El fracking representa riesgos significativos:
Para el medio ambiente, la salud humana y la disponibilidad de agua, además de contribuir al cambio climático y a la actividad sísmica.
Qué es el fracking
Riesgos ambientales
- Contaminación de acuíferos y suelos: Los fluidos inyectados contienen químicos tóxicos como benceno, tolueno, xileno y metanol, que pueden filtrarse hacia mantos freáticos y suelos, afectando la calidad del agua potable y la agricultura.
- Emisiones de gases de efecto invernadero: La liberación de metano durante la extracción y transporte contribuye al calentamiento global de manera más intensa que el CO₂.
- Sismicidad inducida: La inyección de aguas residuales en pozos profundos puede generar terremotos en zonas previamente estables.
- Alteración de ecosistemas: La construcción de plataformas y caminos fragmenta hábitats, provoca erosión y desplaza especies locales.
Riesgos para la salud humana
- Exposición a sustancias tóxicas: La cercanía a pozos de fracking aumenta la exposición a compuestos orgánicos volátiles, metales pesados y químicos cancerígenos, lo que puede causar problemas respiratorios, neurológicos, cáncer y daños reproductivos. 2
- Impacto social y calidad de vida: El ruido constante, el tráfico pesado y la iluminación nocturna afectan la salud mental y el bienestar de las comunidades cercanas.
Consumo y gestión del agua
Consideraciones y alternativas
Expertos y organizaciones ambientales sostienen que no existe un fracking completamente sustentable y que su implementación va en contra de la transición energética hacia fuentes renovables. Alternativas más sostenibles incluyen energía solar, eólica, biomasa, geotermia e hidrógeno verde, que reducen la dependencia de combustibles fósiles y los impactos ambientales.
En resumen, el fracking conlleva riesgos ambientales, sanitarios y climáticos significativos, afectando agua, aire, suelo, biodiversidad y salud humana, y su mitigación requiere regulaciones estrictas, tecnologías avanzadas y un enfoque hacia energías renovables.
Cómo funciona el fracking
El fracking, o fracturación hidráulica, es un proceso que permite la extracción de gas natural y petróleo de formaciones rocosas de baja permeabilidad. Este proceso implica la perforación de un pozo vertical hasta alcanzar la roca madre, seguido de la inyección de una mezcla de agua, arena y productos químicos a alta presión. La mezcla genera fracturas en la roca, liberando el gas o petróleo atrapado. Este proceso es complejo y requiere una infraestructura de gran escala, y ha sido objeto de debate debido a sus impactos ambientales y sociales.
Video:
¿Qué es la fracturación hidráulica o «fracking»? ¿Cómo funciona?
