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Las semillas suicidas

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Así Monsanto consolidó su poder universal: las semillas estériles, llamadas semillas suicidas o semillas Terminator, integran el muy lucrativo negocio que también obliga a comprar herbicidas, pesticidas y otros venenos de la farmacia transgénica.

Las semillas suicidas

Por Eduardo Galeano
Desde hace unos trescientos sesenta millones de años, las plantas vienen produciendo semillas fecundas, que generan nuevas plantas y nuevas semillas, y nunca han cobrado nada por ese favor que nos hacen.

Pero en 1998, fue otorgada a la empresa Delta and Pine la patente que santifica la producción y la venta de semillas estériles, que obligan a comprar nuevas semillas en cada siembra. A mediados de agosto del año 2006, la empresa Monsanto, de sacro nombre, se adueñó de la Delta and Pine, y también de la patente.

Así Monsanto consolidó su poder universal: las semillas estériles, llamadas semillas suicidas o semillas Terminator, integran el muy lucrativo negocio que también obliga a comprar herbicidas, pesticidas y otros venenos de la farmacia transgénica.

En la Pascua del año 2010, pocos meses después del terremoto, Haití recibió un gran regalo de Monsanto: sesenta mil bolsas de semillas producidas por la industria química. Los campesinos se juntaron para recibir la ofrenda, y quemaron todas la bolsas en unainmensa hoguera.

Gráfica de Marcelo Saratella

De: Los hijos de los días, Siglo XXI, Buenos Aires, 2012.

* Eduardo Galeano nació en Montevideo en 1940. Allí se inició en el oficio periodístico, en sus años tempranos, y allí publicó su primer libro. Desde 1973, vivió exiliado en Argentina y en la costa catalana. A principios de 1985 regresó a Montevideo, donde actualmente vive. En dos ocasiones fue premiado por la Casa de las Américas y por el Ministerio de Cultura del Uruguay. Recibió el American Book Award de la Universidad de Washington por su trilogía “Memoria del fuego”, y los premios italianos Mare Nostrum y Pellegrino Artusi, por el conjunto de su obra. Fue el primer escritor galardonador con el premio Aloa, creado por los editores de Dinamarca, y también inauguró el Cultural Freedom Prize, otorgado por la Fundación Lannam, y el Premio a la Comunicación Solidaria, de la ciudad española de Córdoba. En 2008 los países miembros del MERCOSUR lo designaron primer ciudadano ilustre.

 

¿Estás ahí, papá? Soy yo, tu hija

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Por 

En diciembre mudé las cosas de mi sobrina de 10 años de la casa de mi hermano en Portland, Oregon, a la mía que está ubicada a 800 metros de distancia. En mi hogar intenté crear un réplica exacta de su habitación: el mismo color en las paredes, las fotos colgadas en los mismos lugares y animales de peluche acomodados exactamente como lo habían estado en su casa paterna.

Alice se quedaría parcialmente con nosotros porque su padre —mi hermano, James— se había suicidado. Aunque James había sufrido de depresión, se veía bien a sus 37 años; ninguno de nosotros se lo esperaba. Diez meses antes se había divorciado de Trina, su esposa, y habían compartido la custodia de Alice. Sin embargo, Trina trabajaba tiempo completo como enfermera, con turnos largos y, después de que James murió, había tres días de la semana en los que no podía cuidarla.

Yo quería que Alice estuviera conmigo en esos días. En mi luto, también traje otras partes de la vida de James a la mía. Su ropa, por ejemplo. A menudo me ponía sus calcetines, su abrigo, la mayoría de las veces sus camisetas y a veces sus jeans que me quedaban grandes.

También comencé a habitar su vida en línea; buscando respuestas, hackeé sus cuentas virtuales: su correo electrónico, Facebook, Instagram, su foro de peces tropicales, el sitio de chat para técnicos de BMW, Snapchat, cuentas bancarias, sus recibos y su historial de millas aéreas gratis.

Lo que más quería encontrar era el historial de búsquedas de su celular, pues creía que podría brindar alguna pista, pero el celular se bloqueó después de que intenté adivinar su contraseña demasiadas veces. Sabía que debía ser alguna combinación de cuatros y ceros, pero no pude ponerlos en el orden correcto. O quizá, durante mi bloqueo emocional, seguí tecleando la misma combinación una y otra vez: 4-0-0-0, 4-0-0-0, 4-0-0-0.

La mañana del solsticio de invierno, el primero que llamó fue mi padre. Me preguntó si sabía dónde estaba James. Eso ocasionó una serie de llamadas y mensajes de texto a familiares y amigos que parecía no tener fin hasta que lo encontraron más tarde esa misma mañana.

Después de irme de la casa de mi hermano, mi madre y yo fuimos en coche a la casa de Trina, donde mi sobrina, Alice, estaba sentada llorando en el sillón, con el rostro pálido y el cuerpo tembloroso. Si tan solo pudiera ser mi hermano, pensé, podría cargarla y decirle: “No estés triste, Blueberry. Estoy de regreso. Aquí estoy”. Ella habría reído y se habría sentado sobre mi regazo, que es demasiado pequeño para sostener a una niña de 10 años, pero no me habría importado.

Esa noche, abrí las notas de mi celular y anoté un resumen minuto por minuto de cuándo había pasado todo, de todas las llamadas y los mensajes de texto. Si Alice sintiera curiosidad por saber qué había ocurrido ese día, no me faltaría nada. No recuerdo bien los siguientes días porque llegaron familiares e intentamos resignarnos a lo que había pasado mientras se acercaba la Navidad.

En Nochebuena, Alice me envió un mensaje de texto: “¿Mi papá me compró regalos de Navidad?”. “¡Sí!”, le respondí. “¡Hay un montón de regalos!”. Casi podía ver cómo trabajaba su cerebro, haciéndole un espacio a esta nueva realidad, como si le cerrara la puerta a algo que aún no era capaz de procesar.

Había encontrado los regalos que James le había comprado a Alice en su escritorio; no estaban envueltos ni tenían etiquetas. Me los llevé a casa. Él y yo tenemos una caligrafía casi idéntica (horrible), así que pude escribir en las etiquetas como si lo hubiera hecho él, siendo cuidadosa de no mancharlas con mis lágrimas. Escribí: “Para: Alice Te quiere, ¡Papá!”. Y “Para: Blueberry ¡Te amo!… Papá”. Y también de parte de su cachorro: “¡Besos de Scout!”.

La mañana de Navidad todos vinieron a nuestra casa. Durante hora y media, me obligué a contenerme y darle a Alice la mañana de Navidad que había estado esperando. Al día siguiente, se fue para pasar la semana de festividades en Seattle con sus abuelos y fue entonces cuando mi esposo y yo mudamos su habitación de la casa de James a la nuestra.

Desde Seattle, Alice me envió un mensaje de texto: “¿Mi habitación está en tu casa? ¡No me envíes fotos! ¡Quiero que sea sorpresa!”. “Te encantará”, respondí. “Está igualita”.

Después de Año Nuevo comenzó una vida totalmente nueva para nosotros; Alice se quedaba en nuestra casa los mismos días que se quedaba en la de su padre. Yo la arropaba en la cama que su papá le había comprado, bajo ligeras frazadas de lana para no usar las sábanas que aún olían a su casa.

Así pasaron los meses, los brotes de narcisos comenzaron a salir de la tierra y el impacto comenzó a atenuarse. Y conforme pasaba, Alice comenzó a tener problemas para dormir, a pesar de que su habitación era exactamente la misma y también su horario.

Comenzó a hacerme propuestas complicadas, como que si no podía dormir en su cama entonces dormiría en el sillón. Si no podía dormir en el sillón, dormiría en la habitación de los bebés. Si no podía dormir en la habitación de los bebés, dormiría conmigo y con mi esposo. Pero, si nada de eso funcionaba, llamaría a su madre para que la recogiera a mitad de la noche.

De nuevo deseé convertirme en James para ella… si tan solo pudiera.

Muchas noches, después de que mi esposo se dormía, entraba a la cuenta de Facebook de James. Dos veces olvidé salirme y terminé publicando cosas desde ahí en conversaciones grupales con sus amigos, lo cual los dejó sin palabras. Una vez también le respondí un mensaje a uno de los amigos de James desde su cuenta. Por lo menos en las redes sociales era como si el tiempo se hubiera detenido y él siguiera vivo. Hasta que de alguna manera Facebook supo sobre su muerte y su página se convirtió en una cuenta de conmemoración, con lo que ese último vestigio también murió.

Sin embargo, su cuenta de correo electrónico seguía activa. Yo la dejaba abierta en mi computadora en una pestaña al lado de mi propio correo (aún lo hago). No recibía muchos correos; la mayoría eran basura o avisos de varias listas a las que se había suscrito: notificaciones de la escuela de Alice y alertas acerca de los perros perdidos en el vecindario.

Pero un día apareció un nuevo mensaje: “Hola papá”. Miré un momento el mensaje de Alice, tan doloroso e ingrávido que ni siquiera tenía puntuación. Me pregunté si debía responder. Le pregunté a un amigo terapeuta, quien me dijo: “No contestes como su padre a menos que se lo preguntes a Alice y ella esté de acuerdo”.

Me llevó algunos días encontrar la manera de preguntárselo a Alice casualmente. Durante ese tiempo, busqué y leí cada correo electrónico y mensaje de texto que le había enviado. Estudié su puntuación, su cadencia, su vocabulario y sus palabras de cariño. Usaba muchísimos signos de admiración.

Después le envié un mensaje: “Estoy en la cuenta de tu papá. ¿Puedo escribirte desde aquí?”. Me contestó: “Espera ¿que? ah, ok”. “Creo que quiero fingir”, le expliqué. “Ah, entiendo. Ok, está bien”, respondió.

Después cambié el tema y no reconocí que después de ese momento habíamos acordado una resurrección virtual. Al día siguiente, abrí el pequeño mensaje que había enviado —“hola papá”— y respondí: “¡¡¡Hola, Alice!!! ¡¡¡Te amo!!!”.

Al día siguiente escribió: “Hola, por cierto, me escribiste eso cuando estaba en la escuela”. “¡Perdón! ¿Lo abriste en la escuela? ¡Te extraño mucho, Blueberry!”. Ella respondió: “Lo leí en mi reloj inteligente pero solo lee la mitad del mensaje así que lo abrí después de la escuela”.
“Esa es mi niña. Me enteré de que no pudiste dormir en casa de tu tía Jessie, ¡¡¡espero que todo esté mejor esta noche!!!”. “Sí”, respondió. Al día siguiente escribió: “Cómo te fue en el trabajo, papá”. “Muy ocupado pero estoy en un descanso. ¡¡¡Te extraño!!! ¡¡¡Te amo, Alice!!!”. “Te extraño, papá, te amo”, me respondió Alice.

No sé qué piensa de estos mensajes que nos seguimos escribiendo cada vez con menos frecuencia. Sabe que estamos fingiendo pero ¿cómo saber qué está pensando? Jamás dice nada emotivo. Solo quiere charlar con su padre, decirle que lo extraña y lo ama. Quiere hacerle preguntas y superar esto de la manera que mejor le parezca. Y yo quiero lo mismo.

Mantengo abierta la pestaña con el correo de mi hermano en mi explorador las 24 horas del día, todos los días, y siempre intento responder en cuestión de media hora. Ahora, Alice duerme bien en mi casa, aunque a veces termina en mi cama. Le envío mensajes la mayoría de las noches y le pregunto: “¿Bueno, regular, malo?”, y ella me cuenta lo bueno, lo regular y lo malo de cada día.

No puedo regresar al pasado, pero sí puedo tratar de aprovechar al máximo el presente. Puedo recrear su habitación y responder sus correos. Puedo ponerla sobre mi regazo y decirle: “Estarás bien, Blueberry. Aquí estamos contigo”. Y así será.

FIFAgate y México

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Por Jesús Yáñez Orozco
  • –Ante la ancestral indolencia de autoridades mexicanas
  • –Dio 190 mdd en sobornos a FIFA por derechos de TV
  • –Provocaría suicidio de empresario argentino, en Lanús
  • –Bajo sospecha, el asesinato de directivo de la televisora
  • –“No se vale”, balbucea Emilio Azcárraga sobre ésta muerte

Ciudad de México a 27 de Noviembre (JESÚS YAÑEZ /CÍRCULO DIGITAL):

El gobierno de Estados Unidos tiene bajo escrutinio al deporte mexicano, futbol en particular. Ahora el FBI mira con una lupa de mayor dimensión a la empresa Televisa, propiedad de Emilio Azcárraga Jean, acusada de dar sobornos, vía una filial en Suiza, para obtener, sin restricción, uno de sus mayores negocios: derechos de transmisión de partidos mundialistas.

Es el llamado FIFAgate.

El pasado 9 de agosto se hizo público que el Departamento del Tesoro investiga a Rafael Márquez Álvarez, ex capitán de la Selección Mexicana, por presunción de lavado de dinero de carteles de la droga.

La alcantarilla del balompié mundial cada vez más pestilente, gracias a un producto televisivo indigesto: la denuncia de que Televisa –con Fox Sports– pagó multimillonaria cifra en dólares en coimas para obtener los derechos de transmisión de juegos mundialistas –2018-2022-2026-2030– el suicidio de un empresario en Argentina, una muerte  accidental –que algunos medios de prensa ponen en tela de juicio– de un ejecutivo del Canal de las Estrellas y tres directivos del futbol sudamericano declaran en Nueva York.

Desde mayo de 2015, Estados Unidos, vía el Buró Federal de Investigación (FBI), ha acusado –y encarcelado– a más de cuarenta personas y negocios por una serie de delitos relacionados con corrupción futbolística en el corazón de la FIFA, con 113 años de fundación.

Han sido imputados por la justicia estadounidense un total de 42 jerarcas de federaciones o confederaciones –Concacaf y Conmebol, en América, las más corruptas– empresarios deportivos y banqueros.

De ellos, 24 se declararon culpables. Quince están en el extranjero, donde fueron o están siendo juzgados, o luchan contra su extradición a Estados Unidos. Pero sólo tres insisten en su inocencia y, por ende, fueron sometidos a juicio a principios desde este mes.

También ha hecho públicos los detalles de los acuerdos por los derechos de transmisión que tradicionalmente habían sido resguardados, bajo siete llaves, con muy poco escrutinio externo.

Lo más común es que esos acuerdos de derechos se anuncien de manera pública después de un proceso formal de licitación.

Pero eso no sucedió en esta ocasión.

A Televisa se investiga desde mediados de 2015. La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos prepara, desde entonces, un grueso expediente contra ex directivos de primer nivel del balompié local:

Los expresidentes de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), Alberto de la Torre y Justino Compeán (entonces tesorero); Gonzalo Fernández (fallecido) exsecretario general de la institución; Guillermo Cañedo White (hijo de Guillermo Cañedo de la Bárcena) ex vicepresidente de la Concacaf; y al entonces presidente de la federación, Decio de María Serrano, según versiones de prensa.

La pesquisa del FBI sobre el futbol nacional, de personajes vinculados a Televisa, es resultado de la información ofrecida por Chuck Blazer, exsecretario general de la Concacaf –fallecido en julio pasado– quien colaboró como informante con el FBI.

Incluso, confesó haber recibido sobornos relacionados con el otorgamiento a Sudáfrica de la sede de la Copa del Mundo de 2010.

Según Blazer, integrantes de la Femexfut también estuvieron involucrados en pago de sobornos para la Copa de Oro de 2003. Esa final fue celebrada en el Estadio Azteca. México ganó ese torneo, con gol de oro, a Brasil.

Ya no son aquellos años dorados para Televisa, en el seno de la FIFA. Guillermo Cañedo de La Bárcena, su principal operador político y económico, tenía cargos de ensueño: vicepresidente en ambos órganos. El mandamás, Joao Havelange, considerado uno de los mayores traficantes de armas en el mundo y vinculado a las más feroces dictaduras de América Latina, lo llamó cuando asumió el cargo al frente del máximo organismo del balompié mundial, en 1974.

Cañedo ocupó más de dos décadas la vicepresidencia de FIFA, hasta poco antes de su muerte, 1997. También, entre múltiples cargos, presidió del comité organizador de los dos mundiales celebrados en México, 1970 y 1986.

El diario estadounidense The New York Times, uno de los más influyentes del mundo, publicó, el pasado jueves 26 de octubre, que una empresa filial de Televisa –el monopolio del entretenimiento más importante de habla hispana–  es investigada. Se le acusa de ser la operadora de transacciones millonarias con el máximo ente balompédico mundial,  para obtener la exclusividad de las transmisiones de cuatro copas mundiales de futbol: 2018-2030.

 

Se trata de Mountrigi Management group, filial de televisa en suiza. Con ayuda del empresario argentino Alejandro Burzaco canalizó millones de dólares en sobornos a Julio Grondona, responsable del comité de finanzas de la FIFA, hasta su muerte en 20014, escribe el diario.

Según la agencia noticiosa Reuters, en un despacho difundido el pasado 24 de noviembre, las acciones del gigante mexicano de medios Grupo Televisa caían ese mismo día más de un 3.0 por ciento, apuntando a su quinta semana de pérdidas, tras la divulgación en octubre de débiles resultados del tercer trimestre. Los títulos de Televisa descendían un 3.04 por ciento a 68.31 pesos, su menor nivel desde septiembre de 2013.

En las últimas cinco semanas los papeles acumulan una pérdida de casi un 25 por ciento. Las bajas iniciaron tras la divulgación de sus resultados del tercer trimestre a finales de octubre, en el que se evidenció una debilidad en sus ventas.

La crisis de la compañía de televisión y telecomunicaciones se agudizó desde que se dio a conocer la disminución de sus estados financieros al tercer trimestre de 2017, justo en la misma fecha que Emilio Azcárraga Jean anunció por adelantado su salida como director general de la empresa fundada por su abuelo, escribió el reportero Jenaro Villamil para la Agencia Apro –filial de la revista Proceso–.

Además, analizó, las acciones de Grupo Televisa disminuyeron después de conocerse que los despachos de abogados Bronstein, Gewirtz & Grossman y Rosen Law Firm fueron contratados por la compañía, propiedad de Azcárraga, para analizar posibles irregularidades cometidas en el pago de sobornos para lograr derechos de transmisión de partidos de futbol.

Tras conocerse las declaraciones del argentino Alejandro Burzaco, testigo clave en el escándalo conocido como el FIFAgate, las acciones de la televisora bajaron 0.62 por ciento en la Bolsa de Nueva York, agregó.

A este tétrico panorama se suma el homicidio de Adolfo Lagos, vicepresidente de Telecomunicaciones de Televisa, baleado –al parecer, accidentalmente por uno de sus guardaespaldas– el 19 de noviembre pasado, tras un intento de robarle su bicicleta en el Estado de México, uno de los más violentos del país, donde es originario el presidente Enrique Peña Nieto.

La confusa información sobre la responsabilidad de los guardaespaldas de Lagos y la incertidumbre en Izzi, la firma de televisión por cable e internet que dirigía el funcionario de Televisa asesinado, conforman un duro panorama para la situación del emporio de medios, remata Villamil.

“No se vale”, balbuceó el dueño de Televisa, vestido de luto, al referirse a éste crimen. Fue entrevistado tras la recepción, el pasado 20 de noviembre, en Nueva York, del International Directorate Emmy Award 2017.  Constituyó la edición 45 de esta famosa entrega de premios.

Los fiscales relacionados al caso de corrupción en la FIFA explicaron que Mountrigi, filial de una empresa gigante de telecomunicaciones, en Latinoamérica, había pagado sobornos por derechos de transmisión.

“He seguido de cerca el sector durante dieciocho años y nunca había oído hablar de” la empresa, señaló Frank Dunne, editor de TV Sports Markets, un respetado boletín informativo de la industria, en referencia a Mountrigi Management Group.

Dicha compañía pagó cerca de 190 millones de dólares para conseguir las transmisiones de los mundiales de 2018 y 2022, precisó Dunne, alrededor de tres mil 600  millones de pesos. Que se entenderían hasta 2030.

Los detalles del arreglo inusual aparecieron por primera vez en un acuerdo declaratorio, que involucraba a una empresa acusada en la pesquisa encabezada por Estados Unidos, y surgieron de nuevo cuando las autoridades suizas acusaron este octubre al exsecretario general de la FIFA, Jérôme Valcke, de haber aceptado sobornos a cambio de contratos lucrativos de televisión.

Tras el escándalo de corrupción en el que se vio envuelta la FIFA, no sólo ha cambiado el formato de los mundiales desde el año 2026, sino que también fueron remplazados todos sus dirigentes.

Hasta el momento no se han dado detalles de su relación con Mountrigi, empresa que junto a Televisa se negaron a dar información sobre dichas implicaciones.

Pocos días después de la nota del NYT, en una nota difundida por el diario El Financiero, Grupo Televisa se deslindó de responsabilidad alguna en torno al caso FIFAgate.

Esta información coincide  con el anuncio que Emilio III, de 49 años, dejará el cargo de director general de grupo televisa, puesto que ha ostentado durante 20 años, aunque se mantendrá al frente de la empresa. En su lugar llega una dupla: Alfonso de Angoitia, vicepresidente y jefe de finanzas de la empresa; y Bernardo Gómez, que supervisa la división de noticias y las relaciones gubernamentales de televisa, dirigirán la compañía como co-presidentes ejecutivos.

En gran parte de América, el futbol se sigue con una devoción casi religiosa –“única que no tiene ateos”, decía en vida Eduardo Galeano, escritor Uruguayo– lo cual vuelve extremadamente lucrativo el contrato de Mountrigi, ya que involucra los derechos de transmisión para dieciséis naciones.

No obstante, hasta que se dieron a conocer las investigaciones sobre corrupción en el seno del futbol a nivel mundial, en mayo de 2015, muchas personas dentro de la industria desconocían de la diminuta empresa, integrada por tres personas, que parece haber encontrado una mina de oro en su acuerdo con la FIFA.

Para llegar a este acuerdo con la FIFA, Mountrigi recibió el apoyo de Alejandro Burzaco, un empresario argentino. Según varios testigos, que tienen conocimiento de las negociaciones, pidieron mantener el anonimato al no estar autorizadas a dar declaraciones.

El año pasado, Burzaco se declaró culpable de haber sobornado a dirigentes del futbol a cambio de que la empresa que presidía obtuviera los derechos de transmisión de los torneos más importantes de la región. La empresa, Torneos y Competencias, accedió a pagar 112,8 millones de dólares para llegar a un acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense.

En los documentos de los tribunales relacionados con la admisión de culpa de Torneos y Competencias, los fiscales señalaron que una de las filiales de una de las mayores televisoras de Latinoamérica –con Fox Sports– había ayudado a pagar millones de dólares en sobornos para obtener los derechos para transmitir en Argentina, Paraguay y Uruguay los próximos cuatro mundiales.

Mountrigi, la filial de Televisa, fue la que recibió esos derechos y de inmediato se los vendió a Burzaco.

Televisa negó el año pasado algunos sus empleados o los de Mountrigi, hayan “hecho ningún pago indebido a funcionarios de la FIFA relacionados con la adquisición de derechos de transmisión de partidos de futbol”.

Los derechos en cuestión también están siendo investigados en Suiza, donde las autoridades señalaron que un empresario anónimo había sobornado al exsecretario general de la FIFA Jérôme Valcke a cambio de “otorgar los derechos de transmisión a ciertos países para los mundiales de la FIFA de 2018, 2022, 2026 y 2030”.

Los derechos de Mountrigi, y los que fueron cedidos a Torneos y Competencias, son los únicos que corresponden a los descritos en la denuncia suiza.

Niclas Ericson, ejecutivo de la FIFA responsable de la división de televisión en esa época, no respondió a una solicitud para obtener mayor información.

El abogado de Burzaco, Sean Casey, se rehusó a comentar al respecto cuando se le preguntó si su cliente era el empresario anónimo acusado en Suiza. La oficina del procurador general de Suiza señaló que no podía hacer comentarios.

Los suizos también acusaron al empresario catarí Nasser al-Khelaifi, presidente del club francés de futbol Paris Saint-Germain –quien saltó a la fama tras lograr el traspaso de Neymar del Barcelona al club galo, en 222 millones de euros– de haber sobornado a Valcke a cambio de un paquete por separado, que incluía los derechos de transmisión de los Mundiales de 2026 y 2030.

Al-Khelaifi, quien niega las acusaciones, se reunió con los fiscales suizos el 25 de octubre.

Desde que se expuso a un poderoso grupo de empresarios brasileños y argentinos, algunas de las empresas más grandes del mundo dedicadas a los derechos de transmisión deportiva, entre ellas WME-IMG y Lagardère Sports and Entertainment, han logrado incursionar a un mercado que había estado cerrado para ellas durante décadas.

Además de los derechos que vendió a Torneos y Competencias como parte del acuerdo con Burzaco, Mountrigi no ha firmado acuerdos en ninguno de los otros territorios que tiene en su poder para los eventos de 2026 y 2030.

Quiere decir que la empresa puede generar más ganancias de las que planeó a partir de la expansión del mundial y de un posible torneo con Estados Unidos, México y Canadá como anfitriones en 2026. Conformaron una especie de TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) del balón. Al que, en principio, no se opone que el presidente Donald Trump.

En caso de que los tres países organicen el mundial, de nuevo en el caso de México, televisa será la más beneficiada, aunque sólo se disputen 10 encuentros en nuestro país, como sucedió con los mundiales de 1970 y 1986.

El presupuesto nacional al servicio de la dinastía Azcárraga.

Para la FIFA, cuyos ingresos superiores a cinco mil millones de dólares dependen en un 90 por ciento de las copas celebradas cada cuatro años, el acuerdo de transmisión podría salirle caro.

“Han expandido el mundial y no tienen la oportunidad de acceder a un valor incremental en todas las áreas en las que ese valor es probable que genere un gran ingreso”, mencionó Dunne.

El pasado 14 de noviembre, el FIFAgate, tomó un giro inesperado. Se suicidó, en Argentina, Jorge Alejandro Delhon, ex directivo del programa gubernamental Futbol para Todos de canales deportivos locales. Habría sido  vinculado en la trama de sobornos entre la FIFA y diversas cadenas de televisión de Sudamérica.

Fútbol para Todos. 

De acuerdo con el diario Clarín, Delhon se arrojó a las vías del tren en Lanús. Fuentes policiales confirmaron al medio argentino que se trató de suicidio, pues también se tiene la declaración del conductor, quien vio al también abogado correr hacia las vías.
La policía de la provincia halló entre sus pertenencias una nota que decía: “los amo, no puedo creer”. Delhon tenía 52 años, era padre de cuatro hijos y había sido contratado por la Jefatura de Gabinete del gobierno de Cristina Kirchner en 2012.

Burzaco también declaró en contra Grondona, y Pablo Paladino, coordinador del programa de gobierno Futbol para Todos.

Junto con Delhon, los funcionarios habrían recibido cuatro millones de dólares.

De acuerdo con un cable de la agencia noticiosa española EFE, fechado el 13 de noviembre, tres exdirigentes de la FIFA se enfrentaron hoy en Nueva York a su primer día de juicio por haber aceptado presuntos sobornos en el esquema de corrupción conocido como FIFAgatey por el que fueron imputados en Estados Unidos 42 miembros de ese organismo internacional.

El brasileño José María Marín, expresidente de la Confederación de Futbol de Brasil; el paraguayo Juan Ángel Napout, expresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y el peruano Manuel Burga, su homólogo en Perú, ocuparon hoy el banquillo de los acusados en la corte federal para el distrito este, en Brooklyn.

Marín, de 85 años, Napout, de 59, y Burga, de 60, libres bajo millonarias fianzas desde su arresto, son los únicos que han decidido ir a juicio de entre los 42 acusados, entre personas y entidades, de corrupción y de beneficiarse de la venta de los derechos televisivos de competiciones como la Copa América.

Los exdirigentes, que han insistido en su inocencia, optaron por ir al juicio presidido por la jueza Pamela Chen, que está a cargo de todos los procesos contra los exlíderes del futbol internacional.

“Los tres acusados engañaron al deporte para llenar sus bolsillos con un dinero que debería haberse usado para beneficiar al juego”, algo que hicieron “año tras año y torneo tras torneo”, según afirmó la fiscal Keith.

Pestilencia del balón a los pies de Emilio Azcárraga Jean.

Fuente

Cómo evitar que tu teléfono se haga lento con las actualizaciones de software

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Puedes hacer algo de mantenimiento ligero para acelerar tu dispositivo

Sucede cada año: Apple lanza nuevos iPhones y la gente comienza a quejarse de que sus viejos iPhones se vuelven lentísimos.

Tan solo hay que ver datos recientes: entre septiembre y principios de noviembre —cuando Apple puso a la vente el iPhone 8, seguido del iPhone X— aumentaron las búsquedas en Google con las palabras clave “iPhone lento”.

Ese fenómeno de que se percibe un letargo es tan generalizado que muchos creen que las empresas tecnológicas afectan intencionalmente los teléfonos y las computadoras para asegurarse de que la gente compre celulares nuevos algunos años después. Quienes creen en estas teorías de conspiración lo llaman obsolescencia programada.

Esto es un mito. Aunque sí sucede que algunos teléfonos se lentifican, esto ocurre por una razón mucho menos vil: las actualizaciones del software.

“No hay incentivo para que las empresas de sistemas operativos creen obsolescencia programada”, dijo Greg Raiz, un antiguo administrador de programas de Microsoft que trabajó en Windows XP. “Es software, y el software tiene varios niveles de errores de producción, por lo que pueden suceder cosas que no estaban previstas”.

Esto es lo que pasa: cuando los gigantes de la tecnología como Apple, Microsoft y Google introducen nuevos dispositivos, a menudo lanzan actualizaciones para sus sistemas operativos. Unos días antes del lanzamiento del iPhone 8, en septiembre, Apple sacó iOS11 como una actualización gratuita para iPhones, incluyendo el 5S, que tiene cuatro años de antigüedad.
El proceso técnico de actualizar de un sistema operativo antiguo a uno nuevo —migrar tus archivos, aplicaciones y configuraciones a lo largo del camino— es muy complicado. Así que cuando instalas un nuevo sistema operativo en un dispositivo más antiguo pueden ocurrir problemas que aletarguen funciones como abrir la cámara o explorar la Web.

“Es como cambiar el sistema de drenaje de la casa sin cambiar nada más”, dijo Scott Berkun, autor y antiguo gerente de Microsoft que supervisaba a los ingenieros que trabajaban en los sistemas operativos y los exploradores web de Windows.

La buena noticia es que, debido a que las empresas no están bloqueando intencionalmente tus dispositivos, hay remedios para cuando creas que tu iPhone de hace tres años o tu computadora Windows de hace siete se ha vuelto lenta u obsoleta. He aquí una guía para acelerar tus dispositivos problemáticos, con base en entrevistas con profesionales de informática y expertos en sistemas operativos.

Comienza desde cero

Las empresas de tecnología hacen que sea simple actualizar a un nuevo sistema operativo: presionas el botón de “Actualización” que migra uniformemente todas tus aplicaciones y datos. Aunque eso es muy cómodo, no es la mejor manera de asegurarte de que las cosas seguirán funcionando bien.

Una mejor práctica es respaldar todos tus datos y eliminar todo el contenido del dispositivo antes de instalar el nuevo sistema operativo. Raiz dijo que esta “instalación limpia” funciona de manera más confiable porque los ingenieros que desarrollan los sistemas operativos fácilmente pusieron a prueba la actualización de esta manera.

Digamos, por ejemplo, que tienes un iPhone 6 con cien aplicaciones instaladas, cuatro cuentas de correo electrónico y dos mil fotografías. Es más probable que un ingeniero de control de calidad haya probado la instalación de un nuevo sistema operativo en un iPhone 6 vacío en vez de un iPhone 6 con la misma configuración que el tuyo.

Por lo tanto, si quieres minimizar las probabilidades de que algo salga mal, resístete al camino fácil y mejor opta por una instalación en limpio. Para los teléfonos inteligentes, recomiendo que respaldes tus datos en tu computadora. Para las computadoras, podrías respaldar tus datos en un servicio en línea, una memoria externa o un dispositivo portátil. Después de que se haya completado la instalación del sistema operativo, puedes restaurar sin ningún problema tus datos y aplicaciones en el dispositivo a partir del respaldo.

Elimina el material acumulado

A veces puedes hacer algo de mantenimiento ligero para acelerar tu dispositivo. A largo plazo, un sistema operativo acumula archivos de sistema, configuraciones, registros y otros datos. Los expertos en tecnología de la información le llaman a esto una “compilación no deseada”, o cruft, y es algo que puede lentificar a tu dispositivo.

Hay algunas aplicaciones que pueden ayudarte a limpiar tu sistema si se trata de una computadora. Los usuarios de Mac pueden descargar una aplicación gratuita llamada Onyx y los usuarios de Windows pueden ejecutar un programa de limpieza incluido en el sistema. En el caso de celulares, puedes abrir la sección de ajustes y seleccionar la opción de restablecer la configuración del iPhone o Android (solo asegúrate de respaldar primero en caso de que haya configuraciones importantes que podrías perder).

Ten en mente la memoria

Mucha gente no se da cuenta de esto: el que tu iPhone o tu teléfono Samsung tenga 64 gigabytes de almacenamiento no significa que debas llenarlo al máximo. El dispositivo generalmente funcionará más rápido si el aparato todavía tiene memoria disponible.

Eso se debe en parte a que tu dispositivo necesita espacio para transportar datos y descargar las actualizaciones del software. Pero también está relacionado con la manera en que trabaja la tecnología de almacenamiento dentro de los teléfonos inteligentes y las computadoras personales modernas.

Los teléfonos inteligentes y las laptops más nuevas dependen del almacenamiento flash, que guarda datos en las celdas de los chips semiconductores. Cuando se almacenan datos en una memoria flash, quedan esparcidos por todo el dispositivo. Así que cuando estás usando datos para abrir una aplicación o un documento, los estás recuperando de distintas partes de la memoria. Si hay mucho espacio ocupado, los datos se saturan y el dispositivo podría hacerse más lento.

“Si llenas estos aparatos, no operan bien”, dijo Brian Denslow, un técnico de TechCollective, una empresa de consultoría de tecnología informática en San Francisco. Denslow dijo que una buena regla general es comprar más almacenamiento del que crees que vas a utilizar. Si crees que vas a usar 64 gigabytes en un iPad, por ejemplo, compra el modelo de 256 gigabytes.

También recomiendo liberar una gran cantidad de espacio al subir tus fotografías a la nube. Puedes subir todos tus álbumes a un servicio como Google Photos y purgar de vez en cuando todas las imágenes del dispositivo. Hice eso hace poco con mi iPhone 7, que estaba lleno casi por completo y parecía estar lentificándose. Purgar las fotos liberó cerca de 50 gigabytes de datos y ahora mi iPhone parece como nuevo.

Invierte en tu infraestructura

Tu dispositivo puede parecer más lento por razones que no están relacionadas con él. Denslow, el técnico, dijo que muchas aplicaciones dependían de una conexión a internet, así que un enrutador de wifi deficiente podría ser el verdadero cuello de botella.

Para tener una buena aceleración, invierte en un sistema wifi moderno. Recomiendo productos como Google WiFi y Eero, que son los así llamados sistemas de red de malla que te ayudan a configurar uniformemente varias estaciones wifi para obtener una señal fuerte en todo tu hogar. Son costosos, pero actualizar tu infraestructura hará más que comprar un nuevo celular.

“En vez de gastar 1000 dólares en un celular cada año, gasta 500 en tu red”, dijo Denslow. “No es sexy, pero brinda más beneficios a lo largo de un periodo más extenso”.

Considera actualizarte

Al final del día, hay muchas razones por las que tu dispositivo podría parecer lento. Los nuevos sistemas operativos tienen funciones más poderosas que fueron diseñadas para correr mejor en nuevos dispositivos. Además, los desarrolladores de aplicaciones de terceros generalmente dan prioridad a hacer software para nuevos dispositivos y a veces incluso dejan de tener respaldo para los viejos. Si hay tareas importantes que tu dispositivo más viejo no puede hacer de manera competente, considera cambiarlo.

Raiz, el antiguo administrador de programas de Microsoft, dijo que hace poco había tenido problemas después de actualizar su iPhone 6S a iOS11. Algunas funciones, como la capacidad de buscar aplicaciones, ya no funcionaban. Restablecer la configuración del dispositivo solucionó el problema, pero dijo que lo más probable es que compre un nuevo iPhone pronto con las tecnologías más recientes.

“No hay mucho que puedas hacer si tu dispositivo pertenece a varias generaciones atrás”, dijo.

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Los científicos buscan entender por qué los hombres violan

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La mayor parte de los sujetos que participaron en estos estudios reconocen libremente que el sexo no fue consensuado, pero eso no significa que lo consideren una verdadera violación. Los investigadores se han encontrado con esta contradicción una y otra vez…

Una disertación llamada «El violador inadvertido» incluyó artículos con este tipo de titulares. El autor sostiene que contribuyen a generar conceptos erróneos sobre los violadores, la mayoría de los cuales no aparecen en las noticias o en los tribunales.

En 1976, un doctorando de Claremont Graduate University publicó un anuncio muy poco usual en los diarios de Los Ángeles: “¿Eres violador? Investigación anónima vía telefónica para proteger tu identidad. Llama al 213-__-__. De 09:00 a 21:00”.

El hombre esperó junto a su teléfono, escéptico de que fuera a sonar. “Pensé que nadie querría responder”, dijo Samuel D. Smithyman, quien ahora tiene 72 años y es psicólogo clínico en Carolina del Sur.

Pero el teléfono sí sonó. Casi 200 veces. Al otro lado de la línea había un programador computacional que había violado a su “casi novia”; un pintor que había violado a una conocida de su esposa y el vigilante de una escuela que le describió de diez a quince violaciones como una manera de ponerse a mano con los “malditos ricos” de Beverly Hills.

Hacia finales del verano, Smithyman había concluido cincuenta entrevistas que se volvieron la base de su disertación, El violador inadvertido. Lo que le pareció sorprendente fue lo normales que sonaban estos hombres y lo distintos que eran sus entornos. Concluyó que se podían hacer muy pocas generalizaciones.

Durante las últimas semanas, mujeres de todo el mundo han contado historias de acoso y abuso sexual al publicar anécdotas en las redes sociales con etiquetas como #MeToo y #YoTambién. Aun teniendo en cuenta solo la segunda categoría, las biografías de los acusados son tan variopintas que parecen sustentar el análisis de Smithyman.

No obstante, investigaciones recientes sugieren que hay algunos puntos en común. En las décadas posteriores a este ensayo, los científicos han ido llenando gradualmente los espacios en blanco de la imagen de los hombres que cometen abusos sexuales.

Las similitudes más notorias tienen poca relación con las categorías demográficas tradicionales como raza, clase social y estado civil. Por el contrario, surgieron otro tipo de patrones: estos hombres comienzan temprano, según los estudios. Pueden asociarse con otros que también cometen abuso sexual. Por lo general niegan que han violado mujeres, incluso a pesar de admitir que se trató de sexo no consensuado.

Los investigadores afirman que esclarecer estos y otros patrones es el camino más realista hacia la reducción de conductas que infligen tanto dolor.

“Si no comprendes realmente a los perpetradores, jamás entenderás la violencia sexual”, aseguró Sherry Hamby, editora de la revista Psychology of Violence. Podría parecer obvio, pero dijo que por cada “diez artículos acerca de las víctimas” recibe solo uno acerca de los perpetradores.

Esto podría estar relacionado en parte con una tendencia a considerar el abuso sexual como un problema femenino, aun cuando son los hombres quienes cometen el delito. Pero encontrar a los sujetos correctos ha complicado la investigación.

Estudios preliminares se basaban en gran medida en violadores convictos. Esto sesgó la información, dijo Neil Malamuth, psicólogo de la Universidad de California, en Los Ángeles, quien ha estudiado la violencia sexual durante décadas.

Los hombres en prisión a menudo son “generalistas”, comentó: “Te roban la televisión, el reloj, tu auto… y, en ocasiones, te roban sexo”.

En cambio, los hombres que cometen abuso sexual y no están en prisión porque se salieron con la suya, a menudo son “especialistas”. Hay una gran posibilidad de que esta sea su principal transgresión criminal.

Estudios más recientes suelen basarse en encuestas anónimas de estudiantes universitarios y otros ámbitos, que presentan lenguaje jurídico que les garantiza a los individuos que sus respuestas no podrán utilizarse en su contra. Los estudios evitan usar términos como “violación” y “abuso sexual”.

En lugar de eso, les formulan preguntas bastante específicas respecto a sus acciones y tácticas. La mayoría de las investigaciones de violencia sexual se centran en las conductas sexuales que son reconocidas como no consensuadas. En cuestionarios y entrevistas de seguimiento, los sujetos son increíblemente abiertos acerca de ignorar la cuestión del consentimiento.

De acuerdo con la investigación, los hombres que violan suelen iniciarse jóvenes, en la preparatoria o durante los primeros años de la universidad y es probable que crucen la línea con alguien que conocen.

Algunos de estos hombres cometen un abuso sexual o dos y luego se detienen. Otros —aún no sabemos en qué porcentaje— mantienen esta conducta o incluso aceleran el paso. Existe un debate acalorado entre los expertos sobre si hay algún punto en el que el abuso sexual se convierte en una conducta arraigada y qué porcentaje de los abusos sexuales son cometidos por depredadores en serie.

La mayoría de los investigadores están de acuerdo con que la línea que divide al criminal ocasional del frecuente no es muy clara. El trabajo reciente de Kevin Swartout, profesor de Psicología y Salud Pública de la Universidad Estatal de Georgia, sugiere que los perpetradores poco frecuentes son más comunes en campus universitarios de lo que se pensaba.

“Es una cuestión de grado, más que de dosis”, aseveró Mary P. Koss, profesora de Salud Pública de la Universidad de Arizona, a quien se le da el crédito por haber acuñado el término date rape, o violación en una cita.

¿Dosis de qué? Ciertos factores —que los investigadores llaman “factores de riesgo”, aunque al mismo tiempo reconocen que a pesar de ellos estos hombres son responsables de sus actos: tienen una presencia enorme entre quienes cometen abusos sexuales.

Un alto consumo de alcohol, la presión social para tener sexo y la creencia en los “mitos de violación” —como la idea de que “no” significa “sí”— son factores de riesgo entre los hombres que han cometido abuso sexual. Otro factor es tener un grupo de amigos que utilicen lenguaje hostil para describir a las mujeres.

Aun así, al parecer también existen ciertas características que tienen un efecto mediador en estos factores. Malamuth descubrió que los hombres que se excitan mucho al ver pornografía de violaciones —otro factor de riesgo— son menos propensos a intentar perpetrar un ataque sexual si tienen puntuaciones altas en evaluaciones de empatía.

El narcisismo parece trabajar en el sentido opuesto, aumentando las probabilidades de que los hombres cometan abuso sexual y violación. La mayor parte de los sujetos que participaron en estos estudios reconocen libremente que el sexo no fue consensuado, pero eso no significa que lo consideren una verdadera violación. Los investigadores se han encontrado con esta contradicción una y otra vez.

Al preguntarles “si las habían penetrado sin su consentimiento”, dijo Koss, los individuos respondían que sí. Al preguntarles si habían cometido un acto “parecido a una violación”, la respuesta era casi siempre negativa.

En estudios de violadores encarcelados —inclusive de hombres que admiten tener esclavas sexuales en zonas de conflicto— se descubre una desconexión similar. No es que nieguen que ocurre el abuso sexual, es solo que el delito lo comete el monstruo de allá.

Y este no es síntoma de que los encuestados sean sicópatas, afirmó Hamby, editora de la revista. Es síntoma de que son humanos. “Nadie cree ser una mala persona”, dijo.

Ciertamente, los expertos notan una última característica que comparten los hombres que han violado: no creen ser el problema.

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‘Trata de nosotros, trata de nosotras’: el descubrimiento de otras realidades

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Por MDO
Miércoles 22 de noviembre de 2017

Este miércoles ha sido presentado en el Centro Cultural Matadero de Madrid el documental ‘Trata de nosotros, trata de nosotras’, una visión de la trata de personas a través de los ojos de adolescentes.

La importancia de mostrar a los adolescentes realidades como la trata de personas ha quedado reflejada en la presentación del documental ‘Trata de nosotros, trata de nosotras’, emitido en la Cineteca del Matadero.

La cinta, dirigida por la Asociación Calatea junto a la Fundación Lydia Cacho, BRBR e Intermon Oxfam es un documental creado a partir del trabajo realizado por jóvenes de 4º de la E.S.O. del I.E.S. Madrid Sur, que en el pasado mes de marzo representaron una obra de teatro en el Centro Cultural Conde Duque dentro del festival Ellas Crean 2017.

‘Trata de nosotros, trata de nosotras’ es el making of de esta obra de teatro. El documental muestra el proceso que los alumnos llevaron a cabo para sacar la obra adelantemientras que aprendían aspectos de la trata de personas.

La sexualidad, violencia de género, identidad y la esclavitud sexual son los principales ámbitos con los que trabajaron los jóvenes de este instituto, abordándolos con la mayor naturalidad y desde la curiosidad y el interés.

Los diez intérpretes del documental, participantes de los talleres sobre trata de personas con fines de explotación sexual impartidos por Calatea, generan a lo largo de este reportaje un discurso propio, desnudándose ante la cámara y respondiendo a numerosas preguntas acerca de la identidad de todos y la suya, el sexo y el amor.

Así, ‘Trata de nosotros, trata de nosotras’ consigue mostrar cómo un grupo de jóvenes de entre 14 y 16 años debaten y toman conciencia ante temas que de normal se ven como materia desconocida, pero que son cotidianos y reales.

Ejército de México: segundo más poderoso de América Latina

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Los primeros lugares los ocupan Brasil, México y Chile, según el Global Firepower Index (índice global de potencial de fuego).

La lista de los ejércitos más poderosos del mundo está liderada por estados Unidos, Rusia y China; y los primeros veinte puestos están ocupados en su mayoría por potencias europeas y asiáticas.

A pesar de que los países latinoamericanos no se encuentran entre las principales potencias militares del planeta, la región sigue la tendencia mundial y sigue reforzando sus fuerzas armadas.

El Global Firepower Index presenta una lista de las mayores potencias basada en 50 factores, entre los que están los geográficos e industriales, así como la calidad y cantidad de mano de obra militar.

Los expertos penalizan con puntos a algunos países, como aquellos que cuentan con salida al mar pero carecen de una armada o tienen poco poderío naval, entre otros factores.

En América Latina, la posición más alta la tiene Brasil, en el lugar 22, aumentando cada vez más su influencia no solo en la región sino a nivel mundial.

México ocupa el sitio 31 en el ranking global, por arriba de España, que está en el 38. Además de las funciones propias de la milicia, el Ejército Mexicano colabora activamente en la lucha contra el narcotráfico. Nuestras fuerzas armadas también participan en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU.

Las Fuerzas Armadas Mexicanas cuentan con 267 mil 500 miembros activos: Reserva: 76 mil 500 personas. Vehículos blindados de combate: 695. Aeronaves: 362. Buques: 143. Presupuesto militar; 7 mil millones de dólares.

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La democracia sentimental

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Asistimos a la reaparición de viejos fantasmas políticos: el nacionalismo, la xenofobia, el populismo… Se trata de movimientos de introversión agresiva caracterizados por la búsqueda de un chivo expiatorio y por el predominio de las emociones sobre la razón. El resultado: una amalgama de pasiones muy distinta de la esfera pública sosegada que los ilustrados soñaron como fundamento para nuestras democracias representativas.

 
Al mismo tiempo, se ha hecho visible un giro afectivo en las ciencias sociales y las humanidades. Como consecuencia de los avances en el estudio del cerebro, se otorga un papel cada vez mayor a los afectos en nuestros procesos de percepción, cognición y decisión. Y, si bien las noticias que suministran los distintos saberes humanos no son definitivas, las neurociencias parecen indicar que nuestra soberanía individual es menor de lo que creíamos.
 
Así pues, ¿somos individuos políticamente racionales o más bien ciudadanos sentimentales? ¿Pueden explicarse los problemas de la democracia contemporánea como un efecto del peso de las emociones en el proceso político y la vida social? ¿O hay que rescatar a los afectos de su descrédito tradicional e integrarlos en una concepción más realista del ser humano?
 
En este exhaustivo trabajo, Manuel Arias Maldonado se enfrenta al desafío de arrojar luz sobre la cuestión. Con un enfoque admirablemente multidisciplinar, el autor plantea la necesidad de una reformulación de la autonomía individual y la defensa de una sociedad abierta en la que sujetos más sofisticados puedan gestionar reflexivamente sus propias emociones. Sin duda, somos demasiado humanos para lograrlo del todo, pero seríamos menos que humanos si dejáramos de intentarlo…”

Luke Skywalker consideró negarse a regresar a la saga, pero se dio cuenta de que “sería el hombre más odiado del mundo nerd”

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El New York Times publicó esta entrevista con el actor que dio vida en Star Wars a uno de los personajes emblemáticos de la saga:

En palabras de Luke Skywalker

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Mark Hamill, el actor que da vida a uno de los personajes paradigmáticos de «La guerra de las galaxias», dudó antes de regresar para las nuevas películas aunque, de cara a su retorno en «Los últimos jedi», rompe su silencio.

MALIBÚ, California — Puede que haya sido la espera más larga en la historia del cine.

Después de más de tres décadas desde que él estuvo en pantalla por última vez, después de años de anticipación y de dos horas de La guerra de las galaxias: El despertar de la fuerza, ahí estaba Luke Skywalker, el héroe alguna vez jovial de la saga de ciencia ficción, revelado como un anciano curtido. Parado en un acantilado con una mirada solemne en su rostro, estaba a punto de recibir su sable de luz de manos de Rey, la joven heroína, cuando terminó la historia y empezaron los créditos. Luke no dijo una sola palabra.

Si este fue un momento agridulce para los admiradores —un prefacio abrupto y tentador de la siguiente secuela, La guerra de las galaxias: Los últimos jedi, que se estrenará el 15 de diciembre—, imaginen cómo se sintió Mark Hamill.

Desde 1977, cuando la primera película de Star Wars se convirtió en un fenómeno y comenzó una franquicia multimillonaria, Hamill había sido sinónimo de Luke Skywalker, el novato del desierto que destruye la Estrella de la Muerte, se convierte en caballero jedi y se reconcilia con su padre, el villano Darth Vader.

En 2015, El despertar de la fuerza le dio más tiempo en pantalla a las versiones de edad avanzada de la princesa Leia (Carrie Fisher) y Han Solo (Harrison Ford). Pero a Luke lo reservaron para obtener la mayor anticipación, una decisión que Hamill terminó por aceptar como un regalo para él y para su personaje.

“Objetivamente, lo es”, dijo hace unas semanas, sentado en su casa, cerca del océano Pacífico.

Encontrar esa paz interior a Hamill le tomó varios meses de frustración y autocompasión —sin mencionar la dieta y el ejercicio obligatorio que le dio Lucasfilm— durante los cuales pensó: “¿Por qué me están entrenando para voltear y quitarme una capucha? Podría tener el tamaño de Marlon Brando en Apocalipsis ahora, ¿quién lo sabría?”.

Sería comprensible que Hamill, ahora de 66 años, tuviera una relación conflictiva con La guerra de las galaxias, que lo puso en un pedestal de la cultura pop. La saga definió y dominó su carrera, incluso cuando aceptó otros papeles en cine, televisión y teatro; la franquicia tuvo periodos de hibernación, pero después regresaba con fuerza y volvía a darle relevancia cuando menos lo esperaba.

Pero Hamill no está resentido ni harto, y no es Luke, aunque ha conservado parte de la incorruptibilidad del personaje. Pasó de ser una nueva esperanza a ser una vieja promesa, con un rostro arrugado y expresivo y una barba gris, debajo de la cual existe un travieso sentido del humor, un anhelo de actuar y un gozo de compartir anécdotas de guerra de La guerra de las galaxias.

En el fondo, es un ñoño declarado como cualquiera de sus admiradores y está tan sorprendido por las circunstancias que lo llevaron a la saga como agradecido de poder regresar a su galaxia de hace mucho mucho tiempo en un lugar muy muy lejano.

“Soy un fraude”, dijo con un aire teatral. “Pero estoy disfrutando toda la atención residual que recibe el filme. Para ser justos, debería estar holgazaneando en mi jardín con un detector de metales, diciéndole a los niños que no pisen mi césped. ¿Qué puede ser mejor que eso?”.

Esa tarde de octubre, estaba en casa con su esposa, Marilou, y su hija, Chelsea; la pareja también tiene dos hijos, Nathan y Griffin. La espaciosa casa no es un altar de La guerra de las galaxias; está decorada con obras de arte de querubines y The Beatles —la obsesión cultural de Hamill—, aunque hay una foto de Nathan cuando tenía 2 años y jugaba con Yoda en el set de El regreso del jedi.

Hamill a veces realiza poses de yoga o hace imitaciones de George Lucas y Harrison Ford.CreditTure Lillegraven para The New York Times

George Lucas —el creador de la saga— dijo que eligió a Hamill de entre un catálogo de jóvenes actores porque le aportaba humanidad a una película llena de vehículos espaciales y efectos especiales.

Hamill se comprometió por completo con el material, pero no estaba seguro de que encontrarían una audiencia más amplia. “Pensé: aunque no fuera un éxito en taquilla, tenía todo el potencial de convertirse en una película de culto de medianoche”, dijo. “Quítate, Rocky Horror, ¡Star Wars está aquí!”.

En vez de eso, La guerra de las galaxias se convirtió en un fenómeno internacional, y Hamill fue sinónimo de su personaje, junto a Fisher y Ford.

El trío protagónico original: Mark Hamill, a la izquierda, Carrie Fisher y Harrison Ford CreditLucasfilm/20th Century Fox

Los tres actores se reunieron en 2015. CreditRichard Shotwell/Invision, vía Associated Press

Hamill, quien recibe un porcentaje de las regalías de La guerra de las galaxias, no optó por una carrera comercial pero no se arrepiente.

Después de dos exitosas secuelas, El imperio contraataca en 1980 y El regreso del jedi en 1983, Hamill creyó que la historia de la saga estaba completa. Con una nueva visibilidad, decidió ir tras su sueño de toda la vida de presentarse en Broadway, donde había interpretado a John Merrick en El hombre elefante. “No me daban papeles en cine y televisión”, explicó. “A menos que seas Meryl Streep, no te dejan hacer acentos”.

A lo largo de los siguientes treinta años, Hamill actuó en filmes de culto y series de televisión, a menudo burlándose de su incapacidad de deshacerse de su legado de La guerra de las galaxias.

Siempre se sintió cómodo siendo parte de la subcultura de la saga. Con gusto asistía a convenciones y convivía con las personas a quienes llama FUA (“fanáticos ultraapasionados”).

“Está claro que no es para todos… eso lo entiendo”, dijo Hamill. “Pero la pasión de todo el asunto es sorprendente. La manera en que se ha vuelto parte de su vida —‘Conocí a mi esposa cuando fui a ver esta película’ o ‘Le pusimos Leia a nuestra hija’— es conmovedor”.

A Hamill le gusta conocer a los admiradores de “La guerra de las galaxias”: “IEstá claro que no es para todos… eso lo entiendo”, dijo. “Pero la pasión de todo el asunto es sorprendente”.CreditTure Lillegraven para The New York Times

No participó en las criticadas precuelas de 1999 a 2005. Y cuando Lucas los invitó a él y a Fisher a almorzar en 2012, para decirles que le otorgaría el control de Lucasfilm a Kathleen Kennedy y que se estaba planeando una nueva trilogía, Hamill no esperaba que le pidieran que participara. “Creímos que a nosotros nos habían tocado las tres películas de en medio”, dijo. “Se había acabado”.

Cuando Lucas dijo que sus personajes estarían en esos nuevos filmes si querían interpretarlos, dijo Hamill: “Me sentí totalmente sorprendido. Sin que pasara un minuto, Carrie dio un manotazo sobre la mesa y dijo: ‘¡Yo sí quiero!’. Le dije: ‘¡Carrie, qué guardado te lo tenías!’”.

Hamill necesitó más tiempo para pensar. “Estaba muy asustado”, dijo. “Pensé: ¿por qué meterse con eso? La idea de tener tanta suerte me parecía ridículamente remota”.

También temía que la audiencia lo rechazara a él y a sus coprotagonistas veteranos, todos estos años después de su auge de La guerra de las galaxias. “Nadie quiere ver las versiones de 50, 60 o 70 años de nosotros, corriendo, tropezándonos en la Estrella de la Muerte”, dijo. “Es triste”.

Hamill creyó que tendría razones para rehusarse a participar en El despertar de la fuerza, pues esperaba que Ford no regresara.

“Es demasiado viejo, rico y gruñón”, dijo Hamill. “No lo hará”. Pero cuando Ford aceptó, Hamill se dio cuenta de que él también debía hacerlo: “¿Puedes imaginar que yo fuera el único que no aceptara? Sería el hombre más odiado del mundo nerd”.

Poco después de aceptar, Hamill disfrutó la adulación de los fanáticos que estaban ansiosos por verlo en nuevas aventuras con los jóvenes novatos Rey (Daisy Ridley) y Finn (John Boyega). Entrenó para ponerse en forma y se reunió con artistas de Lucasfilm.

J. J. Abrams, el director de El despertar de la fuerza, dijo a Hamill que Luke no participaría mucho en la película. “Le dije que su papel era mínimo antes de que leyera el guion”, dijo Abrams. “No creo que haya sabido lo mínimo que era hasta que lo leyó”.

En su siguiente conversación, reconoció Abrams, Hamill “no estaba muy feliz con su pequeña participación”.

Hamill no niega su decepción inicial, aunque dijo que le daba miedo que la gran revelación de Luke al final del filme no tuviera efecto. “Si a la audiencia le parece un engaño o una artimaña, si responden con una gran queja, a mí me lanzarán los huevos, no a J. J.”, comentó.

Sintiéndose molesto, Hamill viajó a Londres en 2014 para una lectura de ensayo —en broma, les dice “escucha de ensayo”— del guion de El despertar de la fuerza. No tenía diálogos, así que en vez de eso Abrams le pidió que leyera la narración. (“Creo que quería doblegarme como lo haces con un caballo de carreras”, dijo Hamill). Aun así, le emocionó conocer a Ridley y a Boyega, y reunirse con Anthony Daniels (C-3PO), Peter Mayhew (Chewbacca), Fisher y Ford.

A Hamill le preocupaba que la aparición de Luke Skywalker al final de «El despertar de la fuerza» no funcionara: “A mí me lanzarán los huevos, no a J. J. [Abrams]”. CreditTure Lillegraven para The New York Times

Ford, quien no había visto a Hamill en muchos años y no compartía escenas con él en El despertar de la fuerza, lamentó que habían trabajado juntos en las primeras películas de La guerra de las galaxias mucho menos de lo que se dan cuenta los espectadores.

El número de días en pantalla que pasé con Mark fueron muy muy pocos”, dijo. “Conocía mejor a Chewbacca”.

Sin embargo, en cuanto vio a Hamill ahí, Ford dijo “además del paso evidente del tiempo, que nos había ocurrido a ambos, era el mismo tipo, pero con barba”.

“Está muy enfocado en su propia vida y experiencia”, dijo Ford. “No es excéntrico. Es callado, sincero y trabajador, y para eso estamos aquí”.

Hamill ha llegado a valorar su aparición especial en El despertar de la fuerza. “Cuando hablan tanto de ti en una película antes de que siquiera salgas, es fabuloso”, comentó.

Pero ahora él y los creadores de Los últimos jedi entienden todo de lo que son responsables con esta película.

“Le dije: todos van a estar esperando tus primeras palabras en esta película”, dijo Rian Johnson, escritor y director de Los últimos jedi. “Obviamente, Mark llegó a este filme con altas expectativas de lo que haremos con el personaje”.

Johnson dijo que Los últimos jedi también trató a Hamill como un actor que ha vivido toda una vida desde que interpretó por primera vez a Luke. “De la misma manera en que de joven encarnó las características con las que todos nos conectamos —la juventud y la inocencia— ahora encarna a una persona llena de alma y experiencia”, dijo Johnson.

Aunque Hamill intenta no discutir con los cineastas sobre La guerra de las galaxias en cuanto a grandes puntos de la trama —aún no está seguro de si Lucas siempre quiso que Luke y Leia fueran hermano y hermana— se topó con que había muchas opiniones acerca de cómo debe presentarse en Los últimos jedi el personaje con el que ha estado asociado durante 40 años.

Rey (Daisy Ridley), a la izquierda, y Luke Skywalker (Hamill) en la más reciente película «Los últimos jedi»CreditJonathan Olley/Lucasfilm

La película se ha convertido en un documento inesperadamente conmovedor, pues Fisher murió en diciembre. Hace varios años, cuando Fisher se dio cuenta en un programa de teatro de que Hamill solo se había referido elípticamente a su trabajo en La guerra de las galaxias, Hamill dice: “Me reclamó: ‘¿Cuál es tu problema?’. Le contesté: ‘Bueno, es el teatro. Quiero enfocarme más en el teatro’. Ella me dijo: ‘Yo soy la princesa Leia. Tú eres Luke Skywalker. Acostúmbrate’”.

Con remordimiento, Hamill habló de su frustración de que Fisher no pudiera completar esta trilogía de películas.

“Se merecía un segundo acto”, dijo. “Harrison fue más prominente en [el Episodio] VII, yo soy más prominente en esta, y se suponía que ella sería prominente en la última. Siempre sabía cuándo hacer las cosas, excepto en este caso”.

Fuente: nytimes.com