. Cristianos momias
  2. Cristianos vagabundos
  3. Cristianos tercos
  4. Cristianos a mitad de camino

El Santo Padre ha aprovechado una de sus homilías para hablar de estos cristianos que “no caminan” que dan la impresión de estar “embalsamados”.

1) CRISTIANOS MOMIAS

Un cristiano que no camina, que no hace camino, “es un cristiano no cristiano”, “no se sabe qué es”, “es un cristianos un poco ‘paganizado’: está ahí, está quieto, no va adelante en la vida cristiana, no hace florecer las bienaventuranzas en su vida, no hace obras de misericordia… Está quieto”. Es como –ha indicado pidiendo perdón por la palabra– si fuera una “momia”, una “momia espiritual”. Al respecto ha añadido que estas “momias espirituales” están quietas, “no hacen el mal pero tampoco hacen el bien”.

2) EL CRISTIANO OBSTINADO, TERCO

Cuando se camina puede suceder que nos equivocamos de camino, pero eso no es lo peor. La tragedia es ser terco y decir ‘este es el camino’ y no escuchar la voz del Señor cuando nos dice que no lo es y nos indica: ‘vuelve para atrás y toma el verdadero camino’”.

3) CRISTIANOS VAGABUNDO

“Son cristianos que caminan, pero no saben dónde van”. “Son errantes en la vida cristiana, vagabundos”. Su vida es dar vueltas, por aquí, por allá, y pierden así la belleza de acercarse a Jesús. Pierden el camino porque dan tantas vueltas que les lleva a una vida sin salida: el dar demasiadas vueltas se transforma en un laberinto y después no se sabe cómo salir. “Esa llamada de Jesús la han perdido. No tienen brújula para salir y dan vueltas y vueltas; buscan”, observa el Santo Padre.

4) CRISTIANOS A MITAD DE CAMINO

“Hay muchos que en el camino son seducidos por una belleza y se detienen a mitad de camino, fascinados por lo que ven, de esa idea, de esa propuesta, de ese paisaje… Por eso, el Santo Padre ha subrayado que “la vida cristiana no es una fascinación, ¡es una verdad!” ¡Es Jesucristo!”

 

 

Fuente: modestolule.com

10 Frases Inspiradoras de Simone de Beauvoir

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Se cumplen 30 años del fallecimiento de Simone de Beauvoir, filósofa y escritora francesa que feministas, lesbianas y amantes de la literatura idolatran. Polémica, confrontacional y sensible, esta mujer no ha muerto, está viva en sus escritos, en su lucha, en lo que representa y en lo que sus más fieles seguidores se encargan de difundir.

Hoy se cumplen 30 años del fallecimiento de Simone de Beauvoir, filósofa y escritora francesa que feministas, lesbianas y amantes de la literatura idolatran. Polémica, confrontacional y sensible, esta mujer no ha muerto, está viva en sus escritos, en su lucha, en lo que representa y en lo que sus más fieles seguidores se encargan de difundir.

Simone (París, 9 de enero de 1908) se consagró en el mundo literario en el año 1949 con la publicación de “El segundo sexo,” el cual escandalizó y desató encendidos debates. El Vaticano, por ejemplo, se mostró contrario al ensayo.

La precursora del movimiento feminista cuestiona la sociedad por relegar la mujer a una situación de inferioridad. La escritora contó que pudo entrar en el mundo de los hombres sin muchas dificultades: “Mostré que podía discutir filosofía, arte, literatura, etc., al mismo “nivel de los hombres”. Yo conservaba todo lo que fuera propio de la condición femenina para mí. Mi éxito me motivó a continuar, y al hacerlo vi que podía sostenerme financieramente, como cualquier intelectual del sexo masculino, y que a mí me tomaban en serio tanto como a cualquiera de mis colegas de sexo masculino”, dijo en una entrevista, donde detalla que pudo vivir como quería: viajar sola, sentarse en cafés, escribir, y ser respetada. Su lucha por la independencia e igualdad fue constante. Y por eso es un ícono.

Seleccionamos estas frases:

1. “Nadie es más arrogante, violento, agresivo y desdeñoso contra las mujeres, que un hombre inseguro de su propia virilidad”

2. “El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal”.

3. “El hecho de que exista una minoría privilegiada no compensa ni excusa, la situación de discriminación en la que vive el resto de sus compañeros”.

4. “El secreto de la felicidad en el amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta”.

5. “En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación”.

6. “Las arrugas de la piel son ese algo indescriptible que procede del alma”.

7. “No se nace mujer: llega una a serlo. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización en conjunto es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino”.

8. “Cuando se confía tanto, es fácil no sentir celos”.

9. “Al escribir EL Segundo Sexo tomé conciencia, por primera vez, de que yo misma estaba llevando una vida falsa, o mejor, estaba beneficiándome de esta sociedad patriarcal sin percibirlo. Sucede que muy temprano en mi vida acepté los valores masculinos y comencé a vivir de acuerdo con ellos. Claro, me fue muy bien y eso reforzó en mí la creencia de que hombres y mujeres podrían ser iguales si las mujeres quisieran esa igualdad”.

10.  “El feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente”

 

 

Fuente: El segundo sexo 25 años después

La cuestión de la muerte humana: esbozos filosóficos y perspectiva cristiana

Por Alejandro Rojas Godínez

El hombre siempre ha enfrentado la realidad, ante ella siempre se ha asombrado y ha reflexionado; ha hecho filosofía. No obstante, una cuestión ha ocupado un lugar preponderante en nuestras reflexiones a través de la historia de la humanidad, y también de la filosofía: la muerte.

Esta consiste, por decirlo de algún modo, en el «término FINAL de la existencia de cada hombre en el mundo» (1). Sucede que el hombre hace frente a un drama, un drama que ha generado preguntas que han sido difíciles de responder, nadie sabe qué hay más allá, no se sabe qué depara a quien prueba la muerte.

Esta cuestión aparece como algo obvio, por supuesto, ¿quién de nosotros no sabe que ha de morir? Pretender vivir pensando en que no llegará a este momento se convertiría en una alienación, una vaga ilusión que, con el paso del tiempo, comenzará a desmoronarse y a volverse evidente que el momento definitivo es inevitable. Morir nos ha marcado, ha sellado nuestro destino. En pocas palabras, morir es una situación que nos preocupa.

A lo largo de la existencia, la vida que posee el hombre está llena de proyectos, puesto que vivir da por hecho la espera, el hombre en su vida aguarda un futuro para el cual la composición de proyectos es elemental. Realizamos proyectos y soñamos con ellos; sin embargo, tal espera del futuro y tal hechura de proyectos para aquel porvenir se topa con esta realidad que, aparentemente, acecha con echar abajo todo lo que se ha previsto y tejido en la espera de ese futuro que, en definitiva, se ha enfocado hacia la misma felicidad pero no al drama que implica morir. Si bien se ha vuelto una cuestión fuerte, también se ha hecho una realidad adherida a aquel futuro, lo cual obliga al individuo a realizar un proyecto vital, un proyecto en vida con miras a su propia muerte.

No cabe la menor duda que la pregunta por el morir se fijó desde los inicios del pensamiento, «Platón afirmó que la filosofía es una meditación de la muerte» (2). Con esto, es posible vislumbrar que la idea de Platón oscila en una reflexión, quizá por vez primera, exclusiva del morir, pero resulta que las connotaciones sobre la muerte han abundado, de modo que puede decirse más de una opinión al respecto, es decir, se vuelve ambigüedad, pero si se fijamos la mirada desde otra perspectiva, podemos decir que «la muerte es designación de todo fenómeno en el que se produce una cesación. En sentido restringido, en cambio, la muerte es considerada exclusivamente como la muerte humana» (3). Esta segunda visión es la que mejor se ha insertado en las culturas, la que nos ha parecido más popular: morir es la cesación de la vida del hombre y no se sabe más. Algunos han planteado que, aquello que el hombre posee en lo más íntimo de sí, el alma, se dirige a una nueva realidad. Ya desde las cosmovisiones griegas, el destino del alma estaba en el Hades, en el Sěol para los judíos, en el Inframundo en los mayas o el cielo en una configuración cristiana.

Ahora bien, «no se trata, pues, de adoptar una determinada idea del sentido de la cesación en una determinada esfera de la realidad y aplicarla por extensión a todas las demás esferas» (4); al final de todo, la muerte es una, con la cual, al parecer, se extermina la existencia, pero es posible asegurar ya desde ahora, según el matiz de esta sencilla reflexión, que no ocurre del todo así. Que no se trata del veredicto final.

Hemos visto que enfrentar tal realidad ha supuesto dar más de una vuelta al asunto sin una respuesta satisfactoria, es más, en ocasiones las respuestas han sido un tanto desalentadoras y amargas, pero más de una meditación ha dicho que el morir tiene su razón misma. Esto podrá verificarse un poco más adelante. Por ahora nos atañe revisar más de cerca la muerte como problema filosófico. Ya que, el hecho de hacer una reflexión del ser humano mismo, remite necesariamente a saberse como finito y limitado. «No sólo desde el punto de vista temporal (no hemos vivido siempre) sino también existencial (yo no decido vivir) y ontológico (nadie se da a sí mismo el ser)» (5).

Morir no resulta ser una situación con la que se concluye la vida y nada más. A veces, esta es anunciada con una enfermedad y con dolor, lo cual hace más radical la pregunta del porqué la muerte. «En efecto, la enfermedad y el dolor muestran imperfección del hombre; son “avisos” del carácter limitado y contingente de la vida humana» (6). ¿Cuántas veces no hemos sido testigos de un largo o corto sufrimiento que nos anuncia lo que tanto nos tememos? Con todo, podemos decir que la muerte también ha aparecido con una cara de alivio. ¿Quién no se ha sentido menos angustiado al saber que aquel ser querido ya ha dejado de sufrir y se encuentra en un estado mejor? ¿Es en realidad la muerte un alivio para un peso terrible y prolongado como lo puede ser una enfermedad, que, necesariamente debe culminar en la muerte y solo en ella?

Ante este drama, ante la cuestión radical del morir, de la fragilidad de la vida, ante la contingencia del hombre, ante todo, la misma finitud es capaz de abrir un horizonte nuevo al hombre que lo lleve a la trascendencia. Sí, morir es trascender, trascender conduce a Dios.

Pues bien, desde la misma antigüedad se ha señalado a la muerte desde distintas perspectivas. El mismo Platón, en el Fedón, dejó ver por boca de Sócrates la concepción que pensadores como ellos tenían al respecto de esta realidad. «-¿Por lo tanto, eso es lo que se llama muerte, la separación del alma del cuerpo? – Completamente –dijo él» (7). Es pues, una evidencia más. Los griegos consideraron que la muerte consiste en la separación del alma del cuerpo, y tal juicio resultó acertado, pues abre paso a la inmortalidad del alma, ya que tal separación implica a estos dos elementos reales que están unidos, pero son en sí separables uno del otro. El mismo Tomás de Aquino retomó tal idea y afirmó que «la muerte del cuerpo no es otra cosa que la separación de su alma» (8).

Pero si, gracias a esta serie de reflexiones a lo largo de la historia, hemos heredado lo que hoy sabemos y opinamos del morir, ¿qué ha sido lo que han dicho aquellos que fueron aún más lejos con esta cuestión? Para el siglo XX, el filósofo alemán Martin Heidegger suponía que la muerte no se trataba solo de «un acontecimiento que afecta desde afuera al hombre, sino que forma parte de la estructura ontológica de la existencia» (9). Es complicado descifrar lo que el intelectual quiso decir, pero en resumen es esto: la muerte es algo innato en el ser mismo del hombre, pues la existencia humana puede ser considerada desde su visión como «ser-para-la-muerte». Pero hay algo más extremo en Heidegger, la muerte provoca angustia. Ya lo hemos dicho antes, y este pensador lo puso ya de relieve, pero hay una diferencia notable: la angustia que señala el filósofo alemán no es sólo aquella que experimentamos al caer en la cuenta de que quedaremos todavía más solos que antes, la angustia heideggeriana es más brutal, se trata del miedo a la nada. Sí, ese miedo que nos abarca al ver descender un ataúd hacia la fosa en la tierra o que se consume, con todo y cuerpo, en las llamas hasta quedar todo reducido a polvo. No hay otra cosa más angustiosa que la nada, porque no sabemos qué hay más allá, justamente es eso  lo que nos genera tal sensación.

Otro personaje, francés, también del siglo XX, J. P Sartre, quizá el máximo representante del existencialismo, sostuvo que «la muerte no se puede asumir ni integrar en un proyecto existencial» (10). Con otras palabras, la muerte está dentro de los planes del hombre. Realizamos proyectos para vivirlos, pero en más de una ocasión no tomamos en cuenta lo que parece frustrar nuestras aspiraciones. Podemos señalar superficialmente a un autor más, el célebre ensayista, periodista y novelista Albert Camus, nacido en Argelia y cuyos albores filosóficos brillaron el siglo XX, sostuvo que la muerte es un escape ante nuestra angustiosa existencia; solo que esta debía ser por medio del suicido.

¿Qué sucede? ¿A caso todas las propuestas y respuestas ante la muerte tienen ese sabor de pesimismo? ¿Cómo entender hoy la muerte? ¿Qué supone que la muerte implique la separación del alma y del cuerpo?  Y algo más: ¿no estuvo el mismo Hijo de Dios muerto? Antes de todo debemos saber que la muerte es un misterio, es decir, se ha especulado y reflexionado enormemente al respecto, pero las respuestas nunca serán las suficientes, ya que no poseemos la experiencia personal de la muerte. Sabemos que es una privación, la de la vida, pero este tema no lo agotaremos, a eso nos referimos al llamarla con toda seguridad un misterio.

Al adentrarnos en la visión religiosa/cristiana, debemos tomar en cuenta que, en este panorama se buscan respuestas y razones que brinden al hombre una esperanza y un sentido coherente a la muerte. Para el cristianismo, la muerte es un mal, el mayor de todos. Dios no quiere que el hombre muera, porque esto es consecuencia de una cosa llamada pecado. La muerte es, pues, el mayor de todos los males y culmen de todos los demás porque privan de la vida y del ser. «El mayor de todos los males humanos es la muerte que destruye la vida humana» (11). La propuesta y tradición filosófica-cristiana no implica dualismos, sino que busca en todo ser unitaria: el cuerpo y el alma fueron creados para vivir unidos, por decirlo así, aunque en la muerte el hombre muere realmente, es decir, esta afecta al cuerpo, la padece en este y de paso, en el alma, pero gracias a la solida tradición que va desde Aristóteles hasta nuestros días, el alma es inmortal, así que no queda aniquilada.

Por sencillo que pueda parecer, al morir, al ocurrir la separación del alama y del cuerpo, este último se corrompe porque deja de estar informado, o sostenido, por decirlo de algún modo. No puede haber cuerpo sin alma. Ocurre algo como las flores, sin su alma (de tipo vegetal) estas se marchitan, sufren la corrupción.

Para el gran teólogo, Karl Rahner, la muerte es, en síntesis, una privación y un mal. Ya esto se ha visto antes; pero añade lo siguiente: no se trata de un acto humano, es algo que le ocurre hasta con cierta violencia y no es libre. Ante ello se muestra una idea sensata, es cuando poseemos la oportunidad de “aprender a morir”, aportando una nueva visión. Ya que crecemos para la felicidad, anhelemos que el momento último desemboque de igual manera. Es difícil concebirlo así, pero posible y hasta cierto punto, consolador.

Dado que el morir conlleva a pensar en la nada, como ya hemos reflexionado, estamos también ante un panorama nuevo. El cristianismo nos sugiere que, si nuestro planteamiento lo abordamos desde el plano existencial, podemos relacionarlo con Dios, el Creador. La antropología filosófica, ante esta propuesta, ha descifrado lo siguiente:

Desde la Revelación cristiana se da razón de otro aspecto que la antropología no puede explicar por sí misma. Si no es natural que el hombre muera –puesto que en él hay algo que no puede morir-, esto nos hace pensar que la muerte no haya sido «planeada» desde un principio. Por tanto, parece plausible pensar que si en este sentido la muerte no es natural, se trata de un mal provocado por el hombre mismo, una consecuencia de las decisiones que han configurado nuestra condición, un fruto de de una caída originaria: en suma, un castigo por una falta cometida en el origen (12).

Podemos preguntarnos por qué la muerte es un castigo. Puede llegar a interpretarse mal y creer que Dios lo ha designado así, pero sucede que no. Es una consecuencia, la que el hombre ha asumido por su pecado, pues a causa de esto ha roto el ser imagen y semejanza de Dios, es decir, ser y obrar como él, vivir como él. El pecado es la renuncia a ello. Sin embargo, no todo queda ahí. Dado que Dios ha querido que el hombre obtenga la salvación, ha enviado al Verbo al mundo que toma la condición humana, excepto en pecado, de modo que así queda restaurada la imagen y semejanza del hombre respecto a Dios, y que alcanza cumplimiento con la muerte de Cristo, el Verbo hecho carne, hecho hombre.

Si consideramos que con la muerte de Jesucristo y aun más, con la resurrección, son vencidos la muerte y el pecado, al cargar él inocentemente con  la culpa de la humanidad, al ser una víctima vicaria y sin defecto, que es lo más digno que pudo ofrecerse a Dios, entonces, y solo entonces, con algo de fe; entenderemos que la cuenta ha quedado saldada y daremos una perspectiva nueva al morir, aunque también al  nuevo vivir que nos muestra esta visión. No moriremos para siempre, ya que si Cristo, descendido al Sěol, fue levantado por su Padre a la vida nueva, quienes se han hecho hijos del mismo Dios por el Bautismo, han de ganar la misma vida a la que resucitó Cristo. He aquí la perspectiva cristiana, llena de esperanza y en consonancia con la reflexión que, no pudiendo abarcarla toda con la razón, el hombre, capaz de dar un salto de fe, descubre aquí que la muerte se le presenta como un paso a aquella vida nueva.

Ahora, bien se puede afirmar ante toda angustia o duda sobre el morir, bajo esta noble propuesta, que «esta conciencia de la muerte no es la aterradora inseguridad del “¿llegará mañana mi hora?” sino el esforzarse en estar preparado para ponerse delante de Dios» (13). No olvidemos que la muerte es trascendencia, y la trascendencia lleva a Dios.

Esta cuestión es inagotable. Mucho puede escribirse al respecto, pero consideremos lo que hasta aquí hemos apreciado. Es una tarea de cada uno seguir indagando para ampliar nuestros horizontes. Estos han sido algunos esbozos filosóficos y una propuesta cristiana. Resta preguntarse y plantearse cada uno: ¿qué recojo de esto, qué perspectiva tengo ahora y qué propuesta resulta la mejor?

 

Alejandro Rojas Godínez,  pasante de filosofía y estudiante de Teología en la Universidad Católica Lumen Gentium, como alumno interno del Seminario Conciliar de México, México.

Notas

  1. Alfaro J. De la cuestión del hombre a la cuestión de Dios, Sígueme, Salamanca, 1998. p. 239.
  2. Ferrater Mora J. Muerte, en Diccionario de filosofía, III. Ariel, Barcelona, 2004. p. 2472
  3. Ibíd.
  4. Ibíd. p. 2473.
  5. García Cuadrado J.A. Antropología filosófica, EUNSA, Pamplona, 2010. p. 237.
  6. Ibíd.
  7. Platón, Fedón, 67d.
  8. Tomás de Aquino, Compendio de teología, Rialp. Madrid, 1980. cap. 229, n. 481, p. 305.
  9. García Cuadrado J.A. Antropología filosófica, EUNSA, Pamplona, 2010. p. 240.
  10. Ibíd.
  11. Tomás de Aquino, Compendio de teología, Rialp. Madrid, 1980. cap. 227, n. 477, p. 303.
  12. García Cuadrado J.A. Antropología filosófica, EUNSA, Pamplona, 2010. p. 252.
  13. von Hildebrand D. Sobre la muerte, Encuentro, Madrid, 1983. p. 90.

El Efecto Dunning-Kruger o cómo descubrir a un incompetente

El Efecto Dunning-Kruger es un sesgo cognitivo, según el cual los individuos con escasa habilidad o conocimientos sufren de un efecto de superioridad ilusorio, considerándose más inteligentes que otras personas más preparadas, incorrectamente midiendo su habilidad por encima de lo real.

Este sesgo, es atribuido a una inhabilidad meta-cognitiva del sujeto de reconocer su propia ineptitud. Debido a que su habilidad real debilitaría su propia confianza, ya que los individuos competentes asumen, falsamente, que otros tienen una capacidad o conocimiento equivalente al suyo.

“La pasión asociada a una discusión es inversamente proporcional a la cantidad de información real disponible.” Ley de la controversia de Benford.
El fenómeno fue demostrado en una serie de experimentos realizados por Justin Kruger y David Dunning, de la Universidad de Cornell (Nueva York, EE. UU.). Sus resultados fueron publicados en el Journal of Personality and Social Psychology de diciembre de 1999.

En relación a ella, David Dunning y Justin Kruger de la Universidad de Cornell concluyeron:

Esa incompetencia les impide a su vez darse cuenta de la ausencia de esa habilidad en ellos mismos así como reconocerla en otros individuos.

Las investigaciones confirman que el patrón de persona “incompetente e inconsciente de su incompetencia” se replica en situaciones de la vida real, no sólo en pruebas abstractas de laboratorio”.

“Uno de los dramas de nuestro tiempo está en que aquellos que sienten que tienen la razón son estúpidos y que la gente con imaginación y que comprende la realidad es la que más duda y más insegura se siente.” -Bertrand Russel

Kruger y Dunning investigaron cierto número de estudios previos que tendían a sugerir que en diversas habilidades como la comprensión lectora, conducción de vehículos de motor, y juegos como el ajedrez o el tenis, “la ignorancia frecuentemente proporciona más confianza que el conocimiento” (como dijo Charles Darwin). Su hipótesis es que, en una habilidad típica que los humanos poseen en mayor o menor grado:

-Los individuos incompetentes tienden a sobrestimar su propia habilidad.
-Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer la habilidad de otros.
-Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer su extrema insuficiencia.
-Si pueden ser entrenados para mejorar sustancialmente su propio nivel de habilidad, estos individuos pueden reconocer y aceptar su falta de habilidades previa.

CONCLUSIONES

El Dunning-Kruger nos enseña que antes de valorar la opinión de alguien negativamente hay que considerar la posibilidad de que no se de cuenta de que está errado porque psicológicamente no puede hacerlo.

Y eso nos lleva a otro problema: Los equivocados podemos ser nosotros y no ser conscientes de ello.
Porque este efecto nos sucede a todos en función de cada habilidad.

Es decir, alguien puede ser un experto en un tema o el más capaz del mundo en una determinada habilidad, y sin embargo no estar capacitado para darse cuenta de que no lo es en otros temas o habilidades.

En todo caso, cuando hay una divergencia seria que impide avanzar, siempre hay que tener en cuenta que se puede estar produciendo y actuar en consecuencia.

disenosocial-Dunning-Kruger-equivocado-internetSe trata de comprender que probablemente es un tema de formación. Hay que formar al individuo tanto para que pueda entender el problema como para que se dé cuenta de verdad de que antes no lo entendía.

Son dos las soluciones que se proponen para evitarlo en equipos de trabajo: No conformarse sólo con el propio juicio sobre un tema. No olvidemos que si no estamos preparados para tomar la decisión tampoco estaremos preparados para darnos cuenta de que no lo estamos.

Nuestro consejo es apostar por la formación continua y de calidad para mejorar el conocimiento del capital humano y la capacidad para reconocer las carencias propias que tenemos que solucionar.

En todo caso, saber que existe nos debe enseñar a ser humildes. A saber que en nuestro cerebro hay algo que nos lleva en ocasiones a ver con total nitidez que estamos en posesión de la razón en un tema y sin embargo tratarse de una ilusión.

Y eso, cuando alguien dirige un equipo o una empresa puede llevar a tomar decisiones muy perjudiciales.

Por eso, te invito a que en la próxima discrepancia que tengas con alguien, en la empresa o en tu vida particular, pares un momento y reflexiones… ¿realmente estás más preparado que tu interlocutor en ese tema o lo que pasa es que tus conocimientos de la materia no son los suficientes para que puedas comprender que el otro tiene razón?.

Un contrato para seguir enamorados

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Por Mandy Len Catron

Hace unos meses, Mark y yo nos servimos una cerveza cada uno y abrimos nuestras laptops. Era hora de revisar los términos del contrato de nuestra relación.

¿Acaso queríamos hacer algún cambio? Mientras revisábamos cada categoría, acordamos dos cambios menores: yo saldría a pasear al perro el martes y él el sábado, y ahora yo limpiaría los entrepaños de la cocina, pero él se haría cargo de la tina de baño.

La última versión del “Contrato de relación entre Mark y Mandy”, un documento de cuatro páginas con interlineado sencillo que firmamos y fechamos, tendría una vigencia exacta de doce meses, transcurridos los cuales tendríamos la opción de revisarlo y renovarlo, como habíamos hecho en otras dos ocasiones. El contrato especifica todo, desde las cuestiones sexuales hasta las finanzas y nuestras expectativas a futuro. Y me encanta.

Escribir un contrato de relación podría sonar calculador o poco romántico. Pero cada relación es contractual: nosotros solo hacemos los términos más explícitos. Nos recordamos que nuestro amor no es algo que nos pasa, sino algo que hacemos juntos. Después de todo, este método fue lo que nos unió en primer lugar.

Hace dos años y medio, escribí una columna de Modern Love sobre cómo Mark y yo habíamos pasado nuestra primera cita poniendo a prueba un experimento psicológico que utilizaba 36 preguntas para ayudar a dos extraños a enamorarse. Esa experiencia nos ayudó a pensar en el amor no como una cuestión de suerte ni del destino, sino como la práctica de realmente darse a la tarea de conocer a otra persona y permitir que esa otra persona nos conozca. Pensar en el amor de una forma deliberada parece funcionarnos bien.

En el pasado, no me había funcionado esperar que una relación funcionara simplemente porque las dos personas involucradas se amaban. Pasé mis veintes con un hombre que sabía exactamente qué quería y cómo quería ser él. Yo lo único que quise fue que él me amara.

Estuvimos juntos casi una década, y en ese tiempo de algún modo dejé de lado mis hábitos y preferencias. Si quería dividir los gastos en alimentos, él sugería que compráramos solo las cosas que nos gustaban a los dos. Si quería que pasáramos juntos los fines de semana, podía ir a esquiar con él y sus amigos. Y eso hacía. Hice que mi vida fuera como la suya.

No fue sino hasta que me fui a vivir a otro lado que comencé a darme cuenta de que no había habido lugar para mí en nuestra relación, y no solo porque mi ex no me lo había ofrecido: a mí nunca se me ocurrió pedirlo. Estaba enamorada y el amor significaba hacer, ¿no es así? Pero ¿qué pasa si lo amé demasiado?

Años antes, había leído Un cuarto propio de Virginia Woolf y pensé que lo había entendido, pero no fue así. A los veinte, me entregué por completo al amor y no fue sino hasta que la relación terminó, a los 29, cuando me di cuenta de lo que significaba habitar plenamente mis días y la amplitud de mi propia mente. Me dio tanta dicha descubrir que mi tiempo era mío, así como cada una de mis decisiones, ya fuera qué cocinar o a qué hora irme a la cama.

Decidí que en mi próxima relación amaría con mayor moderación, reservándome más para mí misma.

Cuando conocí a Mark, se amoldó a mi vida tan fácilmente que me sorprendió. Mis amigos lo adoraban. Mi perro, Roscoe, aullaba de alegría al verlo. Pero tenía mis dudas cuando comenzamos a hablar de vivir juntos.

Me preguntaba si las minucias de la vida doméstica nos convertirían en criaturas insignificantes que peleaban por la ropa sucia. Sobre todo, me preocupaba perderme de nuevo, por un hombre y una relación, rebasada por esas ideas anquilosadas de cómo el amor lo puede todo.

Mark tenía sus propias reservas. “No quiero hacer esto solo porque es lo que se supone que debemos hacer”, me dijo. “Solo quiero que vivamos juntos si eso mejorará nuestras vidas”. Pasamos semanas enumerando con angustia los pros y los contras de vivir juntos. Me había topado con un libro, The New I Do: Reshaping Marriage for Skeptics, Realists and Rebels, que recomienda contratos de matrimonio a corto plazo. Nos gustó la idea y nos dimos cuenta de que podíamos adoptar este método para vivir juntos.

Muchos de nosotros no nos damos cuenta de cómo el amor romántico actúa como una fuerza organizadora de nuestra vida, pero es una fuerza poderosa. Algunos usan el término “escalera mecánica de las relaciones” para describir cómo tendemos a seguir guiones familiares a medida que avanzamos en una relación, desde las salidas informales, pasando por la unión libre, el matrimonio y la familia. Estos guiones que nos dicen cómo debería ser el amor están tan omnipresentes que algunas veces resultan invisibles.

Es sorprendente lo empoderador que puede ser ponerles palabras a tus deseos e inseguridades, por pequeñas que sean, y hacerles lugar.

En mi última relación, había pasado demasiado tiempo preocupándome por subir la escalera. Ni siquiera estaba segura de lo que quería, pero me daba pánico intentar averiguarlo al hablar de ello. En cambio, peleaba por todo: el dinero, las tareas domésticas o cómo pasar el fin de semana. Si estaba enojada, me resultaba más fácil ser honesta. Con Mark, quería hacerlo mejor.

Nuestro contrato aborda mucho de lo que tiene que negociarse en cualquier relación, en especial si se vive con la otra persona. Comienza con nuestras razones para estar juntos: “Aspiramos a ayudarnos a ser amigos, miembros de la comunidad y ciudadanos del mundo más éticos y generosos”. Me parece que suena idealista, pero he tenido relaciones en las que acabé sintiéndome sola y disminuida. Esta ocasión, quería tener una intención más clara sobre lo que sucedería al exterior y al interior.

Los términos van de lo familiar (“Nos cuidaremos cuando alguno se enferme”) a lo imaginativo (“Si los dos nos enfermamos, le toca al perro”). De hecho, hay toda una sección para Roscoe, en la que detallamos sus horarios de paseos, visitas al veterinario e incluso lo dulce que pensamos que es.

Tenemos una sección sobre los invitados a la casa (pueden quedarse hasta dos semanas, pero deben contar con la aprobación de ambas partes) y una cláusula que tiene que ver con la ropa sudada que usa Mark para correr (“Mark acuerda colgar esa ropa en el cuarto de huéspedes o en la cara interna de la puerta del baño, pero quiere que Mandy sepa que este podría ser un incidente bastante común”).

Acordamos dividir la cuenta cuando salgamos a comer, con una excepción: “Las ocasiones especiales (la noche en la que uno invite a cenar al otro, celebraciones, etcétera) no se dividirán, de tal modo que una persona pueda invitar a la otra”. Era importante para mí que desayunáramos juntos porque era algo que solíamos hacer en mi familia durante mi infancia, así que lo pusimos por escrito.

Es sorprendente lo empoderador que puede ser ponerles palabras a tus deseos e inseguridades, por pequeñas que sean, y hacerles lugar. Es algo tan sencillo… pero no fue fácil. No estaba habituada a saber qué quería de una relación, mucho menos a decirlo en voz alta. Ahora, tengo que hacer ambas cosas.

No queríamos dar nada por hecho, lo cual significaba tener las conversaciones que antes solía evitar. En el apartado de “Sexo e intimidad”, por ejemplo, escribimos que estábamos de acuerdo en ser monógamos porque, en este preciso momento, la monogamia nos venía bien. Sin embargo, no damos por hecho que eso sea lo que vamos a querer siempre.

Nuestro contrato no es infalible ni es la solución a todos los problemas. No obstante, sí reconoce que cada uno tiene deseos que merecen expresarse y reconocerse. Mientras dábamos por terminada la más reciente renovación, Mark tecleó un nuevo encabezado antes del final: Matrimonio. “Y, ¿qué opinas?”, me preguntó, recargándose en la silla como si acabara de preguntarme de qué restaurante quería ordenar comida.

Me quedé mirando mi cerveza fijamente. Esta no era la primera vez que hablábamos sobre matrimonio, pero ahora, con el contrato abierto, parecía oficial. Me retorcí, sabiendo que una parte de mí quería decir: “Hagámoslo”, mientras que la otra quería rechazar la institución en general y amarnos y comprometernos en nuestros propios términos.

“¿Qué nos ofrece el matrimonio que no tengamos ya?”, pregunté.

“Buena pregunta”, dijo.

“Sería bonito escuchar los discursos graciosos y alentadores que nos dedicarán nuestros amigos”, dije. “Pero en realidad no quiero planear una boda ni pagarla”.

Estuvo de acuerdo. Nos gusta esto que hemos creado.

Sé que se supone que un compromiso de toda una vida debe incluir una sorpresiva propuesta de matrimonio, una aceptación llorosa y una publicación en Facebook de selfis felices. Sin embargo, se trata del resto de nuestras vidas, así que quiero que lo pensemos bien, juntos.

Por último, Mark tecleó: “Acordamos que el matrimonio es un tema de conversación en curso”.

Pareciera algo trivial ponerlo por escrito, pero hablar —en lugar de solo esperar y hacerse preguntas— ha sido un alivio para ambos.

Mientras termino de teclear esto, Mark está corriendo y el perro ronca a un volumen terriblemente dulce; yo estoy en casa en la amplitud de mi propia mente. Fracasé en mi meta de amar con mayor moderación, pero por primera vez en mi vida siento que hay lugar para mí en mi relación y espacio para que podamos decidir exactamente cómo queremos practicar el amor.

Pareciera que estamos subiendo la escalera mecánica de la relación, pero yo prefiero pensar que subimos por las escaleras que no son automáticas.

Fuente: https://www.nytimes.com/es/2017/06/26/modern-love-36-preguntas-contrato/?mc=adglobal&mcid=facebook&mccr=ES&subid=LALs&subid1=TAFI

Educación y flexibilidad, claves de la seguridad financiera de Millennials

JÓVENES MEXICANOS EXIGEN UN ENFOQUE HOLÍSTICO DE GESTIÓN DE RIQUEZA

El nivel de estudios, la capacidad de adaptarse y las habilidades tecnológicas son los tres factores de mayor relevancia que los Millennials mexicanos consideran que influirán en su seguridad financiera.

 El nivel de estudios, la capacidad de adaptarse y las habilidades tecnológicas son los tres factores de mayor relevancia que los Millennials mexicanos consideran que influirán en su seguridad financiera, de acuerdo con una encuesta a nivel mundial de UBS.

Según el reporte ‘Millennials: the global guardians of capital’, los Millennials en economías desarrolladas están en busca de servicios que vayan en línea con su objetivo de seguridad financiera, por lo que están comenzando a exigir un enfoque holístico de gestión de la riqueza que incluya educación y capacitación en mercados globales, estrategias de inversión y planificación.

Por su parte, en mercados emergentes, la flexibilidad, las habilidades tecnológicas y las redes sociales se identifican como habilidades relativamente más importantes que en los mercados desarrollados para la seguridad financiera.

“Esto sugiere que los Millennials pueden buscar un enfoque integral de gestión de la riqueza que les permita no sólo aumentar su capital financiero, sino que también les ofrezca oportunidades flexibles para ampliar sus capacidades tecnológicas y ampliar sus redes sociales”, explica el documento.

Por ello, Simon Smiles, global chief investment officer (CIO) de Ultra High Net Worth en UBS Wealth Management y WEF Young Global Leader, señala que “los clientes millennials más adinerados encabezan la tendencia de las redes digitales y de la movilización de inversiones para el bienestar público”.

Para satisfacer las necesidades asociadas a esto, agregó, los gestores patrimoniales y los asesores financieros deben priorizar los nuevos servicios digitales, como las redes financieras, y ayudar a generalizar la inversión de impacto y otras iniciativas relacionadas con la sostenibilidad”.

En este contexto, se puede apreciar que en México, además de los tres factores para la seguridad financiera ya mencionados, cobran relevancia la ambición en cuarto lugar; las habilidades en lenguas extranjeras en el quinto, y las redes sociales en el sexto lugar.

Esto contrasta con el orden de prioridades en mercados desarrollados, ya que la ambición se encuentra en el segundo lugar de preferencia, y le dan un lugar especial a la tolerancia en la toma de decisiones financieras (cuarto lugar), así como a factores sociales como el desempeño del mercado laboral.

Diferencias generacionales en la percepción de riqueza

Por otra parte, el documento también expone la percepción que tienen los Millennials mexicanos sobre las formas más importantes de riqueza, y cómo éstas contrastan con las que tienen sus padres.

Mientras para las generaciones más jóvenes las experiencias emocionantes, el legado para la familia y el lujo constituyen las formas de riqueza de mayor relevancia, en ese orden, para sus padres la de más prioridad es el legado familiar, seguido de buenos contactos y el lujo.

En mercados desarrollados se observa una tendencia similar, salvo que tanto para los Millennials como para sus padres las experiencias emocionantes tienen un lugar especial.

Inversiones sostenibles cobran relevancia

Por otra parte, el documento explica que la inversión sostenible está llamando la atención de los Millennials , y los asesores financieros deben poner énfasis en ello.

“La inversión sostenible y de impacto, cuyo objetivo es crear un impacto social o ambiental medible, además de un retorno convincente, son ejemplos de áreas de rápido crecimiento que satisfacen la demanda de inversiones conscientes de los Millennials . Dado que otras generaciones siguen cada vez más el ejemplo de los Millennials , el sector podría beneficiarse de más información y diálogo en relación con las oportunidades domésticas e internacionales”.

De ahí que Mark Haefele, CIO de UBS Wealth Management, considera que “en una era más conectada socialmente, los Millennials adinerados y otros clientes privados han expresado un creciente interés por las innovaciones, como las plataformas digitales y las inversiones sostenibles y de impacto”.

Esto, agregó, ofrece a los gestores patrimoniales y a los asesores financieros una nueva oportunidad para mejorar sus capacidades digitales, además de usar el capital privado para convertir el mundo en un lugar más sostenible.

juan.tolentino@eleconomista.mx